Pluviómetro

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Pluviómetro:la guía Westwing

¿Quién dijo que los días de lluvia son aburridos? Tenemos la diversión perfecta para una de estas jornadas: el pluviómetro, un dispositivo que se utiliza para medir la cantidad de agua de lluvia caída en un lugar durante un determinado tiempo. Los pluviómetros van a ser como un juego para los peques, que les van a permitir aprender y entretenerse al mismo tiempo, y por supuesto, van a suponer un gran pasatiempo para saciar la curiosidad de los mayores.

En Westwing estamos siempre buscando nuevas propuestas para hacer regalos originales o ideas diferentes para todo tipo de perfiles. Por eso, el pluviómetro puede ser un objeto con el que sorprender a los adultos y que así complementen su estación meteorológica, o incluso puede ser el regalo ideal para un niño curioso interesado por los fenómenos atmosféricos. ¡Ideas originales y creativas para todos!

BREVE HISTORIA DEL PLUVIÓMETRO

Los pluviómetros son unos instrumentos que miden en milímetros la cantidad de agua precipitada en un lugar. Por ejemplo, si el pluviómetro registra 10 mm significa que si acumuláramos toda esa agua en un espacio plano, la altura del agua alcanzaría los diez milímetros. Si queremos expresarlo en términos de metros cuadros es fácil, ya que cada milímetro equivale a un metro cuadrado.
Desde siempre el hombre ha sentido la necesidad de observar y medir los fenómenos atmosféricos, en este caso la cantidad de lluvia caída. En la antigüedad era importante hacerlo para poder hacer una evaluación o planear el rendimiento de los cultivos. Se hacía de manera muy rudimentaria, tan sólo recogiendo en un recipiente el agua.

Fue a mediados del siglo XV en Corea cuando se creó el primer pluviómetro de bronce, hasta que por fin, en 1662 el británico Christopher Wron diseñó el primer pluviómetro automatizado con cubetas basculantes a las que poco después se les añadió otros parámetros como la temperatura del aire o la dirección del viento.

Hoy en día, el pluviómetro se utiliza con fines profesionales, normalmente en estaciones meteorológicas, donde llevan a cabo registros hidrográficos junto con otros parámetros.  Actualmente también podemos tener un pluviómetro en casa para saber por curiosidad (o interés en el tema) cuánta agua ha caído en nuestra zona o incluso llevar nuestro propio registro

UN PLUVIÓMETRO DIY

Construir un pluviómetro va a resultar una tarea sencilla. Tan solo necesitamos una botella de plástico de forma cilíndrica y transparente, una regla, un embudo y algo de pegamento o silicona. Y esperar a que llueva, claro.

Los pasos para hacer nuestro pluviómetro:

  • Cortamos la botella de plástico por la mitad y nos quedamos con la base.
  • En una de las paredes interiores pegamos la regla con los centímetros hacia fuera para que los podamos ver fácilmente.
  • Colocamos un embudo sobre la botella. La parte más amplia del embudo debe cubrir la abertura de la botella. Si no se sujeta bien o hay huecos habrá que aplicarle un poco de silicona o pegamento.
  • Lo situamos en un espacio abierto y sin obstáculos para que pueda caer en su interior el agua de lluvia. Puede ser un jardín, balcón o terraza.
  • Y lo principal: nos hace falta la lluvia

Para los niños será muy creativo si a este pluviómetro le adjuntamos como regalo un cuaderno donde puedan llevar un registro. De esta manera podrán apuntar el día en el que ha llovido, durante cuánto tiempo, cuánta lluvia ha caído y cómo era el agua: ¿está limpia? ¿está sucia? Un ejercicio muy motivador para que los niños se interesen por las cosas que les rodean.

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