Una Navidad excéntrica

Una decoración diferente siempre es bien recibida. Sobre todo, en Navidad. A pesar de que en estas fechas vence una decoración tradicional en la que rojos y dorados ganan por goleada, os planteamos esta vez unas fiestas algo excéntricas y un pelín kitsch para aquellos que queréis desafiar el status quo también en el plano estético.

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Navidad kitsch

Vivimos en un mundo en el que la estética y la forma juegan un papel fundamental. El estilo y la belleza reinan y si bien hemos demostrado en alguna ocasión nuestra pasión por la Navidad y sus pequeños detalles, nos hemos inspirado en una decoración perfecta, sobre todo, para miradas diferentes.

Glamour subido de tono

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Rojo y dorado, plata y azul… Estas son las combinaciones favoritas para decorar el árbol y especialmente la mesa de Navidad. Para aquellos que les gusta experimentar y salirse de la combinación de colores habitual, este año podemos darle un giro a la decoración de la casa. Os proponemos una combinación verde y fucsia. El fucsia es muy versátil, está lleno de energía y elegancia y combina a la perfección con contrastes marcados como las ramas verdes del árbol. Después de todo, el fucsia no deja de ser una variación del rojo vibrante. Se trata de un color purpúreo que encuentra la inspiración en las flores. Si usamos una glamurosa combinación de mates y brillos, el resultado es espectacular.

Fusión gloriosa

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El dorado es algo clásico, que nunca pasa de moda. No hay zonas acotadas para el oro. Para darle un giro a la decoración de la mesa de Navidad, podemos incluirlo en la cubertería. Con un criterio muy medido, que utilice un balance de lo mate y lo brillante, lo rico y lo práctico, podemos convertir la mesa más sobria en un espacio chic y glamuroso. Para unas navidades brillantes aderezadas con un punto de irreverencia, mezcla el dorado con servilletas, copas y caminos de mesa de color rojo. Un tándem infalible.

La naturaleza nos invade

En una onírica decoración en la que cornamentas, roedores y crustáceos comparten espacio, todo está listo para celebrar la Navidad. Mientras que en la consola del recibidor candelabros en forma de cuernos entrelazados reciben a los invitados, por la mesa curiosean astutas ardillas metalizadas y bolas de Navidad en forma de gato. A los segundos, los crustáceos cobran vida y andan a sus anchas por el mantel blanco. Un cóctel de frutas en el que predominan las peras y las piñas anuncia los carteles de los comensales.

Mucha pluma

Si pensabas que ya no había más opciones además del acebo y el eucalipto, espera a descubrir el adorno estrella para los centros de mesa. Ahora los adornos se revisten de ligeras plumas, aportando un toque bohemio a la par que festivalero. Se llevan las plumas superpuestas, en forma de corona, en tonos azules y verdosos tornasolados o en colores blancos combinadas con pallettes. Las plumas se descubren como una tendencia de referencia tanto en los looks de fiesta como en la decoración navideña.

Rollo punk

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Para una decoración explosiva y canalla, podemos optar por un árbol orientado por ese espíritu que mezcla lo tradicional y lo irreverente. Con bolas acolchadas forradas en piel y decoradas con tachuelas, el árbol se convierte en una mezcla rebelde y desenfadada, perfecta para los amantes del grunge o del punk.

Ariadna Capdevila