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Ndecantadores de vino modernos

Después de un día estresante a muchos nos gusta relajarnos al volver a casa con una deliciosa copa de vino tinto. La mayoría de las veces llenamos la copa con vino sin pensar mucho en este proceso. Pero ¿sabías que la forma de presentar y servir el vino puede ayudarte a experimentar nuevas sensaciones? En vez de servir el vino tinto en la copa directamente de la botella, vierte el vino en un estiloso decantador para que se expanda, se oxigene y poder apreciar sus tonos de color. El vino ganará en aromas y suavizará su astringencia. Te explicamos cómo decantar vino para disfrutar de todo su potencial.

¿Qué significa exactamente decantar?

Decantar vino significa ponerlo en un decantador (una jarra de vino) con el fin de oxigenarlo y poder disfrutar mejor de sus virtudes. Los vinos que llevan mucho tiempo embotellados acumulan aromas de encierro que no siempre serán los mejores para disfrutar del vino. Al decantarlo, el vino se expande y se airea y, de esa forma, resurgen todos los aromas originales del vino que se escondían bajo los aromas del encierro. Además, al decantarlo conseguimos suavizar la astringencia del vino, en gran medida porque los sedimentos del vino, que potencian esa astringencia, se habrán quedado en el fondo de la botella.

¿Cómo decantar bien el vino?

Para decantar bien el vino se recomienda dejar la botella en posición vertical durante unos días para que el poso se asiente en el fondo.

Vierte lentamente el vino de la botella en un decantador, dejando el poso en la botella. Durante la decantación, asegúrate de que el vino no entre en contacto con demasiado oxígeno, de lo contrario, puede estropearse por una excesiva oxidación. Toma precauciones y decanta un vino tinto en una jarra de cuello estrecho. Así, tendrá menos contacto con el oxígeno y además evitarás que el vino se derrame al servirlo.

Todos los vinos pueden ser decantados y este fácil proceso es muy recomendable como regla general en todos los vinos tintos. En el caso de un tinto joven se recomienda decantar el vino unos 15 minutos antes de su consumo. El vino normalmente se redondeará, ganará en complejidad e irá evolucionando de manera positiva. En el caso de un vino más viejo, se recomienda decantarlo justo antes de su consumo para no arriesgarse a que, con una excesiva oxigenación, acabe oxidándose o perdiendo el bouquet (los aromas adquiridos en el proceso de envejecimiento).

La decantación de vinos blancos o rosados es bastante inusual. Aunque los expertos confirman que algunos de estos vinos pueden ganar en aromas a través de un mayor contacto con el oxígeno. Para decantar este tipo de vinos correctamente, es mejor usar una jarra estrecha.

Un toque decorativo con un decantador de vino

Un decantador cautiva por su sencillez de diseño. Normalmente, tienen un cuello cilíndrico estrecho y una base amplia en forma de media luna, aunque hay decantadores en varias formas y colores. Un diseño ingeniosamente curvado y un vidrio transparente resplandeciente son la base de un decantador de alta calidad.

Un decantador no solo ayuda a saborear el vino, sino que también es un elemento decorativo que le da mucho estilo a la mesa. Combina tu decantador con copas de vino a juego y sorprende a tus invitados con una mesa con mucha clase

Con un decantador también puedes darle un toque distinguido a tu salón. Colócalo junto a elegantes copas y hermosas botellas de vino en un mueble bar o sobre un estiloso carrito de servicio.

Organiza una cata en casa y decanta el mejor vino

Un plan original para realizar en casa con amigos es una cata de vinos.

Acércate a tu bodega o vinoteca favorita y hazte con unos buenos caldos.

Prepara unas copas acordes a los tipos de vino que vais a degustar: copas de vino amplias para tintos, algo más pequeñas y de tallo más largo para blancos y más bajas y redondeadas para vinos dulces.

Pon la mesa sobre un elegante mantel blanco para poder apreciar mejor el color del vino durante la cata. Si inclinamos la copa de vino sobre el mantel de fondo blanco, podremos apreciar mejor el color del vino y adivinar así su tiempo de maduración.

Coloca unas servilletas a juego con el mantel, una elegante cubertería de plata, una vajilla de porcelana fina y una decoración en la mesa con algún guiño que haga referencia a la cultura vitivinícola. Por ejemplo, unos servilleteros con forma de racimo.

Corona tu mesa con un centro de flores secas (¡Ojo! que no desprendan aroma para no interferir con los aromas de los vinos) y con un estiloso decantador con el que decantar el vino tinto más especial que hayas elegido.

Y no olvides dejar a mano un sacacorchos, para no marearte buscándolo en el último momento.

¡Todo listo para sorprender a tus invitados como un auténtico sumiller!