Westwing con Javier de las Muelas

Ha sido, y sigue siendo, todo un referente internacional en el mundo de la coctelería. Propietario y gestor de restaurantes y cocktail bars en todo el mundo (Barcelona, Madrid, San Sebastián, Bali, Singapur, Tailandia, Rio de Janeiro, Boston o Londres son solo algunas ciudades donde está presente), el fundador de Dry Martini se confiesa un “creador de tendencias” y un apasionado de la arquitectura y la decoración. Así que, como a los de Westwing nos obsesiona perseguir tendencias, no hemos podido resistir la tentación de entrevistar a este gran creativo cuya coctelería estuvo nada menos que siete años consecutivos en la prestigiosa lista los 50 bares mejores del mundo.

“El cóctel es glamour”

¿Qué tiene el cóctel que no tienen otras bebidas? Javier de las Muelas lo tiene clarísimo: el glamour y la pasión por compartir. Autor del libro Cocktails & Food, en el que propone 50 tipos de cócteles para maridar platos de prestigiosos chefs, dice que “no hay que beber y comer mucho para crear grandes maridajes, sino hacerlo con inteligencia”. Está claro que a Javier le va el mundo de las mezclas, pero no solo en el ámbito de la coctelería… también en casa: “Me entusiasma combinar el estilo clásico con apuntes de modernidad”, nos comenta. “Por ejemplo, nada más entrar en casa, encontrarás una litografía de Chillida, un autor relativamente contemporáneo, mientras que lo último que he comprado es la chaise longue de los Eames”. “¿La regla de oro de mi profesión? La discreción…”, declara. Y, sinceramente, creo que es verdad: durante todo el tiempo que duró la grabación no le pude sonsacar nada acerca de su clientela. Y es que, como él bien dice, “la coctelería es como un templo y el coctelero es como un sacerdote que oficia una ceremonia ante sus parroquianos”. Sí, y lo que pasa y se dice ahí dentro, se queda ahí dentro.

Un combinado Westwing

Para Javier de las Muelas, un bar tiene que oler “a limpio” y, cuando le preguntas por su destilado preferido afirma sin dudarlo: “la ginebra”. Todo el equipo de Westwing nos reunimos en este bar para grabar nuestra entrevista y descubrimos un espacio clásico, con aire inglés, forrado en maderas nobles y rodeado de vitrinas repletas de destilados y alcoholes de todo tipo. Pero lo mejor fue descubrir su restaurante “clandestino”, Speakeasy, por el que se accede desde una puerta “falsa”. Sumergidos en ese ambiente no se nos ocurre otra cosa que preguntarle cómo sería un cóctel Westwing… “Un cóctel muy Westwing sería aterciopelado seguro, combinaría cítricos y algo dulce siempre que no sea empalagoso… “¿Nos lo preparas?” Me atrevo a preguntar… “Claro”, contesta yendo hacia la barra. Y sí, era tercipelo, dulce, pero nada empalagoso.

Emblemático Dry Martini

“La decoración de un bar debe ser clásica con toques modernos”, nos dice Javier de las Muelas, coincidiendo con su ideal de decoración. También añade que le gusta la iluminación intimista, con luces cálidas. “Y, si es una coctelería, es esencial que luzca una coctelera muy, muy especial.” El Dry Martini respira esa decoración y, sobre todo, da la sensación de ser un lugar acogedor donde uno puede conversar largamente mientras disfruta de cócteles maravillosos. ¿Y cómo tiene que ser un buen barman? “Un barman tiene que escuchar, ver y callar.” Vamos, que si te sientas en la barra, además de disfrutar de un combinado, puedes tener una larga sesión de psicoterapia.

Laboratorio de ideas

La creatividad de este maestro de coctelería no tiene límites. Capaz de generar 50 cócteles para su libro, mezcla y concibe nuevas combinaciones imposibles con todo tipo de cócteles: sólidos, sin alcohol, con alcohol… “La pasión por compartir es fundamental a la hora de crear un cóctel. Igual que lo es para decorar… La pasión es la clave.” Sí. Nosotros también creemos en esa pasión por las cosas bien hechas. Así que brindamos con Javier de las Muelas por un 2018 apasionado. Gracias, Javier, por compartir con nosotros tu gran experiencia y mundología.

 

 

 

 

 

 

 

Silvia Arenas

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