La casa Missoni

Missoni es en moda sinónimo de colorido vibrante y acabados impecables y glamurosos. Y la casa que sus fundadores, Rosita y Ottavio, construyeron en 1983 en el lago de Como, y que hoy ocupa su nieta Margherita, representa los mismos valores pero con un gusto ecléctico añadido y de lo más sorprendente. ¿Quieres descubrirlo?

Actriz y diseñadora

Mesa de trabajo de Margherita Missoni

Margherita Maccapani Missoni podría haber elegido cualquier sitio para establecerse, pero decidió decantarse por la casa que sus abuelos convirtieron en un oasis de paz e inspiración. Una espectacular vivienda situada en el lago de Como, a 45 minutos de Milán y a escasos minutos en coche de las oficinas y fábricas de Missoni.

Margherita realizó estudios de arte dramático en Nueva York y después regresó al negocio familiar. Primero trabajó como embajadora a nivel internacional de la marca y, después, liderando el equipo creativo para accesorios y colecciones de ropa de baño. Recientemente ha sido también la imagen de un nuevo perfume de la firma.

Ha viajado por todo el mundo y formado una familia junto al piloto de carreras Eugenio Amos, pero ahora es feliz por haber regresado a su hogar. Y así, tras doce años trabajando para Missoni, ahora focaliza su talento en el diseño de una colección de ropa para niños. Se llamará “Margherita” e incluye prendas llenas de flores o lunares, pero no el típico zig-zag de Missoni. Después de todo, “mis creaciones tienen raíces en mi pasado familiar, pero se hacen realidad a través de mis experiencias personales”, comenta.

Un oasis de paz y creatividad

Salón de la casa de Margherita Missoni

Tras un alto muro de piedra y rodeada de un encantador jardín con numerosos árboles se encuentra la casa de dos pisos que es quizá el mejor ejemplo del espíritu Missoni. Lo primero que el visitante percibe al entrar es el original mosaico en el suelo del salón, diseñado por el propio Ottavio Missoni. Sus vibrantes colores añaden vivacidad al conjunto donde se destacan accesorios decorativos que nos hablan de la vida y personalidad de sus propietarios: recuerdos de importantes eventos, fotografías, premios, dibujos, regalos de amigos y familiares, piezas heredadas o prototipos de diseños.

Sofá en el salón de la casa de Margherita Missoni

Compartiendo espacio podemos encontrar tesoros como un carboncillo del artista Mario Sironi, un chandelier de cristal de Murano, que fue un regalo de su abuela, o un tríptico medieval que ha encontrado su lugar frente al sofá tapizado en color violeta, heredado por el marido de Margherita.

Espacio de reunión

En el piso principal encontramos un invernadero acristalado que sirve como comedor informal y área de juegos. Cuenta con amplios ventanales y es uno de los lugares de reunión favoritos de Margherita, especialmente durante el invierno, cuando los rayos del sol aportan brillo y calor.

Por supuesto, también hay numerosas piezas de las colecciones textiles de Missoni distribuidas por la casa, especialmente cortinas, ropa de casa y pantallas de lámparas. Todas ellas junto a otras que Margherita encuentra en tiendas locales de segunda mano o en internet y que es capaz de combinar gracias a su innato sentido del estilo.

Un ascensor con “trencadís”

Existen elementos de la casa con los que Margherita creció y que nunca pensaría en retirar, como las puertas del ascensor, cubiertas con diseños coloridos y originales del artista australiano Sam Rey y que han sido elaborados con la técnica del mosaico irregular o “trencadís” y que también podemos observar en la chimenea del dormitorio principal.

Eclecticismo Missoni

Dormitorio Margherita Missoni

La segunda planta es un espacio abierto donde se encuentra el dormitorio principal, un baño y una zona de trabajo desde la cual  la diseñadora puede contemplar el jardín a través de ventanas panorámicas. La cama se separa con un panel que sirve además como mural XL para que Margherita pueda colgar sus ideas, trabajos, fotos inspiradoras, etc.

“Salle des bains”

Baño Margherita Missoni

El baño, también comunicado con el dormitorio y la zona de trabajo, es una auténtica “salle des bains” de inspiración vintage que cuenta con una gran bañera circular y una silla antigua de  las que se usaban cuando te lustraban los zapatos.

Zona infantil

Habitación infantil en la casa de Margherita Missoni

Las habitaciones de los niños están también en el segundo piso y en ellas la cantidad de juguetes esparcidos por el suelo las convierten en divertidas zonas de juego donde no faltan los guiños más dulces y de aire naïf.

En definitiva, la casa de Margherita es una mezcla ecléctica de piezas y accesorios heredados y adquiridos en mercadillos de diferentes rincones del mundo. Pero todos tiene algo en común: son piezas amadas por su propietaria y que forman parte de su día a día.

Yaiza García

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