Mesas de Navidad

De cara a la próxima Navidad, hemos querido preparar tres mesas dignas de un festín con la colaboración de la interiorista y estilista Mónica Klamburg. ¿Los estilos? Rústico, romántico y vintage. ¿Nuestros aliados? El oro, el rojo y la plata. “Una mesa de Navidad tiene que reflejar nuestra personalidad y eso significa que pueden mezclarse vajillas o salvamanteles o, incluso, que se renuncie al mantel para romper con lo establecido”, comenta Mónica.

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Navidad romántica

Este estilo pide un ambiente íntimo en el que se combinen piezas antiguas y modernas. La gran protagonista es la madera de tonos claros. Puede ser lisa, con patinados o decapados, pero siempre mostrando un aspecto natural y, en ocasiones, envejecido.

Tonos neutros
Los colores apropiados son los claros o neutros, ya que aportan elegancia y distinción, además de aumentar la luminosidad y agrandar visualmente el espacio. Mónica Klamburg nos recomienda utilizar “una mantelería neutra, en blanco o en tono piedra grisáceo, que nos haga de base para luego jugar con caminos de mesa.” Para ella es fundamental el juego de grises y blancos.

Piezas de herencia
Apostar por este estilo implica rescatar piezas antiguas. Mónica nos aconseja por ejemplo “decorar la mesa con postales antiguas o utilizar una cristalería y una cubertería de plata antiguas”. Y como una decoración romántica siempre estará incompleta sin unos platos de porcelana, nos recomienda usar “una vajilla blanca combinada con otra más historiada también en blanco”.

Un centro original
Los arreglos florales y centros de mesa constituyen un elemento fundamental de la decoración navideña. En este caso, recurrimos a “flores blancas, velas, latas de conserva (sin etiqueta) a modo de jarrones, o a antiguas teteras de estaño de diferentes tamaños, llenas de flores y distribuidas a lo largo de la mesa”.

Al detalle
Sorprender a los invitados es la clave para que se sientan como en casa. Por eso recurrimos a “un bouquet con toques verdes envuelto en papel de periódico de algún país exótico como Birmania, que tiene una tipografía preciosa”. Un delicado detalle acorde con la decoración. Y como en toda cena de Navidad, no puede faltar el postre. Mónica nos sugiere un surtido de “roscos de vino servidos en una tartera cubierta con una campana de cristal”.

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Navidad rústica

Elegante, cálido y al mismo tiempo nostálgico, el encanto rústico no solo se inspira en la “rudeza” y austeridad de las tradicionales casas de campo, sino también en sus delicados detalles. “La madera tallada comparte escenario con otros elementos muy naturales”, afirma Mónica.

Juego de texturas
Para recrear el encanto de las casitas de campo más tradicionales, podemos combinar “un mantel de lino con caminos de mesa hechos de tela de saco”. O incluso “prescindir del mantel y vestir la mesa con grandes caminos de mesa”.

En busca del dorado
Para darle ese punto sofisticado y a la vez cálido y acogedor, Mónica nos recomienda “emplear el dorado a través de piezas antiguas, elementos de papelería como fotografías y cristales de antiguos chandelieres”. Otra clave es “mezclar el dorado con algún elemento verde como por ejemplo un eucaliptus americano.”

Arreglos florales
Para un look rustic chic campestre y “costero”, Mónica emplearía “musgo para el centro de mesa” o combinaría “troncos de playa con arena y piedras.” ¡Mucha naturalidad y encanto!

El detalle perfecto
Como detalle para los comensales, nada como un poco de “muérdago atado a las sillas junto con una etiqueta con el nombre de cada uno”. De postre, Mónica nos recomienda “una tarta de arándanos servida sobre papel de hornear arrugado”.

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Navidad vintage

El estilo boho-chic sigue siendo uno de los preferidos por interioristas y decoradores. ¿Qué lo hace tan especial? Quizás sus rasgos exóticos, étnicos y su alma bohemia. Los muebles vintage conviven con los detalles coloridos y románticos. Este estilo “tiene un punto divertido”, afirma Mónica, pues “¡es colorido y da mucho juego!”

Piezas clave
Para vestir la mesa, Mónica nos aconseja recurrir a la “combinación de blanco y rojo, y la introducción del verde a través de la cristalería”. Para la cubertería, la interiorista apuesta por “cubiertos con mango de algún color divertido como el rojo”, pues le recuerda “al look zíngaro e, incluso, a Alicia en el país de las maravillas”. A la hora de elegir la vajilla, lo ideal es “la mezcla de vajillas”. Para ello aconseja combinar una vajilla estampada con otra lisa. Y para las servilletas, nos sugiere sustituirlas por “antiguos paños de cocina franceses”.

El centro de mesa
Para un centro de mesa a la última, podemos “jugar con elementos personales de la familia como relojes bonitos, cintas de colores, números y letras, velas” y, sobre todo, “candelabros de color rojo combinados con velas blancas”. Además, podemos “jugar con antiguos libros para un centro de mesa divertido y diferente.” El toque verde también lo podemos introducir a través de “las bolitas del árbol de la pimienta”, afirma Mónica.

Detalle regalo
¡No nos olvidamos de los invitados! Por ello, podemos dejarles en el plato “una letra con la inicial de cada comensal”. Pueden ser “de cartón, pintadas o forradas con papel estampado”. Si son de diferentes tipografías, ¡mucho mejor! ¿Y de postre? Un milhojas servido en una bandeja antigua.

Fotografías: Pere Peris

Ariadna Capdevila