"Minimalismo es hacer espacio para lo que más importa”

 

Tirar la casa por la ventana (o casi). Esto es lo que nos propone Francine Jay, autora del exitoso libro “Menos es más”. Famosa por su blog Miss Minimalist, como se define a ella misma, la gurú del orden nos desvela en exclusiva los secretos para poner en práctica una filosofía minimalista con la que disfrutar de una vida sencilla y ordenada. Es cierto lo que dicen, se necesita muy poco para ser feliz.

Francine Jay

¿Por qué decidiste escribir el libro?

Los lectores de mi blog me pidieron que lo escribiera. Ellos querían una guía sobre cómo hacer limpieza en casa y vivir una vida sencilla. Escribí el libro para ayudar a las personas a cambiar su perspectiva sobre sus posesiones y no estar tan apegados a los bienes materiales. Pero también para proporcionar una guía práctica que nos enseñe a limpiar y evitar el desorden. Quería compartir la idea de que tener menos cosas puede aumentar nuestra felicidad.

¿Cuándo comenzó tu interés por el minimalismo?

Cuando tenía veinticinco años, mi marido y yo nos mudábamos de casa prácticamente una vez al año. En ese momento nos dimos cuenta de que estábamos abrumados por nuestras posesiones, que limitaban nuestra libertad. Por lo que decidimos empezar a viajar solo con una pequeña maleta de mano. Me sentía como si pudiera ir a cualquier parte y hacer cualquier cosa, porque no tenía que cargar con cientos de cosas. Pensé: si me siento tan bien al viajar con tan poco, ¿no sería increíble vivir también así? Quería tener la misma sensación de libertad en mi vida cotidiana, por lo que decidí vivir con lo esencial.

Quería pasar mi tiempo e invertir mi energía disfrutando de las experiencias, no de las cosas.

Francine Jay, autora de Menos es más

Después de años con esta filosofía, se me presentó la oportunidad perfecta para hacer borrón y cuenta nueva: en 2009, mi marido y yo vendimos nuestra casa y casi todas nuestras posesiones y nos trasladamos a Londres con una maleta cada uno. Durante ese tiempo, vivíamos una vida bastante nómada, al poseer sólo lo que podíamos llevar en nuestras maletas. Después de eso, volvimos a Estados Unidos donde vivimos actualmente con nuestra hija, pero aún nos esforzamos para mantener esta filosofía.

Francine Jay

¿Cómo definirías el minimalismo?

El minimalismo es hacer espacio en nuestra vida para lo que más importa. Cuantas menos cosas tengas, más tiempo y atención podrás dedicar a las personas y a las actividades que te gustan. El minimalismo es decidir lo que es suficiente para satisfacer nuestras necesidades y ser felices, eliminando el exceso.

¿Por qué crees que el método streamline que describes en tu libro puede ayudarnos en nuestra vida?

El método streamline nos ayuda a limpiar y ordenar de una manera fácil y agradable. Proporciona instrucciones muy detalladas sobre cómo deshacerse del desorden y evitar que se repita. Mis lectores a menudo me dicen que han dejado el libro en medio de un capítulo para limpiar un armario. ¡Me encanta escuchar esto! El método streamline hace que te animes a deshacerte de cosas.

También es un cambio en el estilo de vida que te ayuda a desarrollar nuevos hábitos y rutinas para vivir de una forma minimalista. Vivir con menos desorden reduce el estrés y proporciona sensación de calma y bienestar.

¿Cómo ayuda el minimalismo a nuestra sociedad? ¿Y a nosotros?

El minimalismo nos inspira para ser respetuosos con nuestro planeta y conscientes de que lo compartimos con los demás. Al consumir de manera responsable, evitamos los excesos que causan problemas como los residuos, la contaminación y condiciones de trabajo injustas.

Cuando tomamos el control de nuestras cosas, ganamos confianza para tomar el control de nuestras vidas.

Francine Jay, autora de Menos es más

Además, el minimalismo puede ser muy enriquecedor. Muchas personas me han dicho que limpiar sus casas ha supuso una transformación en sus vidas, como la pérdida de peso, la mejora de sus relaciones, el cambio de sus carreras o la persecución de sus sueños.

¿Cómo puede el minimalismo ayudar al medio ambiente?

El minimalismo es ser consciente de lo que compramos, reconociendo que nuestros recursos naturales son limitados y su conservación es vital para las futuras generaciones. Elegir nuestras compras con cuidado es hacer un pequeño regalo al planeta. Así, contribuimos a que el aire esté un poco más limpio, el agua un poco menos contaminada, los bosques un poco más llenos y los vertederos más vacíos. Como minimalistas, nos esforzamos por vivir ligeramente en la tierra y en armonía con el ecosistema.

Francine Jay

¿Consejos para introducir esta filosofía en nuestras vidas?

Primero hay que limpiar el desorden de casa. Podemos empezar por deshacernos de las cosas que no nos gustan, que no utilizamos, que tenemos por duplicado y esas piezas que apenas tienen valor sentimental para nosotros. Cuando te das cuenta de lo liberador que resulta deshacerte de los excesos, ganas confianza y puedes continuar con las cosas más difíciles.

Cuéntanos tu secreto mejor guardado para una casa ordenada.

Cuando se trata de limpiar el desorden, yo recomiendo vaciarlo todo, ya sea la habitación, el cajón o el armario. Entonces debemos considerar cada elemento. Hay que decidir si realmente merece la pena guardarlo. Para tomar esta decisión, debemos tener en cuenta los siguientes requisitos: que sea útil, que nos haga la vida más fácil, que sea bonito o que nos aporte felicidad.

