Tan importante como elegir los muebles, es elegir la pintura de las paredes, porque el color es muy poderoso y puede modificar desde el estilo hasta las sensaciones que tengamos en el espacio. Las habitaciones de los más pequeños nos piden serenidad, calidez, confort, pero también un punto de dulce imaginación. ¿Hacemos un repaso de los mejores colores para pintar una habitación de bebé con acierto? ¡Empecemos!

Los colores ideales para la habitación del bebé

Dependiendo del color que elijas para la habitación para tu bebé, conseguirás que el espacio transmita una sensación concreta, pero también lograrás otros cambios relacionados con el espacio, la luz e incluso el orden. Hagamos repaso:

  1. Blanco: pintar una habitación de bebé en blanco es optar por un color que no conlleva ningún riesgo. Aporta amplitud y luminosidad, nos facilita la combinación con otros colores y estilos decorativos, y nunca pasa de moda. Además, una habitación de bebé pintada de blanco se verá más limpia, algo muy importante cuando hablamos de niños pequeños.
  2. Gris claro o azul claro grisáceo: si quieres un color que ilumine el espacio pero, a la vez, necesitas un punto de color que sea moderno y envolvente, opta por estos colores. El azul relaja y ayuda a descansar mejor.
  3. Verde: un verde oliva suave es ideal para calmar a tu bebé y cuando sea más mayor le ayudará a concentrarse, pero lo mejor será combinarlo con otros tonos que le aporten la energía estimulante que le falta.
  4. Tonos tostados: su calidez y serenidad ayuda a los bebés a conciliar el sueño y sentirse seguros. Cuanto más suaves sean, más luz tendrá la habitación.
  5. Amarillo: es uno de los colores favoritos de las familias a la hora de pintar la habitación del bebé. El color amarillo desprende felicidad y puede incentivar la energía de los más pequeños, sin embargo, si es muy brillante, el efecto puede ser demasiado invasivo y, según dicen los expertos, causar nerviosismo y desencadenar el llanto.
  6. Rosa: un rosa palo suave dará un toque mágico a la habitación del bebé y le estimulará, eso sí, si elegimos un rosa demasiado intenso puede perturbarlo en vez de animarlo.
  7. Violeta: pintar la habitación del bebé en un tono violeta suave creará un ambiente elegante y equilibrado, pero puede parecer un color más adulto que infantil. Hay que tenerlo en cuenta.

Las combinaciones cromáticas perfectas

Si optas por el color blanco, cualquier otro color combinará perfecto con él. Eso sí, si quieres que gane calidez, mézclalo con tonos cálidos como los tostados e introduce, en la decoración, materiales como la madera sin tratar o las fibras naturales para que el espacio sea acogedor.

Los tonos tostados encajan perfectamente con el blanco, el rosa palo o el verde oliva suave. Unos mix cromáticos que darán un toque moderno, a la vez que suave, a la habitación de tu bebé.

Al gris claro también le van muy bien los azules y los amarillos. El resultado es equilibrado, mostrando una habitación de bebé sobria y con personalidad.

El violeta, combinado con blanco y con color topo, es un color atrevido y al mismo tiempo muy moderno para pintar la habitación del bebé.

Consejo: Una regla que te ayudará a combinar los colores con éxito es tomar un color como dominante –a poder ser el más suave para no cargar demasiado el ambiente– y usarlo en el 60% del espacio, lo que implica la pintura de las paredes. Luego, seleccionar un color secundario para que cubra un 30% –textiles, por ejemplo– y un tercer color para el 10% restante –detalles decorativos–.

¿Prefieres papel pintado?

A la pintura le ha salido un gran aliado desde hace ya unos años: el papel pintado. Lo rescatamos de las tendencias decorativas del pasado y no lo hemos soltado porque su versatilidad es máxima. Lo podemos poner donde queramos. También en habitaciones de bebé. Es más, en estas estancias, consigue espacios decorativamente más ricos sin ocupar más que milímetros. Los hay con mil estampados y colores distintos, es decir, seguro que encontrarás un papel pintado que se ajuste tanto a los gustos de tu peque como a los tuyos si es muy bebé, y los puedes combinar con pintura si no quieres empapelar todas las paredes. De hecho, si optas por una sola pared empapelada, conseguirás dar una mayor profundidad a la estancia y con ello, modificarás visualmente las dimensiones de la habitación.

Más allá de la pintura: el poder de los detalles

Pero el color no solo está presente en la pintura de las paredes, también lo está en los textiles, en el mobiliario, en los detalles decorativos y en los juguetes. Si quieres que la habitación de tu bebé se vea serena y ordenada, muévete siempre dentro de una misma gama de colores en todos estos aspectos de la decoración porque cuantos más colores mezcles, más caótico se verá el ambiente y con ello, más desordenado.

Y hasta aquí nuestro repaso cromático para la habitación de los más pequeños de la casa. ¿Has elegido tu color favorito? ¿Sabes ya cómo pintar la habitación de tu bebé? Esperamos haberte ayudado ¡y que disfrutes llenando su mundo de color!

Papel pintado para la habitación del bebé