Barcelona: la ciudad de los prodigios

Desbordante de cultura y modernismo, luminosa, amable y divertida, Barcelona es objeto de deseo de propios y extraños. Y es que callejear por esta bellísima ciudad mediterránea es vivir, compartir y disfrutar. Te invitamos a recorrerla con nosotros.

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La huella de Gaudí

El plan del gran urbanista Ildefons Cerdà se concibió para convertir la ciudad de Barcelona en una de la grandes capitales del modernismo. Hoy, 150 años más tarde, su famoso Ensanche aparece salpicado de bellísimos edificios de sinuosas curvas como La Pedrera, Casa Batlló, Sagrada Familia… Hay quien dice que las ciudades tienen género y nosotros creemos firmemente que, si Barcelona lo tuviera, sería una gran mujer. Bella, culta y mediterránea.

En nuestro pequeño tour por Barcelona nos planteamos recorrer aquellos lugares que ningún turista nos permitiría obviar, pero también la Barcelona de rincones recónditos, de lugares sorprendentes y poco conocidos que seguramente otro tipo de turistas esperan encontrar.

La calle con más arte

Pero comencemos por lo bueno conocido. ¿Qué sería Barcelona sin Gaudí? Sus edificios de formas imposibles representan el movimiento modernista del siglo XIX. De balcones sinuosos, fuertes hierros retorcidos y mosaicos de colores delicados, salpican aquí y allá el famoso Paseo de Gracia, una de las arterias principales de la ciudad. Frente a sus imponentes entradas burguesas se acumulan ríos de visitantes esperando descubrir, si cabe, más belleza en el momento de atravesar sus umbrales. Estos verdaderos monumentos modernistas conviven como buenos vecinos con el lujo de las firmas internacionales más punteras. Chanel, Prada, Bottega Venneta, Jimmy Choo… Toda la sofisticación de la moda francesa e italiana se sucede a lo largo del paseo. Una pasarela de grandes marcas interrumpida, de vez en cuando, por la genialidad gaudiniana que obliga al paseante a detenerse simplemente para dedicarse a la pura contemplación.

El Borne, barrio de moda

Bajando hacia el mar, nos adentramos en el Barrio Gótico y el Borne. Si bien el primero aglutina antiguos comercios de barrio y, cómo no, el Gran Teatro del Liceu, el Borne es uno de los barrios más frecuentados por la gente cool de la ciudad, sea local o no. Alrededor de su antiguo mercado se pueden encontrar tiendas de decoración y restaurantes a los que acuden fielmente decoradores, artistas, diseñadores… Cita imprescindible para amantes de la decoración.

En las Ramblas
Silvia Arenas, Directora Creativa de Westwing España, en las Ramblas de Barcelona.

Paseo por las Ramblas

También es obligado un paseo por las famosas Ramblas. Las mismas que antes se denominaban “de las flores” por estar abarrotadas de quioscos de ventas de flores. Desde su inicio, en la plaza Cataluña, se pueden avistar mareas de turistas y locales paseando por ellas.

Y llegamos a buen puerto

El final de las Ramblas desemboca en el Port Vell, con el monumento a Colón como emblema desde 1886. Seguimos nuestro recorrido marítimo acercándonos ya a las playas hasta llegar a la Barceloneta, antiguo barrio de pescadores convertido en centro turístico.

Tocando el mar

Desde allí uno puede bordear la costa hasta llegar a la que fue Vila Olímpica durante los Juegos de Barcelona de 1992, pasando por delante de famosos hoteles de edificios altísimos y la escultura Pez de Frank O. Gehry.

La gran obra inacabada

Abandonando el mar y dirigiéndonos a la parte alta o “montaña”, concretamente al barrio de Gracia, volvemos a encontrarnos con Gaudí, pero antes pasamos por la Sagrada Familia, su obra inacabada que sigue en construcción tras un siglo de la muerte del artista. El Parc Güell se proyectó inicialmente como una ciudad-jardín al estilo inglés –de aquí el nombre de Park–, pero finalmente se convirtió en el parque público más singular de Barcelona. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, desborda imaginación gaudiniana por los cuatro costados. Visita indispensable también merece el Hospital de San Pablo, inaugurado en 1930. Proyectado por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner (1850-1923), se ha convertido en el edificio más relevante del modernismo catalán.

La ciudad del diseño

Barcelona es una ciudad con historia, pero también una gran amante del diseño. Para muestra de ello, los nuevos edificios de Poblenou. Barcelona es esto y más. Y es que esta ciudad mediterránea está repleta de historia, patrimonio artístico, diseño de vanguardia y, sobre todo, de gente acogedora.

Silvia Arenas