Un ático en Milán

“Un rinconcito verde todo para mí en medio de la ciudad y con vistas al corazón de Milán: el Duomo”. Margot Zanni, la Directora de Estilo de Westwing Italia, ha conseguido la casa de sus sueños. Pero… ¿cuál es su estilo? ¡Descúbrelo con nosotros!

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En casa de Margot Zanni

Una mañana de sol radiante nos da la bienvenida a la casa de Margot en Milán, una ciudad con una luz especial. La sensación se intensifica cuando, al entrar en la casa, nos recibe una intensa explosión cromática teñida de blanco que nos deja abrumados. Un rápido y simple vistazo basta para percatarse de que lo que llena de encanto el lugar es la perspectiva: intensa como una mirada, o mejor dicho, como una intersección de miradas que nos dirigen de vuelta al pasado,  al futuro y a lugares lejanos.

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Le preguntamos a Margot acerca de su historia con esta casa: “vivo aquí desde el 2007”, dice Margot. “¿Qué fue clave a la hora de tomar la decisión de mudarte aquí? La altura a la que está situado el apartamento y la planta superior dotada con una fantástica zona verde, una auténtica rareza para una ciudad como Milán. Casi como una conjunción astral si tenemos en cuenta que la terraza tiene unas impresionantes vistas con la maravillosa arquitectura del Duomo como telón de fondo”.

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Una vez más, la habilidad de ver más allá marca la diferencia. El apartamento está elevado sobre lo que originalmente fue un ático, un entorno que Margot ha sabido aprovechar y reinterpretar para darle forma a su casa de Milán. Y es que, como dice el refrán, la fortuna favorece a los audaces.

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“El ático, era un espacio neutral que parecía a la espera de que alguien fuera capaz de explotar todo su potencial. Estaba reservando para mí, es un auténtico regalo”, dice Margot. La vista desde la terraza, de hecho, fue un elemento del todo inesperado, un descubrimiento que apareció cuando se empezó la restauración de la arquitectura original. “Me gusta pensar que fue una señal del destino. Esta casa y yo estamos hechos el uno para el otro.”

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El brillo es casi como un elemento práctico más. La paleta de colores blancos refleja la luz natural que se filtra a través de las grandes ventanas, mientras que una gama de grises tiene la función de evitar a toda costa un ambiente demasiado frío.

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El color de la habitación combina con las cubiertas de los libros, ordenados en una gran estantería en la pared, diametralmente opuesta a la entrada. Un juego de geometría y proporciones, en el que los volúmenes están apilados.

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“El arte y el cine son mis pasiones. Mis libros son prueba de ello y lo exhiben, convirtiéndose en pequeñas piezas clave del espacio por su gran poder devocativo. Además de la biblioteca, como podéis ver, los he organizado en las diferentes esquinas de la vivienda”.

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De película

Hablando de libros y películas le preguntamos a Margot acerca de cuál sería la historia que mejor representa su casa. “Sin ninguna duda sería un soneto y una oda en el recibidor” dice divertida la directora de estilo de Westwing Italia.

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“La casa ideal es aquella que te envuelve en un reconfortante abrazo cuando regresas. Todo en ella tiene que hacerte sentir a gusto. Aunque para ello tuve que hacer un sacrificio: prescindir de espacio para poder disponer de una bienvenida más calurosa”.

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El color del sofá es de un cándido blanco, intenso, fresco y tentador. Para romper con esta monocromía eligió los cojines en tonos grises. “Me encantan los cojines”, dice Margot. “Pero no me gustan los excesos. Prefiero optar por unos pocos estratégicamente colocados”. La terraza es perfecta para su proyecto de vida. “Me fascina tener un sitio al aire libre en el que recibir a los invitados.”

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Los asientos que hay al aire libre, que parecen hechas con junco, están acompañados por otros en una discreta esquina más moderna y minimalista, dedicada a momentos más prácticos como el trabajo, escribir o pequeñas reuniones familiares.

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A la hora de elegir flores para el aire libre Margot apostó por “un olivo, jazmín, camelias, flores y adianto. Esta última se debe a que es un símbolo de modestia y discreción, pero también hay un motivo secreto. Y, obviamente, las estaciones y la madre naturaleza han añadido su toque decorativo”.

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Naturaleza y materialidad. La elección de la Directora de Estilo italiana está basada en tres elementos. La piedra Piasentina, pulida por dentro y al natural por fuera para enfatizar la luz. En segundo lugar, la madera de roble, para la biblioteca, las escaleras y el suelo, utilizada en su tono natural o lacada de color blanco.

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Y, por último, la mesa del comedor, una verdadera joya, una pieza elaborado en madera de nogal. “Es un modelo auténtico de madera de los años sesenta” dice Margot. “He decidido no restaurarla y dejarla tal y como está. Su esencia explica su propia historia”.

Cocinar con Margot

¿Muebles modernos o clásicos? Un dilema atemporal. Margot no duda: la clave está en un punto intermedio. Una fusión perfecta entre los dos estilos caracteriza su cocina. Aquí, madera blanca y el acero combinan a la perfección en un contraste frío-cálido capaz de desvincularse de las modas y las  tendencias actuales. El suelo de madera es el nexo perfecto, el punto de encuentro entre los dos polos opuestos.

