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colgadores de pared

Los percheros y colgadores de pared son soluciones tanto prácticas como decorativas para ciertas zonas de la casa. Dan vida y utilidad a las paredes de recibidores, cuartos infantiles, baños, cocinas… Hay tantos modelos como estilos, fórmulas fáciles de instalar y composiciones originales de hacerlo. ¡Te quedarás colgada por estos colgadores de pared!

Colgadores de pared para todos los estilos

Metálicos, para un estilo industrial: los colgadores de pared de hierro, forja o cualquier otro material metálico se asocian a un estilo industrial, gracias a su diseño robusto pero ligero a la par. En negro, tono acero, dorado, bronce, los colgadores metálicos

De madera oscura y sin tratar, para un estilo rústico: este tipo de colgadores para pared crean, con su mera presencia, un muro rústico, que recuerda a las típicas casa de campo o refugio de montaña.

De madera clarita y colores pastel, para un estilo nórdico: de diseño simple y tonos claros, los colgadores más scandi imprimen un carácter moderno y neutro a la pared.

Con formas de animales, para un estilo infantil: unos colgadores con forma de cabeza de osito o conejito quedan genial en el cuarto de los peques como guiño naïf con estilo. Para los niños será un punto de referencia divertido donde dejar su chaqueta o mochila.

Estilo salvaje: las cabezas de animales, en porcelana por ejemplo, están de moda como colgadores de pared. Renos, elefantes, alces con cuernos… aportarán un look étnico al rincón.

Con detalles de cerámica, para un estilo clásico: los colgadores que incluyen en su diseño partes cerámicas, decoradas o lisas, crean composiciones delicadas, con cierto aire clásico.

De terciopelo, para un efecto romántico y vintage: el terciopelo ha vuelto con fuerza en decoración y no solo para grandes tapicerías. Hay colgadores de pared revestidos con este estiloso material, que pueden encajar en dormitorios y zonas más privadas de la casa.

¿Qué tipo de instalación es la más práctica para los colgadores de pared?

Las soluciones de fijación sin taladrar ni hacer agujeros pueden ser óptimas para cuadros y objetos decorativos de pared que no deban soportar peso. Pero en el caso de los colgadores, se trata de elementos diseñados para colgar bolsos, mochilas, chaquetas… Requieren de un soporte más robusto que les permita ejercer su función esencial. Para su correcta instalación, sigue estos pasos:

  1. Cuando compres tus colgadores de pared, el fabricante debe incluir un manual sencillo de instrucciones para su instalación, junto con los clavos o tornillos necesarios.
  2. Establece la altura sobre la que los vas a instalar. La medida estándar es entre 1,65 y 1,70 metros. Si es para los peques de casa, déjaselos a la altura de los ojos, para que puedan acceder a ellos bien.
  3. Marca con lápiz los puntos exactos para las perforaciones. Si vas a colocar varios colgadores, en línea, usa un nivel para que la serie quede recta.
  4. Usa un taladro para hacer los agujeros en la pared y luego colocar unos tacos. Asegúrate que usas la broca del tamaño adecuado para el mecanismo en cuestión, así el agujero no será ni demasiado grande ni pequeño.
  5. Finalmente, vuelve a las instrucciones del propio perchero para colocarlo.
  6. Es importante tener en cuenta el peso que el colgador puede soportar, para no sobrecargarlo.

Dónde y cómo coloco mis colgadores de pared

Existen puntos estratégicos de la casa donde unos colgadores pueden resultar especialmente útiles y, como no, decorativos. Hacemos un tour:

  • El recibidor: es el punto clave de la casa donde tener unos colgadores de pared, ya que la entrada es el lugar donde dejamos bolsos, chaquetas y demás prendas cuando llegamos de la calle. Colocar aquí unos prácticos colgadores, hará que la pared del hall sea funcional y defina el estilo de la primera impresión.
  • El baño: otro de los lugares donde no pueden faltar unos colgadores de pared es el aseo. Para tener a mano las toallas o albornoces al salir de la ducha. Consejo: aquí prescinde de materiales como la madera o los metales que se puedan oxidar, por el alto contacto con la humedad que dichos colgadores deberán soportar. Cerámica, acero inoxidable o madera tratada con barniz antihumedad serán las mejores opciones.
  • El cuarto infantil: la habitación de los peques pide a gritos unos prácticos y bonitos colgadores. En este cuarto el almacenaje es crucial, así que usa este recurso para que el orden se suba por las paredes.
  • El dormitorio: para dejar la bata o kimono antes de irnos a dormir o colgar la ropa de un día para otro. Tras la puerta, si no quieres que se vea, o en la zona de tocador, son los puntos de instalación ideales.
  • La cocina: para colgar los trapos o delantales, tener unos colgadores de pared en la cocina te facilitará el trabajo cotidiano. Escógelos acorde con el estilo de la estancia y se camuflarán en el ambiente.