Cuadros abstractos

Contenido

  • Cómo elegir un cuadro abstracto
  • Tipos de cuadros abstractos
  • Ideas para colocar cuadros abstractos

Di adiós a las paredes vacías. Ahora podemos aprovechar estos huecos para añadir cuadros. Los cuadros son piezas muy especiales que han conquistado la mayoría de las casas. Uno de los cuadros que está teniendo bastante acogida son los abstractos. Los cuadros abstractos son piezas atemporales y de estilo contemporáneo capaz de dar un toque de sofisticación a cualquier espacio.

Cómo elegir un cuadro abstracto

El arte abstracto nos encanta porque da muchas posibilidades y se puede incorporar en multitud de espacios. Estos son algunas de las claves para elegir un cuadro abstracto:

  • Complementar la decoración. El arte abstracto transmite mucho con la ayuda de colores y formas. Por este motivo, es importante que esté en consonancia con la decoración de la casa.
  • El punto focal de la decoración. Las obras abstractas tienden a destacar en el salón. Por ello, hay que elegir una zona donde cobre protagonismo. Un sitio ideal es, por ejemplo, encima del sillón o del sofá.
  • El tamaño importa. Las dimensiones en las que se realice el cuadro son fundamentales. Si no queremos optar por un cuadro abstracto de grandes dimensiones, podemos pensar una alternativa. Una opción que con más frecuencia vemos en algunas casas es la de optar por una serie de cuadros abstractos de dimensiones pequeñas.
Cuadros abstractos

Tipos de cuadros abstractos

Existen multitud de tipos de cuadros abstractos que podemos integrar en diferentes zonas de la casa. Estas son algunas de las opciones más populares:

  • Blanco y blanco. Es una de las opciones más originales y menos utilizadas a la hora de decorar con cuadros abstractos. Quizás porque muchas paredes son de color blanco, y podamos creer que estos cuadros no resaltan. Sin embargo, si se juega con texturas o se intercala con algún otro color suave (grises, malvas…) el resultado puede quedar espectacular.
  • Blanco y negro. A diferencia del caso anterior, la pintura abstracta en blanco y negro es una de las más usadas. Este tipo de cuadros aportan elegancia, sobriedad y mucho carácter. Suelen ser cuadros que llaman la atención y que quedan muy bien en espacios donde predominan los tonos neutros.
  • Monocolor. Los cuadros abstractos llenos de color son los que más nos gustan. Son cuadros abstractos con bastante personalidad que aportan a las casas mucha vida y calidez. Podemos apostar por cuadros abstractos con diferentes tonalidades, o elegir un color que destaque.
  • Diseños geométricos. Es un recurso muy habitual. Los cuadros abstractos con detalles geométricos se suelen utilizar en muchas casas. Podemos encontrar diseños de todo tipo: círculos, formas irregulares…Y sin duda, son una de las mejores opciones para vestir cualquier pared.
  • Pintura uniforme. Los cuadros abstractos con pintura lisa también son muy decorativos. Este tipo de cuadros suelen quedar muy bien en espacios muy neutros, lo que ayuda a contrastar la pared.

Ideas para colocar cuadros abstractos

  • Tres cuadros del mismo tamaño. Para que los cuadros abstractos luzcan al máximo, hay que tener en cuenta el espacio del que disponemos. Una forma recurrente de colocar los cuadros del mismo tamaño es poniéndolos encima del sofá.
  • Seis cuadros del mismo tamaño. En este caso es importante que los cuadros no sean de un tamaño muy grande. Nuestra recomendación es apostar por medidas diferentes como las de 20×30 cm. Así la pared no quedará recargada. Es mejor colocar tres cuadros en una fila horizontal, y otros tres de la misma manera por debajo.
  • Seis cuadros de diferentes tamaños. Otra alternativa es colocar seis cuadros, pero de diferentes dimensiones. Para colocarlos bien, es fundamental contar siempre con una pared amplia. Para que no se vea muy cargado el espacio, intercala tamaños: el primero por la izquierda puede ser de 50×70 cm, y después otros dos cuadros de 20×30 cm.