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La dimensión de la cocina es uno de los ingredientes clave de la cocina de Margot. La encimera de acero se caracteriza por sus grandes fogones, cuya densidad se ve rebajada por las grandes botellas de Grappa de vidrio transparente, en gran variedad de tamaños, algunas reinventados como vasos. El centro de la mesa redonda, uestá presidido por unas fantásticas fresas rojas que contrastan con el color azul y ocre de las botellas. “En general me gusta el vidrio, especialmente el de Murano”, dice Margot.

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Las fotografías también tienen su protagonismo en la cocina. “Me encanta cocinar rodeada de recuerdos. Mirar a mi alrededor y encontrar los mejores momentos que he pasado con mi familia y amigos cercanos. Siempre siento que cocino para ellos cuando estoy sola… Otro de los secretos para sentirse como en casa”.

Un dormitorio con vistas de Milán

En una casa llena de sueños, la habitación es el escenario perfecto.  La luz natural sigue colándose en la habitación a través del grande ventanal de vidrio, una de las piezas principales del mobiliario, que se acopla a la incomparable vista de una de las joyas arquitectónicas de Milán, la Basílica de San Lorenzo”.

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“La habitación es de estilo provenzal. Los tejidos de la cama, los cojines, la cómoda de color madera natural… Todo gira en torno a la simplicidad y la elegancia. Las sábanas de lino blanco, elegantes y extremadamente románticas, retienen ese efecto arrugado típico de las materias primas”.

Mi casa viste de Prada

Un espejo enmarcado por fotografías acompañadas de recuerdos endulzan los sueños de Margot. Un toque estiloso, asegurado por los accesorios de estilo vintage, revelan el lado más fashion de la Directora de Estilo de Italia. Los bolsos de piel de Louis Vuitton y Miu Miu se muestran con orgullo, dispersos por aquí y por allá, en el suelo de madera natural. “Mi bolso favorito es un magnífico modelo de Miu Miu en piel con hebillas negras y asas con detalles dorados. Es mi homenaje a la maravillosa moda italiana y al inconfundible estilo de Prada, adecuado tanto de día como de noche, versátil y polifacético, igual que mi hogar… ¡Igual que yo!” Un modelo idóneo para el día y la noche, es una bolsa versátil y con muchas facetas, como mi casa. Como yo”.

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Encima de la amplia cama, como enmarcándola, un cuadro del artista Eugenio Carmi, uno de los mayores representantes del arte abstracto italiano que, con sus estilo informal y el rigor de sus figuras geométricas, se ha consolidado como un innovador por definición. “Fue un regalo de mi padre, como recuerdo de su brillante carrera entre Italia, Nueva York y Brasil”, el lugar de nacimiento de Margot.

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Al lado de una lámpara de pie hecha de madera de estilo vintage hay un famoso espejo firmado por Seletti, de la colección Toilet Paper. “Esta casa conserva mis recuerdos. Tengo que lidiar con un espacio limitado, pero me gusta verme rodeada de pequeños recipientes y envases de vidrio que voy llenando con objetos y souvernirs.”

Decoración DIY o el arte de reinventarse

El punto de partida de la decoración de este ático de Milán es el viaje y los recuerdos que un viaje trae consigo. “La escultura es un recuerdo de Tailandia, comprado en un viaje a Bangkok, mientras que la decorativa estatuilla de cerámica de Mao Tse-tung es el resultado de una maravillosa aventura en Shanghai”.

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La decoración Do It Yourself dice mucho sobre el arte de reinventarse que practica Margot. Este talento es herencia de su madre, Raffaela, la aliada de Margot a la hora de pensar, crear y decorar con pequeñas obras de arte así como para idear piezas decorativas originales y divertidas. De su unión artística ha surgido un puf, varios adornos y mobiliario que, al instante, se convierten en pequeñas joyas de artesanía. “Estoy muy orgullosa del puf DIY que hice. Saqué la inspiración de mi pasión: el cine. Decidí reunir algunas de mis revistas favoritas en forma cilíndrica, aguantándolas con cinturones de cuero. Para cada una de ellas elegí mis portadas favoritas, especialmente esas que homenajeaban a algunos de los actores que más admiro, como Robert De Niro y Monica Bellucci. Para otros, elegí posters de mis sitio favorito de Milán: el Teatro alla Scala. Todo está hecho a mano por mi madre”.

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“También le dimos una vida nueva a un recipiente de vidrio poniendo corazones de cristal de Murano y cerrándolo con una bombilla como si fuera una tapa”. La silueta de una carpa circense es, en cambio, el resultado de su amor por la artesanía. “Lo hice fotocopiando documentos antiguos que cubrí con infusiones y tés mediante un cepillo, para hacerlos más oscuros y vividos. La precisión de mi madre, Raffaella, respecto al acabado y el moldeado de los materiales fue lo que marcó la diferencia. Afortunadamente, es un don que también he adquirido de ella”.

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Nos damos cuenta que es hora de decir adiós. Procesando lo que hemos visto y oído a través de los ojos de Dalani, echamos un vistazo al sapo de terracota escondido en la maravillosa terraza. Y, hablando de deseos, nos preguntamos si aún está esperando el beso de su Margot…

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El final de un cuento de hadas

Embriagados por las interminables historias que esta casa milanesa tiene que contar nos damos cuenta de que ha llegado el momento de decir adiós. Procesando todo lo que hemos vistos y oído a través de los ojos de argot, echamos un vistazo al sapo de terracota que yace escondido en la terraza. Y… hablando de deseos, nos preguntamos si el pobre sapo seguirá esperando un beso de Margot…

Texto original: Margot Zanni, Directora de Estilo de Westwing Italia
Fotos: Nico Lanubile

Anna Diaz