,,
31 millones de socios

¡Bienvenido al club!

  • Nuevas ventas todos los días
  • Las mejores marcas hasta el -70%
  • Exclusivo para socios.

¿Ya estás registrado?

fundas de sofá

Contenido

  • Razones para ponerle funda a tu sofá
  • ¿Qué tipo de fundas de sofá te convienen?
  • Toma medidas para que tu funda de sofá quede perfecta
  • ¿Qué material elegir para las fundas de sofá?

Las fundas de sofá son el mejor método para cambiar el look de nuestro salón de la forma más rápida, eficaz y económica. Además, con ellas protegerás el sofá, disimularás posibles manchas o arañazos y ganarás en comodidad. Para elegir tu funda de sofá necesitarás conocer los tipos y medidas disponibles, los tejidos más adecuados y los colores que encajen con tu decoración. ¡Vamos!

Razones para ponerle funda a tu sofá

  1. Son la solución para proteger y conservar el sofá, sobre todo si se convive con niños y mascotas o en el caso de sofás de exterior.
  2. Si tienes un sofá de piel, natural o sintética, una funda de algodón, por ejemplo, hará que no sudes en verano y que sea más cálido en invierno.
  3. Preservan el color del sofá si este está expuesto al sol, aunque sea en interiores.
  4. Es la forma más fácil y económica de cambiar la imagen del sofá, sin necesidad de retapizarlo o cambiarlo.
  5. Una funda siempre será más barata que el retapizado del sofá. Además, podrás sacarla para lavarla, algo que facilita su mantenimiento. Será su segunda piel.

¿Qué tipo de fundas de sofá te convienen?

Existen tres tipos básicos de fundas de sofá según su confección. Podrás escoger entre:

  1. Fundas de sofá estándar o universales: están disponibles en función del tipo de sofá, siempre y cuando se trate de un formato clásico: una plaza, dos plazas, tres plazas y sofá esquinero con chaise longue.
  2. Fundas de sofá ajustables: como su nombre indica, puede ajustarse a las medidas del sofá gracias al material elástico, gomas, cremalleras, velcros, botones o un sistema de nudos o lazos. Su principal ventaja es que se mueven menos que las tradicionales, gracias a su sistema de fijación.
  3. Fundas de sofá a medida: esta sería la solución ideal, ya que la funda se adapta a la perfección a las medidas o formas no estándares. ¿Su pega? Son considerablemente más caras. Una funda confeccionada a medida es un trabajo artesanal del tapicero. Evidentemente, el coste es más elevado que el de una funda universal que vale para cualquier sofá. Podríamos hablar de entre 400 y 600 euros, aproximadamente, para un sofá de tres plazas.

También se pueden distinguir por sus medidas y las partes del sofá que cubren:

  1. Fundas de base: son aquellas que únicamente cubren la zona de asientos del sofá.
  2. Fundas clásicas: estas tapan los asientos y parte del respaldo.
  3. Fundas integrales: protegen el sofá en su totalidad; asientos, respaldo y reposabrazos. También llamadas salvasofás, cubren las partes más sensibles del mueble.

Toma medidas para que tu funda de sofá quede perfecta

Es el primer paso que deberás tener en cuenta antes de comprar una funda para tu sofá. ¡Saca la cinta métrica!

Comienza midiendo la anchura y la profundidad de la zona de asiento, que suele ser de entre 50 y 60 cm. Después, mide la altura del respaldo del sofá. En los modelos más convencionales esta medida suele ser de entre 60 y 75 cm. En el caso de que tu sofá tenga reposabrazos, mide también su altura y anchura.

Una vez tomadas las medidas exactas, ya puedes elegir la funda de sofá que mejor encaje. Así no sobrará ni faltará tela.

¿Qué material elegir para las fundas de sofá?

Valora las ventajas y desventajas de los diferentes materiales disponibles, para dar con el tejido más adecuado:

Fundas de sofá de algodón: el algodón es resistente, ligero, natural y de fácil mantenimiento lavándolo a máquina. Además es muy versátil, permitiendo una amplia variedad de tonalidades y estampados. Fíjate en la calidad del algodón, ya que existen fundas de sofá de algodón de diferentes calidades (cuanto más denso, es decir cuantos más hilos por metro, mejor será su calidad). Las únicas desventajas es que tienden a arrugarse, así que deberás plancharlas antes de colocarlas, y que pueden retener olores.

Fundas de sofá de poliéster-algodón o polialgodón: se trata de una mezcla de fibras sintéticas y de algodón, fácil de mantener, económica y que apenas de arruga. El mix de algodón y poliéster permite combinar los beneficios de ambos materiales. El poliéster es un material sintético muy duradero que no se arruga y mantiene la forma, mientras que el algodón permite el peso ligero y la transpiración. Pueden ser acolchadas, para mayor confort.

Fundas de sofá de twill o sarga: este tejido suele estar hecho de varios materiales, normalmente la mezcla es con algodón y poliéster. También llamada tela cruzada, el twill es muy ligero pero tiene una larga durabilidad. Es bastante resistente a las manchas, por lo que es una tela apta para fundas cuando hay mascotas y niños pequeños en casa. Se puede lavar a máquina sin ningún problema.

Fundas de sofá de microfibra: son muy resistentes, tanto al agua como a las manchas y los arañazos. Son económicas y permiten múltiples diseños. La microfibra puede incluso imitar otros materiales, como el cuero. Sin embargo, con el paso del tiempo y su uso pueden hacerse las típicas bolitas.

Fundas de sofá de suede: está hecho de gamuza sintética, normalmente de mezclas de varios tipos de poliéster. Las fundas de suede posee un tacto muy gustoso y suave y son resistentes a las manchas y líquidos.

Fundas de sofá de stretch: este material es una mezcla de poliéster y spandex y suele emplearse en fundas elásticas. Protege, es de fácil limpieza y los colores perduran como nuevos mucho tiempo. Estas fundas son adecuadas para muebles irregulares o difíciles de ajustar, por su gran elasticidad.

Fundas de sofá de lino: es una fibra natural, ecológica y decorativa. Favorece la ventilación adecuada del sofá. Aunque se arruga con mucha facilidad, las arrugas del lino son bellas, aportan naturalidad. ¿Contras? Su precio, que es más elevado que el de las fundas de algodón o sintéticas. Si tienes niños o mascotas, mira que la funda sea de un lino lavable en la lavadora, pero ojo, que podría encoger.

Fundas de sofá de terciopelo: este material, que ha vuelto a ser tendencia los últimos años, conlleva elegancia y distinción. Pero ten en cuenta que tiende a retener polvo y su mantenimiento es más delicado.

¿Qué colores son los mejores para las fundas de sofá?

Están de moda los tonos mostaza, verdes y azules. También tonalidades más suaves como el gris claro o el beige (que son atemporales) o el rosa palo, muy clarito y luminoso.

Nuestro consejo es que elijas la funda de sofá en el color que mejor se lleve con los tonos de la estancia.


,