Cuando piensas en divanes, seguro que te viene a la cabeza el típico mueble que encuentras en consultas de psicólogos. Es cómodo, cuenta con un tapizado acolchado y un reposacabezas bastante confortable. Sin embargo, es mucho más que una pieza de mobiliario elegida por profesionales. Se trata de una de las piezas de diseño más elegantes. Son un elemento que no pasa desapercibido por su estética y vanguardia. Acompañan bien a los sofás, y están perfectamente indicados para un salón, o comedor.

¿Dónde van los divanes?

Los divanes son muebles muy versátiles que se pueden utilizar de muchas formas: como sofás, camas, asientos e incluso mesa. Se trata de muebles que se pueden colocar en diferentes estancias de la casa, desde salones, dormitorios, e incluso en el exterior. Son muebles muy cómodos y perfectos para descansar y relajarse. En cuanto a limpieza, depende un poco del material, pero para la mayoría será suficiente con agua y jabón.

Sofá blanco

¿Diván como cama nido?

Si tienes una casa pequeña, o simplemente cuentas con una habitación con pocos metros, pero quieres sacarle el máximo partido, puedes elegir los divanes cama. Una opción cada vez más recurrida es el diván cama. Es un tipo de mueble que se suele aprovechar para las habitaciones juveniles, o de invitados. Tiene varias ventajas. La primera, su gran capacidad de almacenaje. Suele contar con diferentes cajones en la parte inferior de la cama y con gran espacio. Podrás guardar todo lo que quieras en estos cajones: desde la ropa de cama, hasta otros textiles como cojines.