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Olla:la guía Westwing

Las ollas han estado con nosotros mucho tiempo, casi desde la existencia del hombre. Si vemos cualquier documental veremos cómo cocinaban nuestros antepasados con las ollas que ellos mismos creaban. La olla es esencial en nuestro día a día, y saber qué olla elegir ha quitado el sueño a más de uno. ¡Nosotros te ayudamos!

¿Qué olla es adecuada para cada cocina? ¿Con qué olla cocinamos mejor? No hay que olvidar todas estas preguntas. Hay muchos tipos de olla y muchos materiales, por lo que según las respuestas a estas preguntas tendrás que decantarte por una olla u otra. Ten en cuenta tus hábitos de cocina, ¡seguro que luego no te decepcionarás por tu elección!

¿Cómo es mi cocina?

Lo más importante es que antes de elegir tu olla sepas qué tipo de cocina tienes. La cocina eléctrica es la opción más fácil, ya que las placas de vitrocerámica se calientan eléctricamente y el calor llega a la olla. El acero inoxidable es genial ya que es muy resistente y fácil de limpiar. Lo que ocurre es que el acero inoxidable no tiene alta conductividad térmica, pero no pasa nada, algunas ollas también tienen el conocido como fondo sándwich que aporta capas adicionales de aluminio y gracias a esto el calor queda almacenado a la perfección y tu comida estará hecho enseguida. ¡Qué hambre!

La cocina de gas nos permite cocinar con la llama de fuego que calienta nuestra olla. Muchos maestros de la cocina utilizan este tipo de cocina porque pueden controlar la fuerza del fuego, y por tanto la potencia con la que cocinar, al máximo. Para estas cocinas de gas lo ideal es utilizar una olla de cobre porque tiene mucha más conductividad térmica que otras ollas, el resultado será perfecto, ¡se acabó preocuparse! Además, estas ollas son super higiénicas ya que las bacterias son incompatibles con el cobre. Las ollas de cobre tienen el fondo un poco irregular, y esto hace que no sean adecuadas para la vitrocerámica. También es recomendable que no guardes las sobras de tu comida en la olla de cobre, ¡utiliza cualquier otro accesorio de cocina!

Si tienes una cocina en la que cocinas por inducción, necesitas ollas especiales, para que la energía ferromagnética funcione bien y te permita tener tu comida lista enseguida ya que se generará muy bien el calor. De nuevo, el tipo de olla que más se utiliza para este tipo de cocina es la de acero inoxidable, pero puedes comprar otro tipo de olla más eficiente. Eso sí, ¡ni se te ocurra una olla de cobre!

También es bastante habitual el uso de aluminio, esmalte o hierro fundido. Estas últimas, que muchas veces tienen forma de bandejas para asar, calientan muy bien, generan un calor uniforme que se mantiene con facilidad. Sin embargo, la limpieza de este tipo de olla suele ser más difícil y no es recomendable que guardes comida en esta olla.

Pequeños consejos para cuando compres tu olla

Si tienes en cuenta todo esto último te será mucho más fácil encontrar tu olla. Sin embargo, aún hay algunas cosas más que deberías saber. Cuando cocines, asegúrate que la tapa de la olla está bien colocada de lo contrario goteará agua de la olla y se escapará calor, por lo que tu comida tardará más tiempo en estar lista.

También son muy conocidas las tapas de cristal para la olla, sobre todo si vas a cocinar ingredientes que tardan más en hacerse, como el arroz. ¡Recuérdalo para cuando hagas el arroz de tu puchero! Además, este tipo de tapa te permite que no tengas que abrir la olla para ver cómo va tu comida, al ser de cristal podrás verlo sin necesidad de quitar la tapa.

¿Y quién no piensa en el asa de su olla cuando la va a comprar? Nadie quiere quemarse, por lo que lo mejor es comprar una olla con un asa bien fuerte para que no te quemes cuando cojas tu olla, aunque si quema, siempre podrás ayudarte con un trapo de cocina.

¿Qué olla necesitas?

Si tienes una cocina normal donde cocinas cosas sencillas o no demasiado elaboradas, con una vajilla con ollas pequeñas y medianas tendrás más que suficiente. Una olla grande para tu puchero de los domingos y alguna que otra sartén donde podrás cocinar tus arroces.

Si te gusta cocinar mucho y te gusta ahorrar tiempo puedes optar por una olla a presión, podrás cocinar muchísimas cosas y de forma mucho más rápida, ya no tendrás que levantarte antes para prepararlo todo. ¿Qué tal unas lentejas? O si lo prefieres una fabada. ¡A comer!

Cómo limpiar tu olla

Si tu olla es de acero inoxidable lo tienes muy fácil, la podrás lavar a mano o meterla en el lavavajillas sin más complicación. Pero si tu olla o tu sartén están recubiertas ten cuidado al lavarlas, porque el revestimiento puede quedar dañado. Respecto a las ollas de hierro, si las lavas con jabón, una esponja y un paño, ¡mucho mejor! Las de cobre tienden a oxidarse, por lo que no pueden estar mucho tiempo a remojo, así que sécala con un trapo seco nada más limpiarla.

Y sea cual sea tu tuya, no olvides que si te has despistado y se te ha quedado comida pegada, siempre puedes dejar la olla a remojo con agua unos minutos. ¡A cocinar con nuestra olla!

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