Placeres terrenales

Los pies descalzos sobre la arena, el horizonte marino despejado y la mente en blanco. El “dolce far niente” se convierte en nuestro guía espiritual cuando llega la canícula y el calor aprieta. Sol, mar y descanso. La vida al aire libre se impone y hay mil maneras de disfrutarla. Escapa, respira y desconecta. Puro arte de vivir.

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Momento martini

Donde estés y a la hora que estés… ¿Y por qué no sobre la arena disfrutando del mar? Basta una simple silla plegable con taburetes multifuncionales. Su polivalencia te permitirá utilizarlos como asientos o como mesa. Y como son plegables, si te he visto no me acuerdo.

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La hora de la siesta

Las camas con dosel no son coto privado de dormitorios y habitaciones de princesas. El lujo de recostarse en la playa está en hacerlo en una cama cubierta. Bajo la sombra fresca de un vaporoso algodón, la brisa fluye y te hace sentir en la gloria. Tertulias al anochecer. Una larga mesa acoge y recoge largas tertulias después de deliciosas cenas de verano. Velas, flores y vasos medio vacíos. Son momentos para saborear y compartir sonrisas, vivencias y sorprendentes historias. ¡Estás invitado!

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Tertulias al anochecer

Una larga mesa acoge y recoge largas tertulias después de deliciosas cenas de verano. Velas, flores y vasos medio vacíos. Son momentos para saborear y compartir sonrisas, vivencias y sorprendentes historias. ¡Estás invitado!

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Yo cocoon

Las bicicletas son para el verano. También los viajes. Y los encuentros. Pero también la soledad y el encerrarse uno mismo para disfrutar de la lectura y de los propios pensamientos. El Nest Rest de Dedon invita al recogimiento a ritmo de dulce balanceo. Bienvenido al paraíso.

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Chill-out en verde

Palmeras, mar de fondo y unos mullidos sofás para dedicarse a la pura contemplación. Un escenario espectacular, pero no imprescindible. No hace falta estar en una isla tropical para conseguir un ambiente lounge relajado y cool. Unos buenos sofás, unas prácticas mesas auxiliares y, por supuesto, buena compañía es suficiente para conseguir la desconexión total.

Fotografía: Dedon

Yaiza García