Hay hogares que simplemente tienen un aire diferente
Es el primer hogar que Sophie y su marido Freddie han amueblado juntos para su familia. Por eso, para ambos era muy importante contar con un lugar en el que pudieran crecer juntos con sus dos hijos. En cada rincón se nota que aquí conviven dos personas creativas bajo el mismo techo.
Imprescindibles: ¡flores frescas!
De no ser una amante de las flores a tener flores frescas en cada habitación. Antes, Sophie no le daba mucha importancia a las flores. Hoy en día, le cuesta mucho imaginar su hogar sin ellas. Y eso llegó con Freddie. Él es florista y fundador de Freddie's Flowers, y suele traer flores frescas a casa. No solo aportan bonitos toques de color, sino que transforman el ambiente de cada estancia.
¡Freddie en plena acción!
¿Estampados y colores? ¡Siempre!
¿Neutro? Sophie lo probó… y lo descartó bastante rápido. Tarde o temprano, siempre acaban volviendo los colores y los estampados con carácter. No es de extrañar: ya su madre, también diseñadora de interiores, le enseñó lo mucho que los colores pueden cambiar el ambiente.
Una familia, un espacio
La planta baja diáfana es el corazón de la casa. Aquí se cocina, se juega, se trabaja y se vive. Las estancias se funden entre sí, y la cocina es la protagonista secreta: mientras las enormes colecciones de Lego desaparecen en la isla de la cocina, los niños dan vueltas con sus coches de juguete alrededor de la mesa del comedor.
«Mi hogar es, sin duda, un lugar al que llego y en el que me siento inmediatamente relajada y feliz, y bastante libre en cuanto cruzo la puerta».
Historia del color: rojo cálido
El suave tono rojizo del salón fue una decisión muy meditada. El objetivo era que la estancia resultara cálida y acogedora, y eso es precisamente lo que consigue. Al final del día, toda la familia se reúne aquí. Así que no pasa nada si el ambiente invita un poco a los abrazos.
Una calidez profunda
Las habitaciones irradian una calidez natural y matizada. Esto se consigue gracias al uso de materiales suaves y motivos expresivos. Los detalles, seleccionados personalmente, aportan energía y dan profundidad visual a cada estancia.
Historia del color: verde natural
El verde es un hilo conductor, o mejor dicho, un hilo verde, que recorre toda la casa. En las paredes, en los armarios, en los textiles y, por supuesto, en forma de plantas. Para Sophie, este color lleva la naturaleza al interior y simboliza el crecimiento. Para Freddie, el verde forma parte de su día a día por motivos laborales.
«Me encanta ir de una habitación a otra, ver los diferentes colores y sentir una sensación diferente en cada una de ellas».
Lo lúdico se une a la tranquilidad
Historia del color: azul relajante
Las habitaciones infantiles están diseñadas para que puedan adaptarse a medida que crecen. Para la habitación de su hijo, Sophie eligió toques de azul, un color que, desde su propia infancia, asocia con la tranquilidad y la seguridad. Las habitaciones ya tienen hoy su propio carácter y seguirán funcionando igual de bien dentro de unos años.
«Es, sencillamente, un lugar realmente bonito para que crezcamos como familia».








