40 preguntas con Mama Campo

Visitamos Mama Campo, uno de los espacios que se ha puesto últimamente de moda en Madrid  por su increíble decoración y también por su oferta gastronómica “ecológica”. Allí nos reciben David Yllera (sí, el hermano de Manolo, fotógrafo de la revista AD) y Nacho Aparicio, sus propietarios. Este último nos contestó mientras recorríamos el restaurante (con piezas espectaculares) y el colmado ecológico. Ah, pero ojo, no os perdáis la decoración de la cantina, otro must que os mostramos además en este artículo.

Mama Campo son tres espacios. Restaurante, cantina y colmado ecológico. Juntos (pero no revueltos) y con una decoración realmente mágica. ¿Y de dónde viene ese gusto decorativo? Parece que Manolo Yllera, hermano de uno de los socios y fotógrafo de AD, fue la mano milagrosa que creó estos ambientes trufados de piezas de grandes diseñadores como Maarten Bas, Tusquets, Wow Estudio, Dirk Van der Kooij o Tom Dixon. Cuando entras en cada uno de ellos, no solo sorprenden las piezas de diseño, sino también los techos, decorados con alfombras de yute o taburetes Thonet colgando boca abajo. Por lo visto, a Manolo le faltaron paredes para colmar su creatividad y optó por decorar también los techos…

Espíritu (D)eco

Mama Campo

Lleno de luz y rebosante de madera y materiales reciclados, el restaurante de Mama Campo es un espacio que acoge y recoge. Natural, como su menú, y creativo, casi mágico, sorprende por todos sus detalles. A piezas de creadores nacionales como Pablo Limón, Wow Estudio, Inés Benavides, La Casita de Margaux o  Pilar de Prada se le suman diseños sorprendentes de nombres como Tom Dixon, Patricia Urquiola, Marteen Baas o Piet Hein Eek. Un paraíso de diseños en un espacio reciclado, ecológico y sostenible que se ha puesto de moda en la capital madrileña (doña Letizia y don Felipe VI figuran entre sus clientes).

De Mama Campo al cielo

Decoración Mama Campo

La cantina es blanca, muy blanca, pero también lleva el verde sostenible marcado en su decoración. Entrar en este ecogastrobar es sumergirse en un escenario mágico donde es imposible no desviar la vista hacia arriba. De su cielo cuelgan taburetes Thonet pintados de blanco que iluminan el ambiente (¡son lámparas!). Plantas y plantas por todas partes, además de materiales naturales como la madera o las fibras vegetales, nos vuelven a recordar que estamos en un bar eco con una decoración relajada, pero también estimulante gracias a los toques de varita de Manolo Yllera.

La tienda chic de ultramarinos

Lámparas Mama Campo

Nada más entrar en la tienda de ultramarinos ecológica de Mama Campo, uno se sorprende por las lámparas de fibra vegetal de mil colores que cuelgan del techo. Casi casi parece que quisieran competir con la enorme variedad de tonalidades de las frutas y verduras que se exponen en las cajas. Una siente al entrar que allí todo tiene que ser sano, limpio y saludable (confieso que no pude resistirme a comprar unas nueces brasileñas la primera vez que fui).

Espíritu campechano

Silvia Arenas, directora crativa de Westwing en Mama Campo

Nacho Aparicio, propietario de Mama Campo junto con David Yllera, nos recibió en sus espacios derrochando campechanía y naturalidad. Nos habló de la importancia de reciclar, de cómo se puede tener una casa sana, poner una mesa de manera sostenible y de la diferencia entre eco y bio. Nos mostró también sus individuales de corcho, sus muebles de plástico reciclado y las increíbles lámparas de autor. Pero lo que más nos divirtió fue el momento en el que le hicimos escoger entre una manzana eco y una “normal”… Reconoció la eco. Y es que, lo sostenible, no lleva maquillaje.

Silvia Arenas