Tenedor

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Tenedor:la guía Westwing

Una buena cubertería es un elemento básico en nuestras casas. No solo es menaje práctico e imprescindible por su uso constante, sino que también puede aportar un toque festivo y de distinción en los acontecimientos señalados. Por su protagonismo en la mayoría de platos, el tenedor en todas sus variedades es sin duda la estrella de tu mesa.

Todos sabemos qué es un tenedor, pero ¿sabrías distinguir el de pescado del de ensalada? ¿Conoces las normas sobre su colocación con respecto al plato y el orden de uso? En Westwing te contamos el origen de este utensilio y te damos algunas pistas sobre los distintos tipos de tenedores y sobre el protocolo que se sigue en los festines más formales.

EL PROTAGONISTA DE TU MESA

Tenedor

El tenedor es la pieza estrella en nuestras cuberterías y un elemento omnipresente en nuestras comidas, ya sea de acero inoxidable, de plata, de alpaca o incluso de madera. Conviene conocer los distintos tipos para poder elegir el más adecuado según lo que nos aguarde en el plato, ya sea en casa o en un restaurante:

  • Tenedor de mesa: tiene cuatro o cinco púas y se utiliza, entre otros, para carne y verduras.
  • Tenedor de pescado: consta de tres púas. Se utiliza con pala de pescado en lugar de cuchillo, ya que no es necesario cortarlo.
  • Tenedor de ensalada: es de forma ancha y las púas son más romas.
  • Trinchador: se utiliza para sujetar la pieza de carne que queremos trinchar.
  • Tenedor de servicio: es el complemento a la cuchara de servicio, para repartir las raciones.

Existen otros tipos, como el postre, el de ostras (que es el más pequeño de todos), el de fruta o el de caracoles.

¿CÓMO SURGIÓ EL TENEDOR?

Aunque hoy nos parezca un objeto elemental, el tenedor es la adición más reciente al mundo de la cubertería. El origen de este instrumento es un tanto incierto, aunque accesorios de forma más simple ya se usaban en el Antiguo Egipto, el Imperio Romano y el Bizantino. Sin embargo, no empezó a introducirse en Europa hasta la Baja Edad Media. No deja de ser curioso que el tenedor sufriera un fuerte rechazo al llegar a nuestro continente, ya que su forma se relacionaba con el diablo y se consideraba demasiado remilgado en un mundo acostumbrado a comer con las manos. Fue Catalina de Médici quien comenzó a popularizar el uso del tenedor, que empezó a ser ampliamente aceptado en torno al siglo XVII a medida que se le relacionaba con buenos hábitos higiénicos.

SIGUE EL PROTOCOLO

Estamos celebrando un aniversario en un restaurante exclusivo o tenemos que organizar una velada especialmente formal. Es una situación en la que el protocolo importa y todos hemos sentido alguna vez un cierto nerviosismo al enfrentarnos al momento de los cubiertos: ¿con qué tenedor debo empezar? ¿En qué orden tengo que colocarlos?

Tenedor

En caso de que seamos el anfitrión, conviene saber que los tenedores se colocan a la izquierda del plato y los cuchillos y cucharas, a la derecha; sin embargo, si el primer plato requiere un tenedor, este debe colocarse a la derecha. Los cubiertos más alejados del plato son los primeros en utilizarse: desde ahí, seguiríamos hacia adentro.

Si queremos que el camarero sepa que estamos haciendo una pausa, debemos dejar nuestro tenedor y cuchillo formando un ángulo y con las puntas tocándose. Colocarlos en perpendicular indica que esperamos al siguiente plato, mientras que cruzarlos sobre el plato es señal de que hemos terminado y no nos ha gustado. Si hemos acabado sin más, debemos dejarlos en paralelo frente a nosotros; si nuestros cubiertos están en paralelo en el lado izquierdo del plato, estaremos felicitando al chef por un menú delicioso.