Vallas de piedra

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Vallas de piedra:la guía Westwing

Duraderas, decorativas y elegantes. Así podríamos definir a las vallas de piedra, una excelente solución para el cercamiento de todo tipo de terrenos, para delimitar zonas dentro de un jardín, para crear privacidad o para dividir ambientes en los espacios del interior de tu casa.

Aunque las vallas de piedra pertenecen a la arquitectura tradicional, su estética se ha ido adaptando a la vida contemporánea. Pueden realizarse con dos técnicas principales: en seco o con algún tipo de argamasa. Si quieres conocer más detalles sobre las vallas de piedra, ¡te invitamos a leer este artículo!

EXTERIORES E INTERIORES

¿Quién había dicho que las vallas de piedra solo son para exteriores? Descubre los diferentes estilos y escoge el que más se adapte a tus preferencias.

  • Vallas de piedra en exteriores: las de estilo rústico son muy interesantes para los jardines porque, además de decorar, ayudan a sujetar el terreno y aportan un extra de resistencia al suelo que es beneficioso para drenar posibles excesos de agua. Si, por ejemplo, queremos lograr intimidad en un patio abierto, podemos optar por unas vallas de piedra de arenisca. Son más modernas y podrás encontrarlas en una amplia variedad de colores: blanco, rosa, amarillo, rojo… También podemos revestir con piedra natural vallas realizadas en otros materiales como la madera, el ladrillo o el hormigón.
  • Vallas de piedra en interiores: crean un ambiente de confort y resultan de una estética inmejorable. Puedes integrarlas en salones o cocinas para delimitar diferentes zonas. La piedra es un elemento muy apreciado que aporta a la vivienda color, frescura y elegancia.

TÉCNICAS Y ESTILOS DE LAS VALLAS DE PIEDRA

Si deseas que la valla de piedras tenga una apariencia especial debes tener en cuenta las diversas formas y los colores. Las piedras de río o de canto rodado tienen una forma redondeada, las piedras apiladas son de forma irregular y relativamente plana, y las piedras labradas son de un tamaño uniforme y planas.

Los colores de las piedras dependen de su composición. Podemos distinguir entre la arenisca, la caliza, el granito, el cuarzo, la pizarra…

Además, las vallas de piedra pueden realizarse en seco, es decir, sin ningún cemento que sujete las piezas. Es recomendable limitar la altura a unos noventa centímetros para que el tiempo no la derrumbe. Sin embargo, las vallas de piedra con argamasa son más duraderas pero se necesita elaborar algún tipo de encofrado dentro del cual se colocaran las piedras una a una.

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