Mercadillos de Navidad con encanto

No lo podemos negar, nos encanta estar al día de las últimas novedades y tendencias. Sin embargo, hay una época del año en la que la tradición se impone por goleada. Los mercados navideños son centros neurálgicos de la magia y la ilusión invernal: nos transportan por unas horas a un clásico cuento de hadas en los que podemos volver a ser niños. Recuperamos la inocencia que nunca acabamos de dejar atrás y disfrutamos perdiéndonos entre luces, árboles y adornos.

Mercadillos navideños con encanto_4_Munchen

A pocas semanas de las fiestas más mágicas del año, los mercados de Navidad salen a la calle y se visten de gala. Te proponemos una lista de nuestros favoritos por toda Europa. ¡Cuidado porque son irresistibles!

1. Estrasburgo, Francia

Estrasburgo es la capital de la Navidad, pues su mercado es el más antiguo de Europa (la primera edición fue en 1570).

Qué ver: artesanía, comida y bebida y tradicionales decoraciones navideñas de Alsacia.

Por qué: ha sido elegido (por segundo año consecutivo) como el mejor mercado de Navidad del año en Europa.

Un must: olores de especias y canela traen consigo los recuerdos de infancia.

Aprovecha: te esperan un árbol de Navidad gigante plantado en la plaza Kleber y una pista de patinaje sobre hielo a los pies de la catedral.

2. Brujas, Bélgica

Edificios, fachadas, calles y plazas se engalanan con miles de lucecitas de colores y motivos navideños en un ritual que se repite año tras año. ¡Brujas es el paraíso de la Navidad!

Qué ver: las casetas del mercado se instalan en el casco antiguo, en la Simon Stevinplein (una plaza con mucho ambiente) y la pista de patinaje instalada en la Grote Markt.

Por qué: la llaman la “Venecia del Norte” por ser la ciudad más bella de Bélgica. Su casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000.

Un must: su Festival de Esculturas de Hielo y Nieve es una experiencia única en Europa. Y para reponer fuerzas, el original bar de hielo.

Aprovecha: el chocolate caliente, los wafels, crêpes y, sobre todo, las galletas speculoos.

3. Innsbruck, Austria

Innsbruck es la ciudad más importante del Tirol austríaco. Su mercado de Navidad se encuentra en la Maria-Theresien-Strasse, que es la entrada a la ciudad medieval.

Qué ver: en las casas hay coronas de adviento con cuatro velas. Cada domingo de adviento se va encendiendo una vela hasta el 24 de diciembre. Se canta una canción cada vez que se enciende una vela.

Por qué: el mercadillo de Navidad en el casco antiguo de Innsbruck se considera de los más bonitos y románticos de la zona alpina.

Un must: el desfile Krampus (criaturas demoníacas de los Alpes desfilan por las calles con abrigos peludos).

Aprovecha: los típicos adornos de Navidad de la zona alpina, artesanía tirolesa, velas, así como galletas y pasteles navideños.

4. Viena, Austria

Las plazas más hermosas de Viena se convierten en encantadores mercados de Navidad.  La esplendorosa iluminación de las calles comienza con el primer sábado de Adviento (el 27 de noviembre).

Qué ver: con la tradicional magia del Adviento vienés, la Rathausplatz se convierte en un luminoso país de las hadas. Los cerca de 150 puestos de venta del Christkindlmarkt ofrecen regalos navideños, dulces y bebidas para entrar en calor. 

Por qué: el aroma de la repostería típica de estas fechas y del vino caliente despierta el espíritu navideño.

Un must: este año en el mercado navideño de Spittelberg se podrá encontrar por primera vez una oficina de correos navideña con sellos del propio mercado.

Aprovecha: los coros de canto de villancicos que se pueden escuchar los fines de semana en el Ayuntamiento.

5. Múnich, Alemania

Este mercado de Navidad se celebra en la plaza central de Munich desde el 1642.

Qué ver: su árbol de Navidad mide casi 30 metros y está decorado con 2500 bombillas.

Por qué: el mercado de Marienplatz es el mercado más grande de la ciudad.

Un must: todos los días resuena música en vivo desde el balcón del Ayuntamiento.

Aprovecha: para degustar el glühwein (vino caliente), los distintos tipos de salchichas y los deliciosos dulces navideños típicos del país, todos ellos imprescindibles en cualquiera de estos mercados.

6. Praga, República Checa

Praga es conocida como la “Ciudad de las Cien Torres”. Durante esta época, sus elegantes casas antiguas, así como sus palacios, torres, calles empedradas y plazas barrocas están iluminadas con lámparas de gas.

Qué ver: el gran árbol de Navidad que preside la Plaza Vieja, en el casco antiguo de Praga (Patrimonio de la Humanidad).

Por qué: las casetas de madera alrededor del enorme abeto de Navidad son una de las postales más fotografiadas.

Un must: los conciertos de Navidad en el famoso teatro de la Ópera de Praga y los conciertos de órgano con temática navideña en la Basílica de Santiago.

Aprovecha: para comprar velas, incienso, campanitas, decoración navideña y productos artesanales del interior del país.

7. Copenhague, Dinamarca

El mercado navideño de Copenhague se instala todos los años en el Tívoli, el parque de atracciones más antiguo de Europa.

Qué ver: encantadores pueblos en miniatura y tiendas llenas de regalos y artículos de Navidad.

Por qué: toda la decoración parece sacada de un cuento del famoso escritor danés Christian Andersen.

Un must: el famoso gløgg & æbleskiver, una bebida caliente y especiada hecha a base de vino tinto que se toma acompañado de unas bolitas de pan fritas con azúcar y mermelada.

Aprovecha: dentro del parque hay un gran lago que durante la Navidad se convierte en una preciosa pista de patinaje.

Ariadna Capdevila