Los dulces sesenta Psicodélicos, multicolor y extravagantes, siempre asociamos los años sesenta al surgimiento de la cultura pop, muebles de plástico de colores chillones, con paredes llamativas y extravagantes y con la invención de la minifalda. Los años sesenta supusieron una ruptura con los burgueses y tranquilos años 50 para dar paso a una década caracterizada por el desenfreno, la juventud y los ídolos del pop.

Hoy en día, incluso décadas después, todavía estamos fascinados por los locos años 60, ya sea por las polémicas minifaldas con estampados rectos y poligonales o las formas orgánicas y poco convencionales de los muebles de los 60. La fascinación por los maravillosos años 60 no nos puede dejar indiferentes, sino que este otoño nos los llevamos con Westwing para casa y les damos un lavado de cara gracias al moderno y desenfadado estilo escandinavo. Los tonos naranjas chillones y el plástico dejan paso a colores pasteles y madera en armonía y muebles acolchados y cojines. Las formar orgánicas se quedan con nosotros y las podemos encontrar en mesas bajas, lámparas redondas resplandecientes gracias al cobre. ¡Larga vida a los dulces 60!

Los dulces sesenta: un aire desenfadado

Mientras los años sesenta originales se caracterizaron por colores y formas lo más llamativas posibles, este otoño nos quedamos con un look más acogedor y cálido gracias al aire desenfadado del estilo de los dulces sesenta. De la misma manera nos dejamos reconfortar por los suaves tonos pastel, los materiales livianos y los acogedores elementos de madera antes de que el invierno irrumpa con fuerza.

• Consolas, cómodas y estanterías de madera: en los años 60 originales estos muebles eran considerados reliquias de los burgueses 50 y por eso despreciados. No obstante consolas, cómodas y estanterias de madera tienen su reaparición gracias al toque escandinavo en los dulces 60. Nota importante: la líneas rectas y claras, y la seriedad de estos muebles crean espacio y tranquilidad para colocar objetos decorativos más llamativos como jarrones multicolor, vasos y cuencos que retomen lar formas orgánicas de los años 60.

• Materiales blandos: la omnipresencia del plástico en la decoración de los 60 nos parece demasiado frío para el otoño, sino que preferimos sentarnos en sencillos pero cómodos sofás y decoramos nuestros muebles acolchados con cojines realmente blandos en tonos pastel, entre los cuales nos podemos permitir algunos retoques en colores brillantes.

• Glamour en cobre: también se puede copiar este estilo que representa una faceta importante del look de los nuevos años 60. Hay que admitir que la lámpara redonda en color cobre de Tom Dixo se ha convertido en todo un icono, pero nunca antes se han combinado también accesorios y piezas hechas del famoso material rojizo brillante, como con los suaves colores pastel y la madera orgánica. Por regla general siempre asociamos automáticamente este brillo rojizo con un look retro, ¡por lo que el espíritu de los 60 pervive en el estilo de los dulces sesenta!

Los dulces sesenta: un lenguaje de formas que perdura

En los años 50 se revivieron unas formas para el diseño interior que llevan mucho tiempo con nosotros y no debemos dejar que caigan en desuso: las siluetas redondeadas, orgánicas y suaves que rompían por completo con el orden extremo de los anteriores años marcados por las guerras y que reflejaban un nuevo sentido de la vida totalmente despreocupado, y dado que pretendemos suavizar la despedida del verano gracias a los dulces 60, retomamos las típicas formas redondeadas características de los 60.

• Mesas bajas: las mesas bajas son con todo rigor una institución del interiorismo de los años 50. Sin embargo podemos incluir tranquilamente estos muebles en el estilo de los dulces sesenta en forma de mesitas para el café o mesas auxiliares que combinan a la perfección con tableros de mesa redondos y que quedan fenomenal si añadimos un par de accesorios de decoración.

• Papel de pared con estampados: los papeles pintados son todo un must de los años 60. Estos papeles llamaban la atención por sus colores rojos y naranjas chillones y estampados con óvalos y otras figuras poligonales. Con los papeles de pared con estampados podemos darle un toque de color y luz al conjunto más apagado de los dulces sesenta.

• Jarrones, cuencos, vasos: multicolores, entonos violetas y naranjas suaves, en cristal transparente y con matices rosados. Los jarrones, cuencos y jarras de piedra con formas ovaladas y alargadas son un claro ejemplo del estilo orgánico. Estos objetos pueden darle vida a una cómoda más discreta y apagada y crear un look más desenfadado. Y lo mejor de todo: estos recipientes con estilo nos vienen perfectos para colocar las preciosas flores otoñales y llenar así la habitación de color y energía.

Una simbiosis perfecta: los sesenta y el estilo escandinavo

¿Qué es lo que nos encanta tanto del estilo escandinavo? Lo mejor de este estilo es que nos aporta sentimientos desenfadados, acogedores y de estilo al mismo tiempo. En el verano tiene un aire alegre, en el invierno acogedor, en definitiva, el estilo escandinavo es el estilo perfecto para todas las estaciones del año. Combinando los sesenta y el estilo escandinavo vamos un paso más allá, tomando un poco del espíritu vibrante y desenfrenado de los salvajes años 60 sin tener que renunciar a un hogar acogedor con todas las comodidades.

Foto: Living4media

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