Estanteria con vajilla bloomville

Si ha llegado el momento de renovar el menaje del hogar, estas sugerencias y consejos sobre vajillas, cuberterías, cristalería y mantelería te interesan. Ya sabes: ¡renovarse o morir! Desde las tendencias de esta primavera-verano hasta trucos para poner la mesa como una master del protocolo, aquí encontrarás inspiración a raudales. Te lo servimos en bandeja… 

Un estilo, una vajilla 

Existe una vajilla para cada estilo. Nuestro consejo es que al completar menaje del hogar elijas los platos y servicios de mesa acorde con tu decoración. Las hay para todos los gustos: 

  • Estilo vintage-romántico: si te va el boho-chic, nada mejor que las vajillas esmaltadas para darle un toque nostálgico a tu mesa. Están hechas con metal y recubiertas con un esmaltado de porcelana vitrificada, no se rompen pero se desportillan fácilmente con los golpes, algo que les puede dar un aire más auténtico y decadente si cabe. 
  • Estilo moderno: el mundo de las vajillas de diseño actual es todo un universo de formas y tamaños. Inspiradas en la cocina de vanguardia, las vajillas modernas pueden ser redondas, con bordes irregulares, cuadradas, ¡hasta triangulares! Si optas por un aire contemporáneo, las vajillas en negro mate son el contrapunto a las clásicas blancas.  
  • Estilo clásico: las de porcelana con bordes historiados de toda la vida. También suelen estar decoradas o pintadas a mano con motivos florares en uno o varios tonos.  
  • Estilo minimalista: a prueba de gustos, este tipo de vajillas suelen ser de cerámica en blanco, sin ningún motivo o estampado, en formato redondo o cuadrado con bordes sinuosos. Sin más. 
  • Circus-chic: Coloristas, para este estilo son ideales las vajillas de verano, alegres y con estampados que van desde el geométrico a las caras antiguas. Aquí entra el truco del mix & match, ya que puedes mezclar distintos tipos de vajillas en una mesa para crear un efecto ecléctico y desenfadado.  
  • Estilo único: para lograr esta apariencia exclusiva, nada mejor que las vajillas personalizadas. Ya sea con tus iniciales o una ilustración propia, serán intransferibles. Las artesanales, hechas totalmente a mano, hacen que cada pieza de la vajilla sea única.  

Menaje del hogar para los más peques de casa

Vajillas realizadas en materiales eco y especialmente resistentes, como el bambú o la melamina, las vajillas infantiles tienen licencia para innovar. Las lisas en bonitos tonos pastel o con algún dibujo naïf son las más deseadas.  

Normalmente, en cada casa hay una vajilla de diario, de cerámica o loza, y otra reservada para ocasiones especiales, más decorada y delicada, de porcelana y con más piezas. Pero si no tienes espacio ni presupuesto para este tándem, apuesta por un servicio de mesa único, que sea resistente y neutro para que te sirva en cualquier ocasión.  

Una vajilla estándar debe contar con las siguientes piezas: 

  1. Platos llanos: su tamaño oscila entre los 21 a 25 cm de diámetro.  
  2. Platos hondos: algo más pequeños, sobre 20 a 24 cm de diámetro, y con una concavidad más pronunciada para poder contener sopas o cremas. 
  3. Platos de postre: son platos llanos en pequeño. Su tamaño puede variar entre los 14 a 20 cm.  
  4. Piezas especiales: platillos para el pan, sopera, salsera, cuencos, bandejas… 

Si quieres seguir las normas de protocolo al poner la mesa, los platos se colocan separados entre sí unos 45 cm y a unos 3 cm del borde de la mesa, más o menos. En total, debemos dejar un espacio para cada comensal de unos 60 o 75 centímetros (a nadie le gusta darse codazos con el de al lado mientras come, ¿verdad?). Mejor no colocar un plato hondo solo en la mesa; siempre ha de ir colocado encima de uno llano. Opcionalmente, podemos añadir al conjunto un bajoplato a modo de decoración. Los platos deben estar limpios, sin roturas ni rayados. 

El platillo para el pan se coloca en la parte superior izquierda, justo encima de los cubiertos de la izquierda -sitio de los tenedores-. Puede ir acompañado de un pequeño cuchillo (tipo postre y sin filo) para untar la mantequilla.  

Para seis personas, suelen incluir unas 18 piezas cada vajilla completa. Para 12 personas, unas 48 piezas. Hoy en día es habitual encontrar vajillas que se venden por piezas, lo que permite crearte la vajilla a tu medida. Incluso combinar diferentes colores de una misma vajilla para dar un look más desenfadado a la mesa. 

¿Qué cristalería necesito? 

Al igual que pasa con la vajilla, la cristalería para nuestra mesa debe seguir una misma este estética que nuestra decoración, en general, y la de nuestro comedor, en particular. Así que el primer paso es echar un vistazo a nuestro alrededor y definir un estilo: ¿minimal? Escoge un diseño simple, con pocos detalles, sin adornos y con líneas básicas que hacen que sean combinables con todo tipo de vajillas. ¿Clásico? Piensa en una cristalería tallada. ¿Moderno? Básica pero con algún detalle especial. ¿Vintage? Puedes comprar cristalería antigua o de estilo bohemio.  

