Zapatillas

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Zapatillas:la guía Westwing

¡Las zapatillas están de moda! Ya seamos auténticos aficionados coleccionistas de este tipo de calzado o tengamos solamente un par para ocasiones especiales: todos tenemos unas zapatillas en casa. Las zapatillas son una variedad de calzado originiariamente diseñado para hacer deporte. Suele tratarse de un calzado ligero, que proporciona un buen agarre en el tobillo y una suela con una buena amortiguación.

Una pequeña revisión histórica

No podemos remontarnos y encontrar en la historia el primer zapato. En diferentes regiones de la tierra, nuestros antepasados fueron desarrollando distintos objetos con los que envolvian sus pies para protegerlos del frío, la lluvia, la nieve, el hielo, la arena caliente o las distintas superficies sobre las que caminaban. Las hojas de palma y los cascos de animales eran ciertamente los materiales más utilizados. A partir de las pieles de animales –con las que se envuelven los pies- se desarrollaron en el transcurso del tiempo, las primeras botas. También podemos considerar las pieles como el precursor de los primeros mocasines y las hojas de palma ¡las primeras zapatillas!

En la antigüedad, los zapatos eran un bien para el público en general y las sandalias de los griegos y los romanos ganaron fama mundial. Pero no tenían un tipo de sandalia, ya entonces existían distintos modelos para distintas ocasiones y regiones.

En la Edad Media especialmente la clase alta comenzó a utilizar modelos de zapatos cada vez más elaborados y valiosos, mientras que las masas, utilizaban zapatos más prácticos, cuya principal tarea seguía siendo proteger los pies.

Con la llegada de la industrialización, la producción de calzado se simplificó mucho, haciendo el calzado más barato y asequible para la gran mayoría. Al mismo tiempo, el mundo de la moda experimentó un gran desarrollo y se comenzaron a diseñar un gran variedad de modelos de zapatos.

El origen de las zapatillas

En un principio los deportistas no utilizaron un calzado especial durante años. Lo normal era utilizar el calzado diario o, en algunos casos, se envolvía el pie en una especie de tela o de lienzo.

Las primeras zapatillas se comenzaron a fabricar en los EEUU a final del siglo XX. Estas zapatillas o sneakers, causaron furor por lo cómodas y ligeras que eran en comparación con el calzado que en aquel momento se fabricaba.

La compañía Keds comenzó a fabricar en masa en 1916 y poco después se fundó la empresa Converse que no tardaría en lanzar al mercado sus míticas Chuck Taylor All Star.

Durante gran parte del siglo XXI, las zapatillas diseñadas para la práctica del baloncesto, han sido el tipo de diseño que ha predominado.

En los años 80, y en parte debido a la influencia del Hip-hop y la moda Streetwear, el uso de zapatillas no solo como calzado deportivo, llega a su máximo punto. Desde entonces se trata de un accesorio que no puede faltar en el armario de ningún adolescente y no tan adolescente.

El uso de zapatillas como calzado habitual se encuentra tan extendido, que en la actualidad incluso en algunos ámbitos profesionales, se considera apropiado el uso de zapatillas para el día a día.

Zapatillas – una declaración de moda indispensable

En la actualidad hay un sinnúmero de modelos de zapatillas para elegir y se ha hecho necesario clasificarlas de acuerdo con distintos criterios. Se distinguen por supuesto entre zapatillas de hombre yzapatillas de mujer, pero también de acuerdo a otras cosas, como la temporada, la forma de la zapatilla, el uso previsto, el estilo, el modelo de zapatilla, su cierre,  material, tipo de deporte y muchas cosas más.

Zapatillas ¿dónde guardarlas?

¿Quién no tiene un montón de zapatillas, que no puede poner todos los días?  Por no hablar de que no todos los modelos son adecuados para todas las estaciones y ocasiones, por supuesto. Pero, ¿dónde poner las zapatillas de deporte o de montaña? ¿y las de los niños?

Los zapatillas no son difíciles de acomodar, porque son relativamente fáciles de cuidar. Si hay suficiente espacio, es por supuesto mejor que las zapatillas estén alineados cuidadosamente en un estante especial para zapatos o un mueble zapatero. Con este método, se tiene, por supuesto, la ventaja de tener siempre las zapatillas a mano y tener también una visión general de la oferta existente.

Cuando falta el espacio para muebles de este tipo, hay también numerosas otras ayudas de organización y opciones de almacenamiento para zapatos o zapatillas.

También se puede optar por la opción más sencilla; almacenar las zapatillas en sus cajas y guardarlas en un rincón no utilizado como, por ejemplo, en el armario. En este caso te recomendamos una ideal genial: haz fotos de todos los pares e imprímelas en casa. Pega entonces cada foto en el lado de la caja correspondiente a cada par de zapatillas. De esta manera cuando busques entre todas tus cajas apiladas, no tendrás que volverte loco e ir abriendo cada una para saber donde está lo que buscas.

Puede ser también recomendable, especialmente si vives en un espacio pequeño, que almacenes las zapatillas que apenas usas o  los zapatos de fuera de temporada –como las sandalias en invierno y las botas en el verano- en el sótano o en el trastero, protegidas siempre en su caja. Asegúrate siempre de que se trate de un lugar libre de humedades, de lo contrario tus zapatillas, especialmente si son de piel, podrían dañarse.

Zapatillas como objeto decorativo

Los zapatillas pueden mostrarse no solo en los pies al salir a la calle, sino que también podemos exponerlas dentro de nuestras cuatro paredes. El amante de las zapatillas, se enorgullecerá de poder exponer su mejor par en una vitrina de vidrio.

Por supuesto que no se trata de un objeto de decoración usual, pero hay modelos raros que tienen potencial de coleccionista y objeto de culto.

Algunos fabricantes de calzado como Nike y Adidas lanzan de vez en cuando zapatillas en edición limitada al mercado. Los coleccionistas de este tipo de productos, normalmente hombres, también son capaces de sacrificar mucho por hacerse con su par soñado.