Belleza al cubo

Bienvenidos al minimalismo esencial de las líneas rectas, el blanco impoluto y los espacios fluidos. Una casa en Mallorca que rinde homenaje a la geometría y que busca la luz natural con sus interminables ventanales.

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Sentar las bases

En una sola planta rectangular se levanta esta casa mallorquina proyectada por Miguel Ángel Lacomba. Un austero volumen “cubo”, donde se esconde el dormitorio y el estudio, la corona. La montaña, a su espalda, dicta los colores: gris, blanco y el tueste de la madera se impregnan en pavimentos y telas para integrarse en la naturaleza.

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De cara a la galería

El blanco es el protagonista absoluto del exterior y el azul la estrella invitada. Un sofisticado e invitador sofá Canasta circular, diseñado por Patricia Urquiola para B&B Italia, reivindica rabioso diseño frente a sofás y tumbonas de líneas impolutas que juegan un papel neutral. Un ambiente frío arropado por la madera de iroko de las correderas.

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Open-minded

Espacios abiertos y comunicación fluida. Aquí nada queda oculto en tres espacios distintos que conviven de manera amigable. Salón, comedor y cocina se unen a través del monocromatismo gris-blanco, pero mismo tiempo se separan con tabiques a media altura. Sofás de Ascensión Latorre y cojines de Pepe Peñalver.

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Amplitud de miras

Potenciar la luz fue una de las obsesiones de Mestre Paco, el estudio que se encargó del interiorismo. Para ello, se cumplió la regla número uno: blancura. El no color se repite como un mantra decorativo en toda la casa. Por su parte, las cortinas juegan a las transparencias que ocultan y muestran al mismo tiempo.

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Tiene madera

La madera sigue arropando piezas y ambientes impolutos. Es el caso de este cabecero de madera de encina o el pavimento de madera de iroco que sustituye a la piedra arenisca luna que se extiende en el suelo del resto de la casa. En la pared, la elegancia neutral del blanco y negro en fotografías firmadas por Eric Pámies.

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Noches de blanco satén

La madera sigue arropando piezas y ambientes impolutos. Es el caso de este cabecero de madera de encina o el pavimento de madera de iroco que sustituye a la piedra arenisca luna que se extiende en el suelo del resto de la casa. En la pared, la elegancia neutral del blanco y negro en fotografías firmadas por Eric Pámies. Los cojines son de Retro.

“Utiliza materiales cálidos cuando las dimensiones de la casa y de las piezas que la amueblan son grandes. ”
Délia Fischer, Fundadora de Westwing

Fotos: © Montse Garriga

Aitana Lleonart