Dúplex en Río de Janeiro

¿Un vestido bohemio, un conjunto blanco y negro o unos jeans básicos? ¿Una butaca moderna o una alfombrilla oriental hecha a mano? Para ella, cuanto menos etiquetas, mejor. Moda, arte o decoración inteligente; Alexandra Tobler, Directora de Estilo de Westwing Brasil, tiene una filosofía de vida muy simple: es verdadero y auténtico cuando sale de dentro de uno mismo.

Dúplex en Río de Janeiro - WESTWING MAGAZINE
Alexandra Tobler, Directora de Estilo de Westwing Brasil, sentada en la silla Acapulco de su salón.

Apetito insaciable por innovar

¿Definimos nosotros nuestras carreras profesionales o ellas nos definen a nosotros? Para Alexandra, con el tiempo, el trabajo acabó convirtiéndose en un hobby. Además, desde muy temprana edad, tenía muy claro cuál sería el principio de su carrera: “¿Que cuándo decidí que quería estudiar arquitectura? ¡Cuando tenía 15 años!” Tras obtener su título universitario, estudió diseño industrial y diseño de espacios en Brasil y Milán.

Cuando regresó de Brasil siguió su formación durante dos años hasta que acabó trabajando en el estudio interdisciplinario Indio da Costa, donde pudo poner en práctica todos sus conocimientos. “Desde pomos hasta las propias puertas o aplicaciones para la casa, incluyendo bañeras y muebles; estaba en contacto con una amplia variedad de objetos”, recuerda.

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“Siempre he querido trabajar en el área del diseño industrial porque la producción en cadena me parece fascinante. La idea de que un producto pueda encontrarse en 300.000 hogares diferentes me instiga”

Después de eso, pasó por un periodo de dudas y de profunda auto reflexión acerca del papel de un diseñador y sobre el mismo desarrollo de un producto. Se decidió a estudiar un grado en comunicación visual en el Instituto de Arte de Boston, Estados Unidos, y allí pasó del mundo tridimensional al bidimensional y estuvo contacto con otros frentes creativos.

Durante todo ese tiempo Alexandra estuvo desarrollando productos, aunque en una escala reducida. Paralelamente, creó una marca de moda que sacaba dos colecciones al año. En 2008, entre novedades profesionales e intelectuales, tuvo una gran satisfacción personal: la llegada al mundo de su primera hija, Sofía.

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La pequeña no tenía más que unos meses cuando Alexandra volvió a recuperar su pasión por la arquitectura y la decoración de interiores empezando a  trabajar para Esther Giobbi. Fue entonces cuando tuvo la oportunidad de combinar sus habilidades y experiencia en la producción de productos. Julia, su segunda hija, nació durante ese periodo en el que aparecieron dos nuevos retos: su trabajo en Westwing y la búsqueda de una nueva casa.

Una casa llena de emociones

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“Cuando empecé a buscar un hogar, no tenía ninguna idea en mente. Miré todo tipo de casas, desde aisladas a áticos. Un día di con este apartamento y todo tuvo sentido”

El proyecto para renovarlo fue totalmente diseñado por ella, cada uno de los detalles pensados con las necesidades de la familia en mente. Y, poco antes de mudarse, una nueva incorporación llegó a la familia: Stella, la hija más pequeña de Alexandra. Hoy en día las tres hermanas  –llenas de energía, alegría y compañerismo–  tienen 7, 6 y 4 años.

Habitación de ensueño

En los 240 metros cuadrados de los que dispone el apartamento, Sofía, Julia y Stella las hijas tienen su propia sala de estar. Un espacio integrado con una maravillosa cocina abierta. “Tenía que estar pendiente de ellas y jugar con ellas”, confiesa entre risas Alexandra. Al fondo de la habitación, cinco metros de cajones guardan los juguetes y el desorden. El sofá, de tres metros y medio de largo, es para los días de palomitas y película. El resto es un espacio abierto para que puedan correr y divertirse.

“Quería dejar el máximo de espacio libre posible para que pudiesen tener libertad y experimentar verdaderamente en su casa”

En la habitación que comparten, la diversión no para. El ambiente da pie a jugar, es utilitario y para nada típico. En esta habitación de las niñas, Alexandra muestra su lado más maternal: “Imaginé una habitación de ensueño, casi como un jardín encantado con fantasías dignas de Alicia en el País de las Maravillas”.

El universo privado de Alexandra

Seguidamente entramos en su universo privado. Alexandra nos confiesa que convirtió lo que antiguamente habían sido dos habitaciones y dos baños en una única habitación, con guardarropa y un espacioso lavabo sumamente práctico.

El factor confort lo aporta la cama de matrimonio y la pared que hay tras ella, recubierta con planchas de madera para aportar calidez a la habitación.

Espacio familiar

Subiendo un tramo de escaleras llegamos a una zona muy especial de la casa de Alexandra Tobler. En el proyecto original, la segunda planta estaba totalmente abierta y tenía una piscina: “Para mí no tenía sentido tener un apartamento tan grande y con tan poco espacio para el día a día”. Es por eso que Alexandra decidió reconvertir la segunda planta en una sala de estar con acceso a la terraza. La cocina, la mesa de comedor, el salón y la barbacoa lo convierten en un espacio más adulto, para pasar el rato y divertirse con los amigos.

“La segunda planta es el área más mía de todo el apartamento”

El suelo pulido de hormigón, presente en todas las habitaciones, en la cocina, el lavadero y los lavabos, también se extiende por esta planta. Alexandra optó por tener un solo tipo de suelo con la intención de garantizar la unidad en todo el apartamento.

Piezas con historia

La lámpara de araña, reliquia de la familia; la colección de sujeta velas, las esterillas turcas de patchwork, el cuadro que ella misma hizo… Es imposible elegir una única y sola pieza que simbolice todo el alma creativa de Alexandra y su gusto por la estética.

“Todos los objetos me representan y cada uno de ellos tiene su historia. Tenían que estar aquí porque forman parte de diferentes momentos de mi vida y cada uno de ellos es autosuficiente. Si algún día quiero comprar algo nuevo es porque me transmite algo o tiene cierto sentido de plenitud. Mi lista de deseos es infinita, al estar enamorada del diseño, las nuevas y emocionantes creaciones nunca dejan de aparecer”, confiesa Alexandra.

El reto más emocionante

Sería imposible resumir la trayectoria de Alexandra Tobler en Westwing en pocas palabras. Dudas, emociones, experiencia para el aprendizaje, diferentes metas y logros, además de una revolución en el mercado de productos para el hogar en Brasil, han marcado los últimos tres años de Alexandra. Cuando empezó, la misión era hacer de Westwing un referente en el mundo de la decoración. “Siento que he conseguido eso, pero los retos no terminan aquí”, nos recuerda.

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Sorprender a los compradores con objetos especiales, crear e innovar, llevar la experiencia de compra a un nuevo nivel ofreciendo un contenido único para los amantes del diseño… ¿Cómo lo hace? Lo hace viviendo y trabajando en consonancia con lo que cree:

“La gente real quiere casas reales”

Alexandra expresa razón y emoción en cada gesto, huye de etiquetas y estereotipos y disfruta capturando nuevos conceptos. Es una mujer que va más allá de la moda y de las tendencias. Ella es intensa, inspiradora y fiel a su propia esencia. Así es Alexandra Tobler, Directora de Estilo de Westwing Brasil.

Foto © Evelyn Müller – Revista Casa Claudia, Ed. Maio de 2015
Fotos Alexandra Tobler + Ambientes © Paula Brandão

Estefanía Pérez

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