El orden resulta más fácil cuando tenemos claro qué conservar, en lugar de qué tirar.

Francine Jay, autora de Menos es más

Es como hacer el equipaje para un viaje, guardamos sólo nuestras cosas favoritas. También recomiendo tener en el armario una caja grande para las cosas que descartamos. Así, cuando encontramos algo de lo que queremos desprendernos, solo tenemos que dejarlo en este espacio. Y cuando la caja está llena, se puede donar el contenido a alguna organización benéfica.

¿Cuál es tu estilo decorativo favorito para una vida minimalista?

Me gusta tener en casa un poco de vacío alrededor de los objetos. Por eso recomiendo limitar los elementos que tenemos en la decoración. Es una gran forma de resaltar objetos especiales y transmitir sensación de calma y serenidad visual. También me gustan los materiales naturales, las piezas recuperadas y los elementos en armonía con la naturaleza, como las flores, las ramas, las piñas y las piedras.

¿Ideas para enseñar a los niños esta filosofía?

Utilizar límites es una gran manera de enseñar a los niños qué es el minimalismo. Por ejemplo, enseñarles a guardar sus juguetes en algún lugar asignado para ello. Y cuando ese lugar esté lleno, debemos pedirles que renuncien a algo viejo antes de adquirir algo nuevo. De esta manera, aprenden el valor de la calidad sobre la cantidad. Y, además, desarrollan un sentido de gratitud por lo que tienen.

Francine Jay

¿Hay algo de lo que te haya costado especialmente deshacerte?

El primer vestido de cumpleaños de mi hija. Lo tuve hasta que ella tenía tres años. Entonces se me presentó la oportunidad de regalárselo a una familia. Fue maravilloso ver que el vestido seguía haciendo sonreír a otra niña, en vez de colgar en el armario como un recuerdo. Tengo un montón de fotos de mi hija con el vestido, así que no necesito la prenda para recordar esos momentos felices.

Esta filosofía va en contra de la sociedad actual, ¿te has sentido alguna vez incomprendida?

En general, mi opinión ha sido bien recibida. Soy muy cuidadosa al señalar que no deseo de evangelizar ni decirle a nadie lo que debe hacer. Más bien, quiero ayudar a las personas que se sienten estresadas o abrumadas y buscan un cambio. No espero que todos se conviertan en minimalistas. Simplemente quiero enviar el mensaje de que si deseamos más serenidad en la vida, necesitamos hacer un poco de espacio en ella.

¿Te sientes más libre después de poner en práctica este estilo de vida?

¡Oh sí! Al deshacerme de muchas cosas sentía como si me hubiera quitado un gran peso de encima. Me sentía más ligera, feliz y tranquila. El minimalismo me da más espacio y tiempo extra, lo que me aporta una maravillosa sensación de libertad. Siento que puedo abrazar las oportunidades que se presentan.

La felicidad viene de las experiencias, no de las posesiones.

Francine Jay, autora de Menos es más

¿Crees que el minimalismo es un fenómeno pasajero o un mensaje que marcará a la sociedad?

Creo que el minimalismo marcará un cambio y seguirá ganando popularidad. Cada vez más personas están desencantadas por el exceso de consumo y quieren vidas más simples, sostenibles y auténticas. Creo que la gente está comenzando a darse cuenta de que las cosas no son una medida del éxito y que tener más tiempo para las actividades y personas es mucho más gratificante.


¿Qué es el método streamline?

S. Siempre hay que volver a empezar. Revisa cada rincón de casa y valora cada elemento por separado. Ordenar resulta más fácil si pensamos en lo que queremos conservar, en lugar de lo que vamos a tirar.

T. Trasto, tesoro o traspaso. Clasifica cada objeto. Las piezas que consideres un trasto se pueden tirar, los tesoros se pueden conservar y los traspasos son las cosas que podemos donar o regalar.

R. Razón de ser de cada objeto. Debes asegurarte de que existe un buen motivo para guardar cada pieza: porque te facilita la vida, porque es multifuncional, porque te trae recuerdos felices, porque lo usas con frecuencia…

E. En cada lugar una cosa y cada cosa en su lugar. Asignar un lugar específico para cada cosa. El círculo íntimo, con los objetos que utilizas con mucha frecuencia, deben estar a tu alcance. El círculo externo son las zonas más inaccesibles, como los estantes y baldas superiores. Y el almacenamiento profundo son las zonas fuera del espacio habitable, como la buhardilla, el sótano, el garaje… 

A. Aparta todo de las superficies.  Las superficies horizontales actúan como un imán para el desorden. Asegúrate de que están despejadas, ya que no son un espacio de almacenamiento.

M. Módulos. Asigna a cada actividad su propio recipiente. Cestas, cajas…

L. Límites. Resultan liberadores. Limitar los espacios evita que nuestras cosas se expandan por toda la casa.

I. Intercambio. Cada vez que entre en casa un objeto nuevo, debe salir otro similar.

N. Nada de ser permisivo: restringe. Lo ideal sería reducir nuestras posesiones a lo básico. Debes configurar tu propia lista de imprescindibles y restringir tus cosas para que se adapten a ella.

E. El mantenimiento. Hay que tomar como rutina mantener los espacios en orden, revisando todos estos puntos cada día.

 

Cristina García