Marrakech, una ciudad para descubrir

Entre las dunas del desierto nos aguarda una ciudad con un encanto y estilo únicos, se trata de Marrakech. La “ciudad roja” nos invita a perdernos por sus calles, intensos colores, olores y sonidos para descubrir el alma y la esencia del estilo árabe.

Marrakech torre

En el corazón de la medina

Marrakech plaza

Comenzamos nuestro recorrido en la plaza Jamaa el Fna, situada en el centro histórico de la ciudad, donde quedamos fascinados por los encantadores de serpientes, artistas, músicos callejeros y el incesante ir y venir de la gente entre los puestos. Un ajetreo inagotable que nos augura un viaje inolvidable.

Los tesoros del zoco

Marrakech Zoco

Tomamos la salida del norte en dirección al zoco con la esperanza de encontrar algún “tesoro” de recuerdo. Y la intuición no nos falla, los bazares y los mercados están repletos de coloridos productos fabricados con cuero, lentejuelas y un sinfín de materiales. Especias, alfombras, muebles y brillantes objetos de orfebrería nos guían a través de un interminable laberinto de locales y artesanos.

Una oportunidad magnífica para adquirir originales accesorios y decorar nuestra casa al estilo boho, con la influencia marroquí más pura. También es el momento de poner en práctica nuestras dotes de regateo.

Dormimos en un Riad

Marrakech Riad para alojarse

Tras una jornada agotadora decidimos alojarnos en un riad, que significa jardín y es una residencia tradicional situada en el centro de la ciudad. Desde fuera es difícil imaginar la armonía y el encanto de estos pequeños palacios decorados con un estilo de lo más sugerente, que nos invitan al descanso y a la relajación. Sofás y asientos a ras de suelo, cojines y almohadones con coloridos estampados y sedosas alfombras perfumadas con suntuosos inciensos y aceites esenciales, sin duda un sueño hecho realidad.

Maravillas en los jardines de la Menara

Marrakech jardines de la Menara

Los jardines de la Menara aparecen como un oasis en el que evadirnos del tumulto de la medina. La naturaleza se apodera de este singular lugar gobernado por un estanque artificial construido en el siglo XII y rodeado de orquídeas, palmeras, árboles frutales y olivos. Sin duda uno de los lugares más románticos y con más encanto en el que disfrutar de una vista maravillosa de la ciudad con los Montes Atlas de fondo.

Delicias picantes

Marrakech comida

Marrakech es el destino perfecto para los amantes de la comida picante y especiada. Los vendedores y cocineros hacen sus propias mezclas conocidas como Ras el hanout en las que pueden utilizar hasta 30 hierbas y especias diferentes como pimienta, canela, nuez moscada o cúrcuma. El plato tradicional de la región es el tajín o tayín, que consiste en un recipiente de barro con tapa en el que se cocina verduras, carnes o pescados sazonados con limón, aceitunas, tomates o ciruelas y condimentados con especias. Esta exquisitez se acompaña de arroz o cuscús y para terminar pedimos shebakia de postre, unas dulces galletas hechas con sésamo y miel.

Atardeceres de película

Marrakech atardecer

Nuestro trayecto llega a su fin, pero no queremos irnos sin ver uno de los memorables atardeceres de Marrakech. Las terrazas y los bares que rodean la plaza Jemaa El Fna nos ofrecen el marco perfecto para contemplar el cielo sombreado en todo su esplendor.

Créditos: Living4media, Getty Images, Shutterstock, Stockfood, Fotolia.

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Gema Blanco