Otro punto a sopesar es si queremos nuestra cristalería transparente o en algún color. Por otro lado, al completar el menaje del hogar, también debemos pensar en la cantidad y las piezas. Dependiendo de la capacidad de almacenaje de nuestra alacena o cocina y de la familia que tengamos o las comidas que hagamos, calcularemos. Las piezas que podemos encontrar en una cristalería completa son: 

Copas

  • Copas de vino tinto: se pueden dividir en dos tipos, Borgoña y Burdeos. Ambas son copas grandes, con bases de cuerpo redondas que permiten que el vino gire correctamente en su interior. Son también amplias, facilitando la oxigenación. La de tipo Borgoña tiene la base algo más abultada y el cuello más cerrado lo que facilita la evolución y la concentración de aromas. Es una copa especialmente diseñada para degustar vinos elaborados con la variedad pinot noir, Rioja, Ribera, de Toro o del Bierzo. El modelo Burdeos es el más común. Se presenta como una copa algo más estilizada. Su boca, más ancha que en la copa Borgoña, permite que el vino se reparta desde el centro de la boca, minimizando el amargor de los taninos del vino. 
  • Copas de vino blanco: la forma y el tamaño de una copa pueden alterar en gran medida el sabor del vino. La idónea para vino blanco es muy parecida a la de Burdeos en la forma, pero con un tamaño algo menor en el cuerpo y un tallo más prolongado. La boca de la copa suele ser también más abierta, para potenciar el dulzor en el caso de los vinos blancos más frescos.  
  • Copas para espumosos: tipo flauta. Son copas alargadas, muy estilizadas y estrechas, con tallos también largos y finos. Este tipo de vinos deben servirse fríos, por lo que la forma de la copa sirve para evitar la subida de la temperatura del vino. Además, el cristal es de mayor grosor y esta forma permite que se observe perfectamente la formación y la subida de las burbujas. 
  • Copas/vaso de agua: de gran tamaño, ligeramente abombada, suele ser la copa más grande de todas. Se coloca la primera en la fila de copas. 

Vasos y tazas

  • Vasos de cerveza: aquí hay varias opciones. De tubo, pildner, de pinta, weizen, cáliz, sniffer… es todo un mundo.  
  • Vasos de cocktail: el abanico de vasos donde degustar nuestro combinado es amplio y variado. No hace falta que te los compres todos. Escoge de dos o tres tipos, los que más sirvas en casa. Copa margarita, brandy, de balón o globo… casi cada cocktail tiene su copa especial.  
  • Vasos especiales para niños: si tienes peques en casa, deben tener sus propios vasos, irrompibles y de materiales naturales y sostenibles, como el bambú o las cristalerías sintéticas, súper resistentes.   
  • Tazas de café: los juegos para café y/o té son otro universo de posibilidades. De porcelana, cristal, materiales innovadores, para espresso, café con leche… Puedes escoger un juego completo, que ya te viene con las piezas necesarias, o montarte el tuyo, teniendo en cuenta tus hábitos de consumo en este sentido 

Menaje del hogar: tipos de cubertería 

Para elegir bien tu cubertería, lo mejor será que establezcas unos parámetros bajo los que hacer la selección.  

  1. Por piezas: las cuberterías más básicas suelen incluir unas 16 piezas, las esenciales para el día a día de una familia. Si eres de celebrar comidas y cenas en casa, puedes escoger juegos más completos, con hasta 5 clases de cucharas distintas, 4 tipos de tenedores y 4 cuchillos diferentes. 
  2. Por materiales: los más resistentes son los de acero inoxidable, sin duda. No en vano son los que se usan en hostelería. Pero los hay de acero cromo-níquel, de plata (para los más sofisticados), de bambú (para fiestas informales y niños), etc.  
  3. Por estilos: los cubiertos de estilo vintage se someten a un proceso de pulido por vibración, por el cual la superficie se convierte en mate. También hay satinados o parcialmente satinados. Los cubiertos con mango de madera son otro clásico, para un estilo más casero. Los modernos poseen formas vanguardistas y ergonómicas.  

Cómo poner los cubiertos en la mesa es todo un arte y, además de obtener un servicio más estético, también lograrás funcionalidad en tus comidas y cenas, ya que el orden en este caso sí que puede alterar el producto de un ágape.  

¿Vestimos la mesa? ¡Con mucho gusto! 

Otro must del menaje del hogar es la ropa de mesa. Una buena y decorativa mantelería es la base de cualquier comida, tanto para diario (con manteles plastificados, individuales y caminos de mesa más prácticos), como para ocasiones especiales (manteles de lino, algodón, en tonalidades neutras).  

  • Manteles, ¿lisos o estampados? Si optas por una mantelería lisa, nunca te cansarás de ella. Los colores de temporada son el verde menta, mostaza, lino natural y el gris piedra. Si quieres darle caña a tu mesa, escoge estampados; los que están más de moda para esta primavera-verano son los cuadros vichy (no necesariamente en blanco-negro, prueba con el blanco-amarillo pastel), los de flores primaverales (ya sean XL o XS, no nos van las medias tintas).  
  • Toma medidas según los tipos de mesa de comedor. Deberás temer en cuenta si tu mesa es redonda, cuadrada o rectangular, así como sus medidas exactas. Siempre es mejor que sobre tela, que no que falte. Los manteles que llegan al suelo crean escenas sofisticadas.  
  • Las servilletas: pueden ir a juego o ser totalmente diferentes al mantel, tipo color block. La primera opción hará que tu mesa sea armónica, mientras que la segunda creará contraste y juego de profundidades en la superficie. El tema de cómo doblar servilletas no es trivial, ya que esta cuestión traerá estilo al conjunto. No hace falta que hagas origami con las telas, pero sí dale un toque diferente para quedarte con tus invitados.  

¡En nuestra tienda tenemos una variedad de menaje del hogar para cada ocasión!