Contenido

  • Ropa de cama: el juego entero
  • Los materiales más frecuentes

Si tuvieras qué decir cuál es el sitio de la casa donde pasas más tiempo, ¿cuál sería? Sin duda, el dormitorio. En el dormitorio se pasan muchas horas, y es uno de las zonas de la casa que más hay que mimar. El descanso es fundamental si queremos al día siguiente rendir por completo. Por este motivo, hay que saber cuidarlo al máximo, sobre todo la ropa de cama. A la hora de escoger los conjuntos de cama, es importante tener en cuenta muchos factores: la estacionalidad, el estilo…En Westwing contamos con ropa de cama para cada tipo de dormitorio. Para que puedas acertar y elegir bien tu ropa de cama, te damos algunos consejos prácticos. ¿Te quedas a descubrirlo?

Ropa de cama: el juego entero

Elegir la ropa de cama que más te interesa no es tarea sencilla. Existe un mundo muy amplio en la ropa de cama: desde fundas nórdicas, sábanas, colchas…Para facilitarte la tarea y alargar la vida de tu ropa de cama, te enseñamos para qué sirve cada una y qué tipo de modelos encontrarás en Westwing:

Fundas nórdicas

Aunque se trate de un concepto muy popular, todavía hay quienes no saben diferenciar entre una funda nórdica y un edredón. La funda nórdica es muy similar al tejido de las sábanas. Es ligero, y puede ser liso o estampado. Su principal función es albergar en su interior el relleno nórdico. Es una funda lavable que permite también proteger el edredón de manchas, y suciedad. Además, tienen una función decorativa, ya que ayudan a vestir las camas.

Sábanas

Las sábanas son textiles que ayudan a proteger la cama y al mismo tiempo la viste. Existen las sábanas encimeras, y las bajeras. Ambas permiten proteger el colchón de la suciedad y facilitan el descanso. Existen diferentes tipos de sábanas dependiendo de la época del año: de franela, de algodón percal, de lino, de satén…

Colchas

Las colchas son textiles que se utilizan para cubrir los pies de la cama. Suelen ser textiles muy decorativos, y además con bastante presencia en las camas. Además de vestir la cama, pueden ser un refuerzo para protegerte del frío en invierno. Encontrarás colchas de diferentes tejidos.

Fundas de Almohada

Contar con una buena almohada es clave para descansar, pero también una funda. Las fundas de almohada son imprescindibles a la hora de elegir todos los conjunto de cama. Es un accesorio que no te puede faltar. También es un aliado para la salud de tu piel, ya que tener una funda de almohada limpiar disminuye considerablemente las posibilidades de sufrir acné, irritaciones y sequedad.

Sábanas bajeras

Pasamos muchas horas en la cama, por lo que es importante cuidar la ropa de cama. El tipo de sabana bajera que escojas en la cama es importante por dos motivos: el cuidado y el mantenimiento del colchón. Cuidar la higiene mientras duermes también es crucial.

Almohada

Como te decíamos anteriormente, tener una buena almohada es sinónimo de un buen descanso. Al elegir una buena almohada, evitarás dolores de cabeza, de espalda y de cuello. También podrás respirar con menor dificultad y conseguirás disminuir los ronquidos. Existen muchos tipos de almohada dependiendo un poco de las necesidades que tengas: viscoelásticas, de plumas, de fibra, cervicales…Elige la opción que más encaje con tu bienestar y descanso.

Edredones

Normalmente, siempre hay dudas sobre cómo elegir el edredón. La elección dependerá de la temperatura de la habitación y del confort que estés buscando. Por un lado, están los edredones ligeros (entre 175 y 250 g/m2) que son perfectos para temperaturas entre 18 y 22 grados. Luego están los edredones medios (entre 300 y 350 g/m2) que son ideales para temperaturas que oscilan entre 12 y 18 grados. Los edredones más gruesos tiene un gramaje entre 400 y 500 g/m2) y está recomendado para habitaciones con temperaturas menores a 15 grados.

Camas de matrimonio

Los materiales más frecuentes

¿Cuáles son los materiales más frecuentes que encontrar en la ropa de cama? Si te has hecho esta pregunta y no sabes por dónde empezar a la hora de elegir los juegos de cama, te damos algunas pistas:

Fibra sintética

Es la alternativa más asequible. Junto al algodón, es uno de los materiales más extendidos en la ropa de cama. El tacto es menos suave, pero se arruga menos y no sufre tanto al lavarse. Se suele combinar con otros materiales como el algodón, por ejemplo.

Algodón

Es el material más común en ropa de cama. Es duradero, transpirable, suave y fácil de mantener. Podrás encontrar ropa de cama de algodón 100% o mezclada con otros materiales como el poliéster. A mayor cantidad de algodón, más transpirable será tu ropa de cama. Hay muchos tipos de diseños y acabados para que puedas elegir el que mejor se adapte a tu cama.

Satén

Los tejidos como el satén permiten obtener un mayor descanso. Son textiles suaves, frescos y cuentan con buena calidad. El satén se elabora a partir de materiales como el algodón, aunque sus hilos son más finos. Cuenta con un brillo muy característico y un tacto suave. Además, es fácil de planchar y muy ligero.

Plumas

Los rellenos de plumas se suelen utilizar en edredones, colchas y almohadas. Es un material muy ligero, que transpira bien y aislante.