Las mantas no solo abrigan, sino que además tiene un gran poder: decoran. Se trata de un básico indispensable en cualquier rincón de la casa. Son textiles acogedores que, además, dan mucho juego. Pero es cierto que siempre surgen las dudas en torno a las mantas. ¿Hay que elegir una manta o un plaid? ¿Dónde colocar una manta? ¿Y para guardarlas? Antes de que selecciones en Westwing tu manta favorita, debes saber qué tipos existen y algunos trucos para decorar con ellas.

Tipos de mantas

Si hay algo más acogedor en casa, son los textiles. En concreto, las mantas, son uno de los textiles más adecuados para vestir la casa, tanto en invierno como en verano. Estos son algunos de los tipos de mantas que existen y que podrás encontrar también en Weswting:

  • Mantas de terciopelo: estas están en auge en decoración. Son suaves, cálidos y podrás encontrarlas en diferentes dimensiones y grosores. Suelen ser mantas más adecuadas para la temporada de otoño-invierno. Aunque normalmente verás este tipo de mantas en el salón, es cierto que también se pueden incorporar en la cama. En el caso de que elijas una manta de terciopelo para el dormitorio, apuesta por una opción más gruesa para que puedas estar a gusto en invierno.
  • Mantas de lana: las mantas de lana merina son opciones de gran calidad. Son un tipo de manta resistente, y muy duradera. Si es una lana merino 100%, es muy probable que te dure años en perfecto estado. Otra de las ventajas de la lana merina es que absorbe bien la humedad, evitando así la proliferación de bacterias y aportando un descanso más saludable.
  • Manta de coralina: las de coralina son muy habituales de ver. Se trata de un tipo de manta muy suave, menos pesada que las de algodón, y fáciles de encontrar en muchos diseños. Si no lo sabes, la coralina es un material que se fabrica a partir de poliéster y se utiliza normalmente para la ropa de cama de invierno.
  • Mantas de lino: suelen denominarse como plaids. Los plaids son mantas más ligeras, normalmente en lino o algodón, y se utilizan en temporadas más calurosas. Son elegantes, nada voluminosas y se pueden incluir en el exterior.
  • Manta de algodón: es la manta más clásica que podrás encontrar. Se lleva utilizando desde hace años y es perfecta para el entretiempo. Es suave, y podrás encontrarla incluso con textura.
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¿Dónde colocar una manta?

Las mantas son unos textiles muy idóneos para evitar pasar frío. Sin embargo, aunque te gusten estos textiles, y sean tus mejores compañeros de sofá, lo cierto es que siempre terminan tirados por alguna zona de la casa. Te damos algunos consejos, dependiendo de la estancia, para que sepas dónde colocar bien cualquier manta:

Mantas para el sofá

Para una apariencia limpia y ordenada, es recomendable siempre doblar las mantas del sofá. Puedes incorporar una pequeña cesta junto al sofá, y cuando termines de utilizarla ponerla en este sitio. De esta forma, tendrás cerca la manta para cuando lo necesites, y el sofá permanecerá ordenado. Otra manera de colocar la manta en el sofá, es doblándola por la mitad de forma vertical. Haz que coincidan las esquinas, y luego simplemente dejar caer sobre alguna zona del sofá. Si optas por esta alternativa, mejor apuesta por una manta bonita, y que vaya acorde con la decoración del salón, ya que estará a la vista.

Mantas para la cama

Existen muchas formas de colocar una manta en la cama. Una de las formas más habituales es colocar la manta doblada a los pies de la cama. Esta idea es elegante, y le da un toque único y personal al dormitorio. Sin embargo, no es la única opción. También puedes incluir varios plaids o mantas a los pies de cama, o guardados en cestas o cómodas.

Mantas de exterior

Cuando comienza el buen tiempo, lo más habitual es pensar que siempre hace calor al aire libre. Pero la realidad es otra. A veces durante la noche puede hacer algo más de fresco, y en este caso, entran ellas en juego para el exterior. Este tipo de mantas se suelen poner junto a los muebles de jardín, o guardadas en baúles de exterior.

Mantas de cuna

Los bebés necesitan unos cuidados, y también textiles que les ayuden a conciliar mejor el sueño. En el caso de las mantas de cuna, es importante que determines bien el grosor. Esto dependerá de la época del año, y por supuesto, del tiempo que tenga el bebé. Igualmente, no es recomendable usar demasiadas mantas para la cuna por la seguridad del bebé. Si lo haces siempre es mejor que estés presente, o por ejemplo, cuando estés al aire libre.