Pared turquesa

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Pared turquesa:la guía Westwing

Una buena manera de renovar el look de tu casa es cambiar el color de las paredes. ¿Y por qué no atreverse con una pared turquesa? A algunos les parecerá un color demasiado arriesgado. Pero, lo cierto es que, si lo combinamos bien, el turquesa queda bien en todo tipo de habitaciones y estilos decorativos. Aporta frescura y alegría al ambiente y al mismo tiempo transmite calma, serenidad, como el sonido del mar.

Si estás pensando en cómo decorar tu dormitorio o tu salón, ¡ponte manos a la obra y apuesta por la pared turquesa! ¡Descubre de la mano de Westwing cómo triunfar en la elección de la pintura, los muebles y el diseño de interiores de tu casa!

LA PARED TURQUESA LLENA DE VIDA, PERO SIN INQUIETAR

El turquesa es uno de los colores más relacionados con el mar y el agua. Es decir, con uno de los elementos de la naturaleza más esenciales para la vida de la humanidad. Y es que no hay que olvidar que nuestro cuerpo está compuesto en un 70 por ciento de agua, al igual que la Tierra, de la que casi tres cuartas partes están cubiertas por este líquido tan elemental.

Es normal, por lo tanto, que toda la gama de azules, entre los que se encuentra el turquesa, nos remitan a la vida y nos llenen de energía, al mismo tiempo que invitan al equilibrio y la tranquilidad. Si te decides por una pared turquesa, no te arrepentirás. Es un color poco habitual que queda bien con colores neutros, por lo que su originalidad colmará tus ansias por renovar tus interiores sin que por ello tengas que cambiar todos los muebles.

REJUVENECE TU DORMITORIO O TU SALÓN CON UNA PARED TURQUESA

La pared turquesa tiene ese don de transmitir jovialidad y transportarte a los meses de sol y playa: la primavera y el verano. Por esto, te encantará decorar tu habitación con una pared turquesa y también será una apuesta segura para el dormitorio de tus hijos, pues es un color armónico y creativo, perfecto para llenar de color las habitaciones de los más pequeños.

El salón es otra de las opciones, así como la cocina. Pero si los espacios de tu casa son muy grandes, lo mejor será que sólo pintes una pared de este color y las demás las dejes en blanco. En cualquier caso, apuesta por muebles de tonalidades neutras. El blanco o el crudo no pueden faltar, pues es la gama que mejor combina por definición con la pared turquesa. Para generar algo de contraste, puedes añadir un tercer color en detalles y objetos pequeños. Los que mejor quedan son los naranjas, marrones y cremas y también los verdes y grises.

ESTILO MODERNO, RETRO, MEDITERRÁNEO…

Otro de los puntos positivos de la pared turquesa es que pega con múltiples estilos. Uno de los más naturales es el mediterráneo, caracterizado por la mezcla de blancos, azules y marrones. Aunque la pared turquesa también puede quedar genial en ambientes más modernos si eliges elementos decorativos plateados, por ejemplo. Si tu estilo es el boho o el retro, tampoco lo dudes, la pared turquesa está hecha para ti.

¿Buscas más inspiración para decorar tu casa? Sigue la guía de estilo de Westwing y atrévete con una pared turquesa.