Casa sana

Cuidamos nuestra alimentación y vigilamos nuestro estilo de vida. ¿Por qué no preocuparnos también por la decoración de la casa? Nuestra vivienda influye en la salud más de lo que pensamos. Rafael Hernández, arquitecto especializado en viviendas sostenibles en el estudio de bioarquitectura DinA5, nos ofrece algunos secretos para lograr una casa sana. Materiales naturales, tendencias ecológicas, formas orgánicas, colores… Te explicamos cómo conseguir una vivienda más sostenible.

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La distribución de los espacios

Antes de decorar, los expertos en arquitectura saludable como Rafael Hernández nos recuerdan que debemos vigilar la distribución de nuestras habitaciones. A diario estamos expuestos a radiaciones que a largo plazo pueden afectar a nuestra salud. Nos referimos a las antenas de telefonía, al circuito eléctrico de las viviendas, a los electrodomésticos y a otros muchos elementos que están presentes en todas las viviendas.

A través de un estudio, los expertos en arquitectura saludable localizan las partes de la casa con menor índice de radiación, trasladando aquí las habitaciones más frecuentadas como por ejemplo el dormitorio. Así que a la hora de distribuir nuestros espacios, debemos tener en cuenta otros aspectos como la estructura interna de nuestra vivienda.

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 La organización de las habitaciones es clave para disfrutar de una casa saludable.

Materiales naturales

Las tendencias sostenibles están presentes en la casa a través de materiales y tejidos naturales. Rafael nos recomienda escoger materiales de base mineral y natural en lugar de sintéticos, que son más contaminantes para el medio ambiente. Pero no solamente nos estamos refiriendo a los muebles y a los textiles, sino también a las pinturas plásticas, los barnices sintéticos o los paneles contrachapados. ¿La solución? En el mercado existen pinturas vegetales que están fabricadas a partir de materia prima vegetal y resinas de árboles, que son una opción mucho más saludable y natural.

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Materiales naturales como el algodón, la madera y las pinturas vegetales son una gran elección para una casa sana.

Formas orgánicas

¿Sabías que la forma de los muebles influye en nuestras emociones? En habitaciones como el salón y el dormitorio, Rafael nos aconseja optar por formas orgánicas y armoniosas, ya que favorecen el descanso. Todo lo contrario que los diseños más rígidos como las formas octogonales y las aristas, que activan y aceleran nuestra mente.

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Las formas redondas transmiten serenidad, así que son muy recomendables en habitaciones destinadas al descanso.

La intensidad de la luz

Iluminar la casa es otro aspecto clave para una vivienda saludable. La explicación es que nuestro reloj biológico está sincronizado con los cambios que se producen en el entorno, como el día y la noche y las estaciones del año. Así que en el caso de las luces artificiales conviene escoger la intensidad adecuada para cada rincón de la casa. En este sentido, no debemos perder de vista la unidad de medida internacional que determina la intensidad de la luz: los lux. En habitaciones de gran actividad debemos elegir lámparas de 1.000 lux ya que activan la mente. Mientras que por debajo de los 700 lux, el cerebro entiende que comienza a atardecer y es hora de descansar.

Plantas y flores para una casa sana

Como es lógico, una casa ecológica también necesita vegetación. Las plantas y las flores naturales influyen de forma muy positiva en nuestras emociones. Un espacio es mucho más habitable y atractivo si tiene una ventana con vistas a un frondoso parque, que a un sobrio paisaje de ciudad. Rafael también nos recomienda especies como el ficus y el aloe vera, ya que estas plantas depuran el aire y regulan la humedad del ambiente, que debería situarse entre el 40 y el 60%.

Los colores adecuados

En menor medida, los colores de las habitaciones también influyen en nuestro cuerpo y en nuestra mente. El azul favorece el descanso, tonalidades como el naranja y el amarillo aumentan la actividad de nuestro cerebro, y el color rojo aumenta la presión sanguínea, acelera el ritmo cardíaco y activa el sistema digestivo. No obstante, para que los colores provoquen cambios en nuestro cuerpo, la exposición debe ser prolongada.

Resulta asombroso descubrir que solamente cambiando un mueble de lugar o añadiendo más plantas a la decoración podemos lograr una casa mucho más sostenible y saludable. El ejemplo perfecto de que decorar no es solamente escoger complementos bonitos. ¿Te apuntas a la vida sana?

Cristina García