Belleza neoclásica

Excéntrica, sofisticada y exquisita. Así es esta casa barcelonesa decorada por la mano maestra de Miquel Alzueta, todo un adicto al arte

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Cosas de palacio

Frente a un vergel inundado de abedules, jacarandas y castaños de Indias se levanta un edificio decimonónico declarado Patrimonio Histórico Artístico de Cataluña. Se trata de un antiguo palacete de techos altos y cornisas redundantes cuyos propietarios actuales han infundido un estilo personal con la ayuda de Miquel Alzueta.

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Atrevimiento y sofisticación sin complejos. El reto de la decoración de esta casa es la soberbia mezcla de antigüedades de Alta Época con objetos del siglo XX. Con el estilo neoclásico y afrancesado del espacio como fondo, conviven butacas Egg de Arne Jacobsen con piezas antiguas geniales.

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Menos es más

Y para muestra, estos rincones. Las obras de arte se reparten por esta espectacular mansión ocupando su propio territorio. Nada invade nada. El espacio vacío rinde homenaje al arte envuelto en paredes neutras y silenciosas. Solo el color vibrante se atreve a quebrar esa calma palaciega. Pasión y humildad unidas.

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Art victims

La pasión por el arte fluye en cada detalle. En el comedor, las consolas suecas del XVII se mezclan con sillas francesas de hierro del XX, una enorme mesa rústica y una escultura de caballo del XIX adquirida en Londres. En la cocina, blanquísima como el resto de la casa, las pinturas palaciegas dan el toque aristocrático.

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Baco en la cocina

Todo un homenaje al arte: las restauradoras Carmen Masnou y Tina Blanco pintaron la Alegoría de Baco en los armarios de la cocina, poniendo un fondo palaciego a un espacio totalmente funcional. Un office con mueble sencillo de madera pintado sirve para improvisados desayunos familiares.

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Jugar a las damas

Un suelo damero espectacular se extiende por las zonas más íntimas. Dormitorio, vestidor y baño se unen en un ambiente sofisticado y como de cuento. Cortinas de terciopelo, piezas vintage y lámparas decó se reparten por un espacio donde hasta los armarios se customizan. Pura imaginación… extremadamente atrevida.

Fotos: © Montse Garriga

Aitana Lleonart