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Desde hace un tiempo estamos viviendo una “reconquista” de la artesanía y, con ella, de las baldosas hidráulicas. Pero ¿qué son realmente?, ¿qué diferencia hay entre la baldosa hidráulica y el azulejo? Tres expertos explican el fenómeno de las alfombras caleidoscópicas. Sigue el camino de baldosas… hidráulicas. 

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Baldosas hidráulicas de porcelánico de la firma Cerámica Vives

Baldosas hidráulicas vs azulejos

¿Qué tendrá que ver la antigua Mesopotamia con Mago de Oz? ¿Qué sería del Hombre de Hojalata sin corazón y sin ese camino de baldosas amarillas que conduce hasta la Ciudad de Esmeralda? Pasan los años, las modas cambian… pero seguimos locamente enamorados de las baldosas.

“El 90% de lo que podemos encontrar en el mercado (o en las publicaciones especializadas en decoración) denominados comúnmente hidráulicos, son realmente piezas cerámicas. La apariencia es similar, la realización no” afirma el equipo de Cerámica Vives.

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Así fabrica Vives su hidráulico cerámico: “distintas composiciones de arcillas moldeadas, recubiertas de esmaltes cerámicos, decoradas con técnicas diversas y posteriormente cocidas a altas temperaturas”.

A pesar de que antes de la aparición del gres y el porcelánico el azulejo se utilizaba también en el suelo, el azulejo y el hidráulico técnicamente no tienen mucho que ver: el azulejo solamente su utiliza para alicatar paredes; el hidráulico, suelos. El azulejo está cocido; el hidráulico está secado. El azulejo tiene una base de arcilla; el hidráulico, de cemento.

Las primeras referencias a las baldosas hidráulicas las encontramos a mediados del siglo XIX en el sur de Francia. Su máximo esplendor se da en el Modernismo, motivo por el cual las decoraciones son tan ornamentadas, explica Vives. Y, ahora que ha vuelto, la interiorista Pía Capdevila le asegura un futuro muy prometedor: “se sigue usando, no como tendencia, sino como un material que funciona y seguirá funcionando. Decorativamente hablando nos permite muchos usos”.

El azulejo, también forma parte de esta artesanía recuperada que reúne fans como Capdevila: “es uno de los materiales más utilizados a lo largo de los años y siglos, debido a su buena resistencia y durabilidad”. Esto habrá inspirado a firmas como Vives a desarrollar nuevas plantas de producción para azulejos y porcelánico de gran tamaño.

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“Los motivos de las baldosas hidráulicas suelen ser más ornamentales y llamativos”. En obras totalmente nuevas está teniendo gran aceptación, dándole una fuerte personalidad que gusta mucho a los más jóvenes”, comenta Vives. “En hogares, en cafeterías y boticas… los dos nos transmiten las mismas sensaciones y una sola estética burguesa que nos llena de añoranza y nostalgia de otros tiempos”, nos cuenta Capdevila.

 ¿A qué se debe su puesta en valor?

El azulejo tradicional y el hidráulico, durante principios del siglo XX han ido siempre de la mano y es que se complementaban no solo en cocinas y baños, sino también en zaguanes, pasillos o comedores.

Estas últimas décadas, las baldosas hidráulicas parecían haber perdido la batalla ante su temido rival: el tradicional parqué de madera. ¡Y es que estas permiten muchos más usos! Capdevila opina que volver a los hidráulicos significa “volver a los acabados más retro, vintage, looks antiguos… Esto es lo que nos lleva a esta nostalgia de volver al pasado”.

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“En hogares, en cafeterías y boticas… las baldosas hidráulicas nos transmiten las mismas sensaciones y una sola estética burguesa que nos llena de añoranza y nostalgia de otros tiempos”, nos cuenta Capdevila.

“Las modas de ahora siempre son opuestas a las anteriores. Después del minimalismo hemos vuelto al barroco y, tras el diseño conceptual, volvemos al diseño artesano, recuperando el recuerdo de nuestros abuelos, el sabor a la tierra”. Nos explica el Centro Cerámico Talavera.

El azulejo ahora es tendencia en casi todo el mundo. “Hay proyectos muy innovadores en Portugal, México o Túnez que reivindican la actualización de sus azulejos” expone Talavera.

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Vives defiende su identidad artesanal, su pequeño formato y sus infinitas posibilidades decorativas: “Gusta su personalidad, su sensibilidad acogedora. Su estética, nos traslada a unos años, que ahora, se nos antojan entrañables. Con ellos se consigue crear, fácilmente, espacios íntimos muy familiares. Las estancias necesitan de poco más, es un material con mucha fuerza y gran atractivo.”

Capdevila se confiesa amante de ambos por igual: “los azulejos son usados en infinidad de aplicaciones, fachadas, exteriores, interiores, a modo de mosaico,… ¿por qué no vamos a usarlo?” y, en cuanto al mosaico hidráulico, “nos permite jugar con los dibujos, colores, formas y texturas”.

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¿Dónde los vemos?

La cerámica se ha ganado a pulso su espacio en baños y cocinas, simplemente por ser el material ideal para estas dos estancias. El Centro Cerámico Talavera nos recomienda usarlos en baños a modo de cenefa o alicatando solo una franja. Para la cocina nos aconseja revestir pequeños paños que queramos destacar utilizando “azulejos pintados a mano, pues tiene un valor artístico que no tiene el industrial” o enmarcándolos o colocándolos sobre un atril en una librería. En este caso, Cerámica Vives aclara que “la artesanía es cada vez más difícil de encontrar, de ahí viene el motivo de su éxito. Que lo escaso es más apreciado.”

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Sin embargo, en los últimos tiempos, “los arquitectos y diseñadores actuales utilizan la cerámica habitualmente en sus creaciones más vanguardistas, tanto en fachadas como en interiores, en suelos o paredes, e incluso algunos se han atrevido a alicatar los techos.” Poco tienen que ver con las baldosas que se encontraron en los yacimientos de la antigua Mesopotamia, pues ahora “las mejoras técnicas y avances tecnológicos facilitan la producción”.

Giro moderno

El azulejo y las baldosas hidráulicas encajan tanto en el lenguaje clásico que en el contemporáneo. Capdevila los utiliza en muchas versiones y proyectos muy distintos: “así les aportan el toque que queremos trasladar, si queremos que aporten un modo retro, lo hacen. Y si queremos que sea más minimal, también”.

A pesar de su aspecto artesano, Capdevila indica que “podemos encontrar hidráulicos y azulejos con acabados metalizados y colores sólidos atrevidos, con formatos poco vistos o despeines originales. Esto nos aporta modernidad y originalidad” como dan cuenta sus trabajos como su stand para Casapasarela Madrid.

Ariadna Capdevila

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