Limpiar los cristales es una de las tareas domésticas que más nos cuesta a hacer, y que, en ocasiones, puede resultar hasta complicado. Sin embargo, es cierto que existen algunos trucos muy eficaces para conseguir limpiar los espejos y que queden completamente como nuevos con el mínimo esfuerzo. En Westwing nos gusta inspirarte con nuestras propuestas de decoración, pero también con los mejores consejos para cuidar la casa y que te sientas muy a gusto. Entre esas tareas se encuentra la de limpiar los cristales y que queden relucientes. Te enseñamos cómo limpiar los cristales de forma eficaz. ¡Toma nota!

Cuándo limpiar los cristales

Lo más recomendable es limpiar los cristales los durante los días nublados. Esto no quiere decir que sea cuando vaya a llover, ya que no servirá de nada el esfuerzo que hagamos a la hora de limpiar los cristales. En el caso de que haga sol, se pueden limpiar también los cristales, pero intento secarlos con un paño porque si no quedarán marcas.

Cómo limpiar los cristales paso a paso

Si quieres conseguir unos cristales limpios por mucho tiempo sigue los siguientes pasos:

  1. Coloca una toalla o sábana vieja para no manchar el suelo
  2. Limpia siempre de arriba hacia abajo.
  3. Rocía el limpiacristales directamente o si lo prefieres en un paño o esponja.
  4. Pasa la rasqueta de goma para evitar que queden marcas en los cristales, limpia el interior y el exterior con distintos movimientos: uno en vertical y el otro en horizontal.
  5. Seca con un trapo que no suelte pelusas o con una media vieja.
  6. Es recomendable que empieces de arriba hacia abajo, y así evitar que el agua chorree por donde ya has limpiado.

¿Qué limpiadores se pueden usar para los cristales?

Existen multitud de limpiadores para limpiar los cristales de casa, pero éstos son los más comunes y eficaces:

  • Amoníaco y agua a partes iguales
  • Agua con un chorro de jabón lavavajillas y otro de amoníaco
  • Agua y alcohol: perfecto para acabar con las huellas dactilares
  • Una parte de vinagre blanco por cuatro partes de agua y bicarbonato (opcional)
  • Vinagre blanco: Coloca en vinagre en un vaporizador

Los utensilios que no pueden faltar a la hora de limpiar los cristales

Además de los productos adecuados es necesario tener los utensilios de limpieza acordes:

  • No pueden faltar unas buenas bayetas que no suelten pelusa. Las de microfibra son perfectas, sobre todo las que tienen un lado rugoso para arrastrar la suciedad y otro liso para abrillantar después. También puedes utilizar bayetas especiales para cristales.
  • Una rasqueta de goma, ya que ayuda a eliminar el producto.
  • Toallitas limpiacristales. Sirven para eliminar huellas de dedos o cuando tenemos una visita inesperada y no nos ha dado tiempo a repasar las ventanas.

Remedios naturales para limpiar los cristales

Si te has quedado sin limpiadores convencionales, siempre puedes hacer tu propio limpiador de cristales casero:

  • Cuando los cristales están muy sucios podemos usar una patata o una cebolla. Cortamos por la mitad y frotamos suavemente el cristal. Después es importante aclarar bien con un poco de agua y vinagre, y secar.
  • Si tenemos algún cristal que está más opaco de lo habitual, debemos mezclar una taza de vinagre con dos cucharadas de maicena. Disolvemos bien y vertemos la mezcla en un pulverizador. Por último, rocía el cristal con la mezcla, limpia y seca.
  • Para eliminar las huellas dactilares frota con un poco de agua mezclada con alcohol sobre la zona.
  • Si vives en una zona donde el agua es dura puede ser que en la mampara de la ducha siempre esté muy sucia. Para evitarlo, mezcla 3/4 de taza de vinagre blanco, 1/4 de taza de alcohol, una taza de agua y media cucharada de detergente líquido. Viértelo en un pulverizador y despídete del sarro.

Cómo hacer tu propio limpiador de cristales casero

Ya sabes que los ingredientes que tenemos en casa puedes servir para fabricar productos de lo más efectivos, y que, en muchos casos, promueven una limpieza más ecológica y sostenible, ya que se elaboran con ingredientes naturales.

En este sentido, hacer tu propio limpiacristales es una gran idea que, además, te ayuda a ahorrar. ¿Cómo? Pues mezcla agua y alcohol de quemar a partes iguales, añade un buen chorro de amoniaco y unas gotas de detergente para la vajilla. Para dejar los cristales perfectos solo tienes que aplicar este limpiador hecho en casa y frotar con un trapo seco hasta retirarlo del todo.

Utiliza accesorios de limpieza muy estilosos