Platos de ducha

Platos de ducha

Compartir

Hablan de nosotros en
¿Quieres saber más? Lee nuestra guía

Platos de ducha:la guía Westwing

A la hora de decorar nuestro cuarto de baño queremos que se trate de una habitación donde poder meternos bajo el agua de la ducha para recibir esa dosis de fuerza para empezar la jornada de buen humor o recuperar energías tras un duro día de trabajo. Sin embargo, cuando se trata de elegir los muebles y su distribución, suele surgirnos una duda: ¿queremos instalar una bañera o un plato de ducha? Dependiendo de las necesidades de nuestro hogar y de nuestra familia podemos optar por una opción u otra.

Convertir la bañera en un plato de ducha

Normalmente, si se trata de una pareja joven con niños pequeños o con intención de tenerlos, suelen elegir una bañera, debido a que es más segura que la ducha para los más pequeños de la casa. Sin embargo, una vez que nuestros hijos se hacen mayores o incluso se independizan y se van a vivir a su propia casa, nos solemos decantar por cambiar las bañeras por duchas.

Las ventajas que ofrecen los platos de ducha son muchas y no sólo por lo que respecta a la funcionalidad, sino que también tienen influencia en el estilo y el diseño de nuestra casa:

  • Espacio: las bañeras ocupan mucho más espacio que la ducha y ya que no tenemos niños pequeños que se puedan resbalar, podemos aprovechar el lugar que ocupaba la bañera para añadir un espejo más grande, una cajonera donde meter todos nuestros productos de aseo o incluso instalar un toallero con calefacción.
  • Seguridad: normalmente los platos de ducha están dotados de materiales antideslizantes, además de que podemos añadir un pequeño taburete en la ducha si en nuestra familia viven personas con movilidad reducida. De esta manera, podrán ducharse sin ningún problema y con total comodidad.
  • Confort: si instalamos un plato de ducha, tendremos que adquirir una mampara y unos mandos de ducha nuevos. ¡Es el momento para convertir nuestra ducha en un spa! Con una ducha de hidromasaje disfrutaremos de los diferentes chorros, que aparte de ofrecernos relax y bienestar, son un tratamiento beneficioso para la salud.
  • Diseño: que tengamos una ducha no quiere decir que no podamos combinarla con nuestros muebles de baño. Dependiendo del estilo que queramos seguir para la decoración de nuestro hogar, podemos añadir pequeños detalles como esponjas hechas a mano, una alfombrilla de ducha a juego con nuestras toallas o incluso flores secas para darle un toque romántico.

Al igual que las bañeras, podemos combinar nuestro plato de ducha con los muebles de nuestro baño añadiendo pequeños detalles como asas de metal o revestimientos similares. Además existen formas diversas para los platos de ducha, dependiendo del tamaño y de los cm: puede ser un plato cuadrado, rectangular o incluso redondo.