Tronas

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Tronas:la guía Westwing

A los niños les encanta formar parte de todas las actividades de la casa, y a nosotros nos gusta tenerlos controlados, ¿cómo se consigue esto a la hora de comer? Las tronas solucionan este problema y te ofrecen mucho más. Ahora el niño se sentirá a nuestra altura, listo para ser el foco de atención también en la mesa, y tú, encantada de poder tenerlo controlado y darle lo que necesita, ¡todos contentos!

Hoy en día las tronas son algo básico, desde las famosas y clásicas tronas de madera que ya usaban nuestros padres hasta las tronas más modernas, no existe casi ningún bebé que no disponga de su trona en su casa. Y es que con la trona ganamos todos, la silla incorpora una bandeja y un reposapiés, para poder ajustar las medidas del niño durante su crecimiento. Con estos complementos el niño se sentirá cómodo, a nuestra altura, y para nosotros será más fácil darle la comida, además evitaremos que comparta la misma mesa que los demás, no hace falta comentar la capacidad destructiva de los bebés y lo que pueden provocar en la mesa.

Complementos de las tronas

Se recomienda usar las tronas cuando los niños tienen alrededor de 8 meses. Sea cual sea su tamaño las sillas se adaptarán a él, y lo acompañarán en los años venideros mientras crece. El asiento está acolchado, para que los niños no se hagan daño, y tiene las protecciones adecuadas para que el niño no se pueda “escapar” haciendo alguno de sus juegos. Las tronas incorporan también un reposa cabezas, para que se mantenga con la cabeza erguida y evitar accidentes.

Detalles importantes de las tronas

Para la compra de las tronas adecuadas hay que tener en cuenta algunos puntos importantes, y es que la salud de los niños es la cuestión principal.

1. Ten en cuenta los materiales utilizados, no deben ser contaminantes o tóxicos para los niños.
2. Tanto la estructura como el asiento deben de ser fáciles de limpiar, de otro modo nos harían la vida imposible y resultarían antihigiénicos para el bebé. Materiales como la madera, plástico y  metal son perfectos.
3. Prestar atención a la seguridad de la silla, que no esté hecha de materiales deslizantes y que ofrezca una buena seguridad entre la bandeja y el asiento, no queremos que el niño se deslice y caiga por el hueco.
4. Todos los padres estarían felices si la silla tiene una doble utilidad, por ello podemos buscar modelos con ruedas o transformables en cunas. No hay nada como acostarlo en la misma silla después de comer.

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