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En casa de David Widmer
David Widmer es director creativo y creador de contenido. Su hogar es un bungalow de estilo Mid Century con paredes de ladrillo, suelo de baldosas y grandes ventanales, una casa que ha renovado poco a poco en los últimos años, llenándola de diseño vintage, arte y detalles personales. Un lugar diseñado de manera consciente, pero sin esfuerzo.

Para David estaba claro: si alguna vez tenía una casa propia, debía tener sustancia. Cuando encontró el bungalow, no solo vio su estado actual, sino sobre todo su potencial. Las paredes de ladrillo siempre fueron un gran deseo para él, algo que da carácter a un espacio y define la atmósfera.

El salón: luminoso y acogedor

Grandes ventanales traen el jardín al interior, la luz del día recorre la habitación y hace que los materiales cobren vida. Un gran sofá, tonos tierra y mucha madera aportan confort y calidez a la arquitectura clara. Tranquilo y abierto.

“Para mí, el espacio comienza con cada persona. Con todas esas cosas que se han recopilado a lo largo de la vida, con las que te gusta rodearte.”

Estilo clave: Mid Century

Mid Century representa el diseño característico de los años 50 y 60: líneas claras, formas orgánicas y materiales cálidos como la madera. Esta estética también define el hogar de David, ya que la arquitectura del bungalow establece el estilo.

Los muebles también reflejan este lenguaje de formas. Las piezas de diseño vintage no parecen objetos de colección, sino una parte natural de la casa. Se integran en la arquitectura porque se adaptan de manera natural, a veces en cálidos tonos monocromáticos, a veces con coloridos acentos retro.

Además de las piezas de diseño icónicas, siempre hay objetos que se han sumado en el camino. Cosas que David ha descubierto espontáneamente porque le llamaron la atención. No todo tiene que ser Mid Century; lo importante es que se sienta bien. Estos hallazgos son los que dan vida al espacio.

Un acento importante: el arte propio de David

Lo acompaña desde hace muchos años, y sus obras son parte esencial de su hogar. Acentúan el espacio sin ser estridentes y le dan al hogar un toque muy personal.

“Creo que cuando cuelgas tus propias obras, las que has creado, siempre tiene dos lados. Por un lado, tiene algo de exhibicionista y, por otro, es personal.”

A pesar de los muchos detalles, la casa nunca parece recargada. David apuesta conscientemente por la reducción y deja que los materiales hablen por sí mismos.

“Los materiales en mi hogar juegan un papel importante. Con todo el suelo de hormigón y las paredes de ladrillo, ya tenemos una presencia muy fuerte. Quería que los demás materiales apoyaran la arquitectura y apreciaran aún más la casa.”

Equilibrio en lugar de perfección

Al final, para David no se trata de un concepto uniforme, sino de armonía. No busca la perfección, sino cosas que se sientan bien. Su hogar no debe parecer escenificado, sino honesto, un lugar donde te sientas seguro y puedas simplemente ser.

“También crecemos, cambiamos, y así el hogar puede crecer y cambiar con nosotros.”