Somier

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Somier:la guía Westwing

No hay cama sin el somier, puedes tirar el colchón en el suelo, pero no suena especialmente bonito ni acogedor.

Para disfrutar de nuestra cama y recuperar fuerzas no hay nada como un colchón y un somier adecuados. Una cama debe de ofrecernos el espacio necesario para estar cómodos, para que sea posible se necesita que colchón y somier trabajen juntos.

El somier

Las camas Box Spring que están tan de moda últimamente muestran una cama muy atractiva, que hace bonito cualquier dormitorio donde se encuentre y al mismo tiempo son muy cómodas. Su secreto se encuentra en el relleno del somier, que ofrece unas condiciones especiales que no ofrecen los somieres convencionales. Pero los somieres no solo son encargados de dar comodidad, son la clave de la imagen de la cama, decide su altura, anchura y el volumen, además de la apariencia exterior.

El somier para las camas de agua

Los colchones de agua requieren de un somier especial. Dado la especial delicadeza del colchón de agua, este somier suele ser de plástico o de espuma por una parte, y de madera y de metal por otra, combinando sutileza y resistencia. Este sistema se conoce como Hardside, y ha sido un clásico durante mucho tiempo.

Hoy en día las camas de agua han evolucionado mucho, y los colchones son muy resistentes por lo que los somieres se han adaptado, y suelen ser planos, para ofrecer una comodidad uniforme a lo largo de toda la cama de agua. Con esta idea la decoración depende completamente del diseño del marco que puede ser de muchos estilos diferentes.

El somier como un espacio de almacenamiento adicional

Algunas camas llevan integradas unas cajoneras para poder guardar nuestras cosas debajo de la cama. Esto es muy útil y muy cómodo ya que puedes tener siempre a mano las cosas específicas de la cama como: la ropa de cama, los pijamas, mantas o cojines.

El futón – un somier especial

El futón hace posible el uso del colchón directamente sobre el suelo, como lo hacen en Japón. La clave en esta comodidad para los japoneses se basa en que su suelo es flexible, y esto ya ofrece las propiedades que para nosotros representa el somier. Pero nosotros no tenemos estos suelos de tarima flotante, por lo que si queremos este tipo de cama tenemos que instalar unos somieres especiales mucho más bajos, prácticamente a la altura del suelo, y ahora sí, ¡podemos dormir como un auténtico japonés!

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