Barcelona divina

Abierta al mar y al mundo, Barcelona está hoy más de moda que nunca. Sus paseos están repletos de hoteles y tiendas de marcas de lujo. Sus restaurantes no son meros espacios gastronómicos, sino verdaderos showrooms de genial interiorismo. Y aquí y allá surgen nuevas concept-stores cargadas de creatividad e ingenio. ¿Has visto alguna panadería artesanal de diseño que funciones de lobby de hotel? ¿Y una peluquería decorada como un palacete vintage? Ven y verás.

1

A los que vivimos aquí, la gente que nos visita casi casi nos “enseña” lo último de Barcelona. Andrew, un amigo inglés, me dijo en una de sus visitas a Barcelona que le resultaba dificilísimo escoger un restaurante entre una oferta local de nada menos que ¡más de 600! Y es que a los que nos gusta descubrir lugares nuevos, Barcelona nos lo pone realmente difícil. Pero paseemos un poco y recorramos sus espacios más interesantes. No están todos los que son, ni son todos los que están (probablemente, mientras escribo esto, se esté abriendo un local nuevo). Encontraréis algunos emblemáticos, otros novedosos y otros más llenos de encanto. Vamos.

Comenzaremos por Paseo de Gracia. Allí paramos en el emblemático hotel Majestic. Nos recibe mi buen amigo Santiago Martín, su flamante Director de Comunicación, y que nos muestra el Penthouse del hotel y la impresionante terraza. “Con la llegada del buen tiempo, las terrazas situadas en los áticos de los hoteles de lujo de Barcelona son uno de los planes más apetecibles para tomar algo por la noche. Las vistas son espléndidas y el ambiente muy agradable”, nos comenta. Es cierto. Lo que se ve desde la terraza del Majestic es realmente sorprendente. ¡Podemos vislumbrar hasta la Sagrada Familia!

Otro de los puntos calientes a visitar es el famoso hotel Mandarín. Situado a pocas manzanas del anterior y bastante más joven, es otro símbolo del lujo barcelonés. Sus terrazas también son frecuentadas cuando llega el verano, sobre todo la de las Mimosas, un vergel exclusivo situado en al amplio patio interior de la manzana.

No hace falta cambiar de acera, sino tan solo caminar unos metros más para descubrir un concepto de hotel totalmente nuevo y singular. Se trata del Margot House, un hotel “clandestino” (se entra por una portería del paseo sin ningún tipo de cartel ni señalización) con nueve habitaciones exquisitamente decoradas. Hace un par de meses que se ha abierto y es realmente una delicia. Vamos, como estar en casa.

Antes de seguir en nuestro periplo hotelero, decidimos visitar un lugar diferente. Se trata de una peluquería muy especial: Salón Toro. La decoración la firma el decorador Lázaro Rosa-Violán, un interiorista que hoy está realizando proyectos para restaurantes y espacios de culto de Barcelona y Madrid. En la peluquería, a la que se accede por la trastienda de una boutique de marca, nos encontramos una decoración increíble protagonizada por una chimenea y una silla recuperada del famoso barco Queen Mary.

No queremos dejar de visitar uno de los espacios más impactantes del Paseo de Gracia de Barcelona antes de llegar a la Gran Vía. Se trata de El Nacional, un espacio gastronómico con varios restaurantes dedicados a distintas especialidades. El interiorismo, firmado por el mismo Rosa-Violán es un cúmulo de piezas enormes y rotundas cargadas de personalidad. Una decoración donde destacan las piezas vintage con un sello semimodernista que lo une de alguna manera a la ciudad.

Del multiespacio nos vamos ahora a un pequeñísimo restaurante lleno de encanto. Se llama La Cuina d’en Garriga y lo regenta Elena, una joven encantadora que mima a sus clientes con deliciosas exquisiteces catalanas en un ambiente delicadamente afrancesado.

No podemos dejar de mencionar otra novedad en la ciudad: el hotel Cotton House. Una delicia de decoración de lujo entre colonial y vintage en lo que había sido una antigua fábrica algodonera.

Para los grandes amantes de la decoración es obligada la visita al espacio de Jon Beriestain, un lugar diferente donde se puede encontrar una oferta de decoración muy bien escogida junto a un espacio de restauración muy agradable. La decoración, realizada por el propietario, se apoya en piezas vintage que decoran y, al mismo tiempo, están en venta.

Por último, destacar otros espacios cuyo interiorismo es realmente digno de visitar por su originalidad y buen gusto. Es el caso de los restaurantes Chez Cocó, Casa Paloma o Caballa Canalla (en la Barceloneta, abierto hace un par de meses). Buena gastronomías, pero sobre todo, una decoración con intención. Distinta y original.

ultima

Pero Barcelona no termina aquí. Divina y moderna, se reinventa sin cesar. Así que es posible que, cuando leáis este artículo, haya algún espacio nuevo que visitar. ¿La mejor manera de descubrirlo? Viajando a esta ciudad acogedora, rebosante de cultura y belleza. Te esperamos.

Silvia Arenas