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planchando una camisa

Las camisas suelen ser una prenda que por lo general necesitan planchado. Dependiendo del tejido algunas necesitan más o menos. Mientras, las camisetas y tejidos más ligeros cuando salen de la lavadora suelen ya estar casi planchados o necesitan muy poca plancha. Un truco: para que el planchado no se te complique intenta agitar antes las camisas, blusas y pantalones antes de planchar. De esta forma las costuras y las esquinas se irán abriendo, y será mucho más fácil. Para que el planchado sea aún más fácil, nuestros expertos te darán más consejos y trucos. ¡Planchar camisas ahora será mucho más fácil!

Consejos para planchar camisas: paso a paso

Como regla general, al planchar las camisas, siempre alisa primero las áreas más pequeñas y luego las áreas más grandes. Los siguientes consejos de nuestros expertos te mostrarán lo fácil que puede ser planchar las camisas.

  1. Las camisas de algodón o poliéster:

    Las camisas están hechas de diferentes materiales, por eso nos cuesta más a la hora de planchar. Por eso antes de proceder al planchado siempre lee la etiqueta del fabricante. Suele indicar la temperatura a la que debemos hacer el planchado y si necesita vapor o no. Estas recomendaciones harán que tus camisas se planchen mucho más rápido y al mismo tiempo puedas cuidar el material.

  2. ¿Dónde empezar a planchar primero?

    Para un resultado suave, recomendamos planchar primero la parte delantera del cuello. Puedes tensar el cuello tirando un poco en una esquina y planchando la costura. El siguiente paso es planchar el interior de los puños.

  3. Mangas:

    Es una de las partes más difíciles de una camisa o blusa. Al planchar las mangas, siempre debemos hacerlo desde el hombro hasta el puño y desde el hombro hasta la costura.

  4. La temperatura adecuada:

    Ahora hay planchas en el mercado que ajustan automáticamente la temperatura correcta. Si tiene una plancha convencional, todavía tiene que hacer este ajuste de forma manual. Si no estás seguro de la temperatura, puedes comprobarla en la etiqueta de la camisa. Es mejor empezar con una temperatura más baja y, si es necesario, luego aumentarla.

  5. La preparación adecuada:

    Llena el tanque de la plancha con agua del grifo. Si el agua del grifo lleva demasiada cal mejor opta por un agua especial para planchado.

Atención: si utilizas agua de planchado siempre ten en cuenta que no lleven fragancias ya que pueden ir dañando la plancha poco a poco.

Por último, intenta siempre planchar las camisas y blusas al revés para proteger así el material de la prenda. Si además estas prendas llevan algún estampado o acabado de esta forma también conseguirás protegerlo. Cuando planches, presiona la plancha ligeramente para que la tela no se contraiga demasiado rápido.

Prueba: ¿plancha o vapor?

Cada vez más nos preguntamos: ¿planchado o vaporizado? ¿qué es más eficaz? Dado que incluso una plancha de vapor puede hacer que el planchado sea mucho más fácil, un vaporizador puede ser aún más eficiente. Una cosa es segura: puedes conseguir que tus camisas queden suaves con ambas.

Al igual que la plancha de vapor, el vaporizador funciona con vapor. En algunos casos incluso hay dispositivos que pueden detectar arrugas en el tejido utilizando un sensor de movimiento y ajustar la producción de vapor. Es cierto que los vaporizadores son mucho más cómodos. Especialmente cuando viajamos, un dispositivo de este tipo puede llegar a salvarte la vida, sobre todo si tienes un evento o una reunión. El vapor es bastante rápido. Sin embargo, si el tanque de agua tiene un volumen pequeño, tendrás que llenarlo más veces que una plancha convencional.

Tanto si se trata de una vaporera moderna como de una plancha clásica, al final decidirás en base a tus necesidades.

Planifica la plancha del fin de semana

Planchar es una de las tareas de la casa más molestas. Si anotas bien estos consejos la cosa puede cambiar. Planchar camisas es sencillo si leemos bien la etiqueta, y utilizamos una plancha adecuada. Un consejo: una vez laves la ropa intenta doblarla bien para que las arrugas no aumenten. Por otro lado, lo mejor es planificar la ropa de la semana el domingo por ejemplo. De esta forma, no tendrás que levantarte pronto a planchar la camisa y sin ganas.