Una casa diferente
Su propia casa, un iurte, está situada en una colina cerca de la granja. El espacio redondo y abierto y los grandes ventanales hacen que el paisaje forme parte del interior. Es casi imposible estar más cerca de la naturaleza.
"No tenemos cortinas, así que nos despertamos con la luz de la mañana. Por la mañana se escuchan los pájaros y, cuando llueve, se oyen las gotas sobre la tienda.
Pensando en círculos
Vivir en un espacio circular también significa decorar de manera diferente. Especialmente al principio, para Esmee y Laurens no fue nada fácil aportar estructura a una distribución tan inusual. En lugar de la división clásica de las habitaciones, el interior se mantiene abierto y minimalista, con unos pocos elementos seleccionados y tonos naturales y tierra.
"Creo que es un sentimiento muy hermoso encontrar a alguien con quien hablar de tus sueños y con quien tus propios sueños también se unan."
Vida en el campo
Aquí la temporada determina lo que llega a la mesa. Esmee y Laurens cultivan sus propias verduras, las cosechan y cocinan con ellas: un ciclo que ya se ha convertido en una parte natural de su vida cotidiana. ¿Y ver cómo de una semilla diminuta nace tu propia cena? Para los dos sigue siendo algo especial.
Fresco y saboroso
Los estudios
Cuando Esmee y Laurens descubrieron la antigua casa de campo portuguesa, quisieron preservar a toda costa su carácter original. Los materiales naturales reflejan el paisaje del Alentejo, mientras que los colores intensos, las alfombras marroquíes y los textiles de lino aportan un toque moderno y personal. El resultado son estudios diseñados para que sus huéspedes se sientan como en casa lejos de casa.
"Este lugar realmente requiere una forma de ser muy tranquila y esperamos poder sacar a la gente de su rutina diaria para que puedan relajarse y dejarse inspirar por el entorno."
Slow Living
Dirigir una granja significa cultivar, cosechar, renovar, organizar y, una y otra vez, improvisar. ¿Más tranquilo que Ámsterdam? Probablemente. ¿Menos que hacer? No necesariamente. Pero para Esmee y Laurens, la satisfacción también se encuentra en el trabajo duro y los desafíos.
"Creo que la vida aquí en el campo es honesta y auténtica. Te mueves con las estaciones, y eso te enseña a ir más despacio."








