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sofás de piel y sillones de piel

Contenido

  • Ventajas de los sofás de piel
  • Cuidados de los sofás de piel
  • Tipos de piel para sofás
  • Cómo decorar con sofás de piel

Los sofás de piel son los preferidos de muchos para amueblar el salón. Su elegancia y atemporalidad los eleva como auténticos reyes de estilo para espacios de todo tipo, ya sean clásicos o modernos. Pero antes de optar por uno es mejor conocer tanto sus ventajas como puntos débiles, así como las opciones en tipos de piel, calidades y colores que tienes.

Ventajas de los sofás de piel

  1. Mantenimiento e higiene: los sofás de piel son muy fáciles de limpiar. Basta con pasar un trapo húmedo por su superficie y listo.
  2. No atrapan polvo. Al ser de piel, basta con pasar un plumero o bayeta y quedarán libres de partículas de polvo.
  3. Su durabilidad. Este tipo de sofás suelen durar muchos años, más que los de tela. Si los cuidas bien, claro.
  4. El punto anterior nos lleva al aspecto económico. Si bien pueden ser más caros que los de tela, el tiempo amortizará dicho gasto inicial.
  5. Son frescos, suaves e hipoalergénicos.
  6. Dan un toque chic y elegante a la estancia. Son muy versátiles, decorativamente hablando, ya que se adaptan a cualquier estilo.
sofá de piel sillón de piel

Cuidados de los sofás de piel

  1. Una vez al año se recomienda pasarles algún tipo de crema especial para nutrir la piel y así alargar su vida. ¡Quedarán como nuevos!
  2. Si no puedes permitirte un sofá de piel, la alternativa se encuentra en la tela de polipiel, que es estéticamente muy parecida a la piel y más económica, aunque no tan resistente (requerirá un cuidado extra).
  3. Si tienes mascotas en casa, deberás proteger la superficie de tu sofá de piel para salvarlo de los arañazos.
  4. La piel es un tejido natural y, como tal, va envejeciendo con el paso de los años. En el transcurso del tiempo puede aparecer arrugas, pero con un buen kit de hidratación y mantenimiento, podrás alargar su vida.
  5. Aunque los sofás de piel suelen repeler el polvo, te aconsejamos que una vez al mes le pases el aspirador, con el accesorio especial para tapicerías. Después, aplica crema nutritiva para conservar su calidad y brillo.
  6. Evita su exposición directa a la luz solar.

Tipos de piel para sofás

Normalmente, solemos meter en el mismo saco, bajo la denominación de ‘sofás de piel’, a todo tipo de materiales. Así que cabe diferenciar entre naturales y sintéticos, así como entre piel y cuero.

¿Qué diferencias hay entre piel y cuero? Cuando hablamos de pieles, nos referimos a la dermis de los animales jóvenes, muy suave, ligera y conservando su pelaje. Mientras que el cuero proviene de la dermis de los animales maduros, que ya presentan una calidad y resistencia mucho mayor que la piel. Es un material bastante grueso y rígido, muy elegante cuando pasa por el proceso del curtido.

Por una parte, tenemos los cueros sintéticos, que están hechos por el hombre con polímeros, plásticos y goma, mientras que los naturales provienen de algún animal.

  1. Sofás de cuero sintético: son más económicos y su composición les otorga una gran durabilidad y flexibilidad. Su apariencia es similar a la del cuero natural, pero con la ventaja de no haber usado a ningún animal en su proceso de fabricación.
  2. Sofás de cuero regenerado o “bonded”: su fabricación es casi idéntica a la del cuero sintético, pero se usa de un 10 a un 15% de cuero animal. Es un pelín más caro que el anterior, pero su apariencia se acerca más a la del cuero auténtico.
  3. Sofás de cuero bifundido o bi-cast: a este material también se le conoce como cuero charol sintético y es de mayor calidad que los dos anteriores. En su fabricación se usan capas flor de piel selladas con poliuretano. Su textura es extra-suave y no absorbe ningún tipo de líquido ni mancha.
  4. Sofás de cuero partido: una vez que quitas la capa superficial de la piel, lo que queda es lo que se denomina cuero partido, la capa que está debajo del cuero de alta calidad. Es un material muy fibroso que cuando se rocía con químicos y luego es sometido a una película de poliuretano que es pulida, da una apariencia brillante. La rigidez de este material hace que resulten un poco duros a la hora de sentarse.
  5. Sofás de cuero de grano superior: se trata de un cuero superficial, mínimamente tratado. Es resistente y posee una textura muy agradable. Al ser un elemento poroso, conserva alrededor de un 10% de humedad, aclimatándose muy bien a la temperatura corporal.
  6. Sofás de cuero nobuk: es un tipo de cuero que se obtiene de la piel de la vaca, lijando la pieza original de afuera hacia adentro, resultando una textura resistente y similar al terciopelo. Su apariencia es uniforme y suave, pero más frágil respecto a las manchas.
  7. Sofás de cuero de grano completo: es el cuero animal, lijado o tratado con algún tinte. Los sofás realizados con este tipo de cuero son los más caros.

Así pues, existen dos tipos de pieles: naturales y artificiales. Las artificiales son las fabricadas por el hombre, como el cuero falso, el cuero regenerado o el bi-fundido. Mientras que los naturales son aquellos que no han sido sometidos a prácticamente ningún proceso de manufactura, como pueden ser el cuero partido, el cuero de grano superior, el cuero nobuck o el de grano completo. Cuando elijas tu sofá de piel, fíjate bien en su composición y, con esta información, podrás hacer balance de sus ventajas e inconvenientes.

sofá de piel sillón de piel

Cómo decorar con sofás de piel

La elegancia es el principal punto fuerte de los sofás de piel en decoración. ¡Dan tanta personalidad y fuerza a los ambientes! Transmiten calidez y crean un espacio acogedor.

  • Sofás de piel para salones boho: elige un modelo en tono cuero marrón, al natural, y compleméntalo con cojines de estampado étnico y borlas. El colofón: un plaid de fibras naturales.
  • Sofás de piel para salones clásicos: escoge un tono oscuro, marrón caoba, para el sofá y rodéalo de una alfombra en tonos neutros, cojines de terciopelo y una lámpara de lectura dorada.
  • Sofás de piel para salones rústicos: elige un sofá de piel tintada en los colores de la naturaleza, como el verde olivo. Completa la imagen con cojines de lino y una alfombra de yute.
  • Sofás de piel para salones modernos: selecciona un tono crema, beige o marrón clarito, para un sofá de líneas rectas. Coloca cojines en blanco y negro o con algún estampado geométrico muy nórdico.
  • Sofás de piel para salones de estilo industrial: en cuero marrón con cojines en gris cemento.

Como ves, los sofás de piel se adaptan a cualquier estilo decorativo. La clave está en los complementos.