Manta polar

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Manta polar:la guía Westwing

Nuestra manta polar es calentita y suave, además, como elemento decorativo le da a nuestro espacio un toque especial. Pero, ¿para qué sirven? Como sabemos, nos ponemos la manta polar encima cuando hace frío, por tanto, sirve para darnos calor en los meses de baja temperatura. Con esta finalidad se crearon las mantas, y la polar, cumple esta función a la perfección.

Calentitas, suaves y esponjosas, estos son los adjetivos en los que pensamos cuando nos viene a la cabeza la imagen de una manta polar, y son sus propiedades térmicas de alta calidad, las que hacen que no pasemos frío. Una manta polar hará que no pases frío y que te entren ganas de acurrucarte en el sofá, ¡estarás tan cómodo que no querrás salir de casa! Pero gracias a la variedad de colores en que puedes tener tu manta polar y la facilidad con la que se mantienen en buen estado, puedes sacar mucho más partido de ellas, por lo que son multifuncionales.

¿Qué es una manta polar?

Una manta polar es, como su nombre nos indica, una manta hecha con materiales polares, es decir, materiales que nos aíslan del frío y que nos permiten estar calentitos por mucho frío que haga fuera.

manta polarEl término inglés “polar” se refiere a una especie de tela de terciopelo. El material para la manta polar, los suéteres polares y las sábanas polares está hecho de poliéster, se forman pequeños bucles de pelo que se conectan entre sí dando lugar a un material que nos proporciona calor.

¿Cómo sacar partido a tu manta polar?

La manta polar es una buena alternativa a la manta más tradicional y aunque las dos tienen propiedades muy similares, la manta polar es más barata. Lo bueno de esta última es que cuenta con propiedades para el aislamiento térmico, lo que hace que también la podamos utilizar en exteriores. Otro aliciente que nos ofrece la manta polar es que el tejido es muy ligero, lo que hace que cuando la laves en la lavadora se seque con mucha facilidad. Lo mismo ocurre si decides salirte al jardín con tu manta polar y empieza a llover, ¡se secará rápido, pero no es resistente al agua! Gracias a la suavidad que nos proporciona la manta polar, no tenemos picores, además, tiene propiedades que son muy buenas para la piel.

No debes olvidar que si decides utilizar tu manta polar cuando te vayas a dormir, tienes que tener cuidado si tienes velas encendidas, una chimenea cerca o algún otro punto de calor similar, ya que el material de la manta polar es muy sensible y, por tanto, muy inflamable.

Dentro y fuera de casa

A pesar de que el tejido de forro polar no es impermeable y por lo tanto no está recomendado para usar bajo la lluvia o para sertarnos en superficies húmedas, sí que resulta ideal para protegernos del frío. La manta polar no se queda atrás y es una opción excelente que podemos tener siempre en casa y que usaremos para ir de acampada, salir de paseo al parque con niños pequeños o incluso para un día de picnic cuando ya cae la tarde y empieza a refrescar.

¿Por que es conveniente tener una?

Tener al menos una manta polar en casa resulta muy ventajoso por todas las razones mencionadas con anterioridad. Al ser una manta que ocupa poco espacio, podemos guardarla en cualquier armario o mueble sin que resulte una carga. Siempre será conveniente tenerla como manta secundaria, en el caso de que tengamos visita o que un día haga más frío de lo normal. Ya que muchas veces lo que hacemos es subir la calefacción, lo que supone un gasto energético considerable y además recarga el ambiente haciendo el aire más pesado. Para evitar que esto ocurra, bastará con que, cuando estemos en casa en invierno, usemos ropa un poco más abrigada y para los momentos de menos actividad, como leer, ver la televisión o incluso cuando vayamos a dormir una siesta, nos pongamos una manta por encima.

Como ya sabes, el tejido polar es aislante, super calentito y pesa muy poco. Esta es una de las principales ventajas de la manta polar. Al pesar y ocupar tan poquito es muy fácil transportarla de un sitio a otro. Por lo que podrás usarla cuando viajes o cuando te vayas de excursión. El tejido es suave y siempre te sentirás como en casa estés donde estés.

Las mantas polares están especialmente indicadas para bebés, ya que son exra suaves, ligeras, fácil de lavar y y de transportar. Además los fabricantes cada vez sacan modelos más atractivos anque si que es verdad que es una manta que tiene un estilo bastante deportivo.

Si tienes en cuenta todo esto, le sacarás el máximo partido a tu manda polar, ya que la usarás tanto dentro como fuera de casa, ¡estarás todo el día con ella! Además, gracias a la gran variedad que hay seguro que encuentras una manta polar que encaje con tu estilo y con el de tu hogar.