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Contenido

  • Cabeceros de polipiel: una apuesta segura
  • Cómo limpiar un cabecero de polipiel
  • Cómo limpiar un cabecero de polipiel en blanco

El cabecero de cama es clave para darle carácter y personalidad al dormitorio. Aunque existen muchos modelos; lo cierto es que los cabeceros tapizados son una de las alternativas más deseadas. Protegen la pared, son seguros, y además encajan en cualquier sitio. Entre esos cabeceros de cama tapizados encontramos los de polipiel. El polipiel es un material muy utilizado para tapizar los cabeceros por varios motivos: el primero, es más estético; y el segundo, es más fácil de limpiar. Descubre cómo integrar un cabecero de polipiel en tu dormitorio, y algunos consejos para mantenerlo en perfecto estado.

Cabeceros de polipiel: una apuesta segura

Si tenemos dudas sobre qué tipo de cabecero elegir, lo mejor es optar por tapizarlo. Si podemos usar polipiel, ¡mejor! El polipiel ofrece bastantes ventajas con respecto a uno de piel natural, por ejemplo. Una de las ventajas claras, es que el polipiel es un material más resistente, se desgasta menos y es más asequible. Por otro lado, está su limpieza. Los cabeceros de polipiel son más fáciles de limpiar. Por lo que si tenemos problemas de ácaros, es mejor siempre utilizar un cabecero de polipiel. Eso sí, intenta apostar por una opción de calidad para que dure más tiempo en perfecto estado.

En cuanto a diseños, podemos encontrar multitud de opciones de polipiel. Desde cabeceros de polipiel en tonos neutros, grises, marrones, hasta con estampados. Elige tu opción favorita, y triunfa con un cabecero de polipiel original y moderno.

cabecero negro

Cómo limpiar un cabecero de polipiel

A todos nos gusta que la casa esté limpia, y sobre todo el dormitorio. Esta es una de las habitaciones donde más tiempo pasamos, y es recomendable hacer una limpieza profunda. Si contamos con un cabecero de polipiel, lo tendremos mucho más fácil. Aunque es cierto que es inevitable que se ensucie. El roce de las manos en el cabecero, roces en el canapé…Son pequeños defectos que pueden ir deteriorando o ensuciando el cabecero.

Para limpiar bien el cabecero de polipiel, basta con humedecer un paño suave y un poco de jabón líquido. Para manchas, es mejor eliminarlas lo antes posible. Un truco muy popular es frotar la mancha con un algodón pequeño y un poco de vinagre blanco. También funcionan muy bien los borradores mágicos, que sirven para eliminar manchas de otras superficies.

Para que el cabecero cuente con un aspecto brillante durante más tiempo, te damos algunos consejos:

  • Cuidado con los productos de limpieza. Hay que evitar ciertos productos de limpieza en los cabeceros de polipiel. Por ejemplo, aerosoles, limpiacristales…ya que podrían dañar el material y apagar el brillo inicial.
  • Evitar el calor. Hay que proteger el polipiel del calor, puesto que podría resecarse.
  • Evitar la humedad. La humedad es un enemigo claro de la casa, y también de los cabeceros de polipiel. Para ello, intenta siempre evitar el contacto con superficies húmedas. Si la habitación retiene mucha humedad en la pared, intenta poner con frecuencia un deshumidificador.
  • Cuidado con otros productos. Además de tener especial cuidado con productos de limpieza agresivos, hay que extremar la precaución con aceites, espumas, o geles. Este tipo de productos son bastante perjudiciales para el polipiel y pueden desgastarlo.

Cómo limpiar un cabecero de polipiel en blanco

Los cabeceros de polipiel en blanco o tonos crudos son ideales, pero se ensucian fácilmente. Sin embargo, si limpiamos estos cabeceros con frecuencia será más fácil mantenerlos en perfecto estado. Para ello, te recomendamos seguir estos pasos:

  1. Elimina los restos de polvo con un paño o con la ayuda de una aspiradora de mano.
  2. Luego, humedece un paño con un poco de agua y jabón líquido.
  3. Si hay alguna mancha, frota suavemente con el paño y el jabón líquido. Es importante que el paño sea blanco para que no manche la superficie del cabecero.
  4. Para terminar, retira los restos de jabón y agua con un paño seco, y de forma suave.