Sucumbir al terciopelo

Si hace unos años este material estaba pasado de moda o resultaba anticuado, el vintage lo rescató del olvido y le devolvió su pasado esplendor. El terciopelo es un material noble y de lujo que aún tiene mucho que decir.

Te damos cinco razones por las que sucumbir a los encantos de este textil:

Por su calor: suave y sedoso, el terciopelo es esencialmente una tela cálida. Tanto si optamos por una mantita gruesa para nuestro sofá, una elegante colcha, unos cojines étnicos o una alfombra, el suave toque del terciopelo nos transportará a un ambiente íntimo y de lo más acogedor.

Por su versatilidad: Un material noble como el terciopelo tiene la capacidad de convertir una pieza de decoración o cualquier mueble en un elemento elegante y sofisticado. Glamuroso y sobrio al mismo tiempo, el brillo del terciopelo encuentra su lugar tanto en interiores clásicos como modernos ¡y sin salirse de las normas!

Porque es trendy: El terciopelo ha vuelto y ¡sí! es tendencia. Se ha apoderado de las pasarelas de todo el mundo y de nuestros armarios. Incluso el mismo Gucci acaba de reeditar su famoso pantalón de terciopelo. Se ha sacudido el polvo y ha saltado de nuevo a la palestra con nuevas tonalidades, estampados y nuevas formas.

Por su toque vintage. El terciopelo es ideal para la tendencia vintage. Combina lo nuevo y lo moderno y recupera el sabor de los clásicos sillones orejeros y las sillas de estilo Luis XVI.

Porque es fácil de mantener. Contrariamente a lo que podría pensarse, es un material que no requiere mucha dificultad a la hora de conservarlo. Aspíralo regularmente y pásale un paño de microfibra para quitar la suciedad más difícil. Una vez al año, sí es conveniente que le apliques un gel especial o talco para que se mantenga siempre brillante y perfecto.

Créditos: Living4Media /Westwing Home&Living

Iciar Iglesias

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