cuadro en un salón sobre un safá azul

¡Paredes blancas! Nos encantan. ¿Por qué? Porque son un lienzo perfecto para decorarlas como más te guste. No creas que una pared blanca es aburrida. ¡Para nada! Para empezar, no hay un solo color blanco, sino que hay muchos matices de blanco. Y para terminar, cualquier color con el que acompañes tu pared y cualquier estilo de mobiliario, textil o complemento, con el que la decores, le quedará perfecto. Acompáñanos en esta guía decorativa de paredes blancas. ¡Tú también te harás fan de ellas!   

5 razones para elegir blanco 

  1. Una pared blanca hace que percibamos el espacio mucho más amplio y alto de lo que es. 
  2. El blanco multiplica la luz que incide en él y hace que la estancia gane claridad. 
  3. El color blanco genera sensación de limpieza, serenidad y frescor. 
  4. Una pared blanca nos da carta blanca –nunca mejor dicho– para decorarla y hace que cualquier pieza de mobiliario destaque. 
  5. El blanco es un color neutro que funciona perfectamente con cualquier estilo y con cualquier otro color. 

Pero ¿todo son ventajas? Sí, si sabes aprovechar bien todo su potencial, y es que el color blanco también tiene un halo de frío y poco acogedor, pero no es nada que no podamos solucionar con la decoración adecuada. Por otra parte, también es un tono menos sufrido que un gris, por ejemplo, pero a la hora de limpiar las paredes, puede ponérnoslo más fácil que una pared con color porque, con una pared de color, corremos el riesgo de limpiarla y que se decolore.  

Pared blanca: variantes del color 

Lo decíamos al empezar el artículo: no todas las paredes blancas son iguales porque, como todos, el blanco también admite matices. De hecho, el color blanco es la combinación de todos los colores, por lo que muy simple no debe ser, ¿no crees? Estos son nuestros tipos de blancos favoritos entre los que te invitamos a escoger para pintar tus paredes:  

  • Blanco puro: es un blanco-blanco, sin matiz de ningún otro color. Pintar una pared con blanco puro es obtener un espacio 100% luminoso que encajará perfectamente en ambientes de estilo contemporáneo. ¿Nuestra apuesta decorativa para estos espacios? Mobiliario de diseño, entre grises y negro. Sobrio y urbano. 
  • Blanco grisáceo: una pared blanca con un ligero matiz gris será algo más envolvente que una pintada en blanco puro. Iluminará el espacio a la vez que lo hará sereno y es un color ideal para espacios de carácter elegante y actual. Muebles blancos y tapizados en gris plomo le sentarán muy bien. 
  • Blanco hueso: este matiz de blanco es también acogedor. Encaja en casas de estilo más clásico con mobiliario en madera y textiles gustosos en tonos también próximos al blanco roto. 
  • Blanco tiza: ideal para espacios de corte nórdico o industrial. Es un color que imaginamos perfectamente sobre paredes de ladrillo pintado de blanco, por ejemplo.  

10 ideas para hacer que tu pared blanca sea más acogedora 

  1. Apoya en ella y decora el espacio con muebles de madera y complementos de fibras naturales. 
  2. Rompe la continuidad del blanco con una composición de cuadros de distintos tamaños en colores diversos. Para que el conjunto quede armonioso, combina marcos del mismo estilo en madera natural. Si alguno está pintado y tiene un punto desgastado, también aportará la calidez de las piezas antiguas. 
  3. Decora tu pared con un espejo con marco antiguo en dorado envejecido. Una fórmula que sumará luz a la vez que calidez y elegancia. 
  4. Una estantería con libros o con una colección bonita de juguetes antiguos, de porcelana, de lo que quieras, también puede darle la calidez necesaria. A su vez, la pared blanca hará que esas piezas destaquen más. 
  5. Grandes plantas combinadas con otras más pequeñas en una especie de jardín interior frente a la pared blanca. La luz que rebote en la pared les asegurará claridad y su naturalidad hará que la pared también se vea más acogedora. Aprovecha para instalar delante una butaca de fibras o una silla colgante –de tendencia–, por ejemplo, y crearás un espacio perfecto para relajarte y leer o escuchar música. 
  6. Los textiles importan. Si predomina el color blanco en la estancia con mobiliario también este tono, añade complementos textiles en colores cálidos: desde cojines a plaids, alfombras y cortinas. 
  7. Acompaña tu pared blanca de una iluminación cálida y ella también se verá más acogedora. La luz del sol ya es cálida de por sí, pero, de noche, la luz de tus lámparas también debe serlo. Busca LEDs de entre 2.200 y 3.500 K dependiendo de si buscas una luz más amarillenta o más blanca cálida. 
  8. Crear un arrimadero de madera que recorra la pared y le dé un toque de calidez. No es necesario que la madera sea de color natural. En blanco también hará que la pared parezca más acogedora porque quedará más vestida. 
  9. Salpicar la pared con vinilos decorativos: se llevan pequeñas figuras geométricas (triángulos, topos, hojas…) que puedes colocar estratégicamente donde más te gusten. 
  10. Por último, colgar, como si fueran cuadros, tapices (se llevan) o espejos con marcos de fibras. Todos los accesorios que tengan look artesanal harán que tu pared blanca se vea mucho más cálida y acogedora. 

¿Dispuesto a redecorar toda pared blanca que tengas en casa? Pues sigue “sintonizándonos” a través de nuestra web WestwingNow y ponle ritmo al blanco con los mil y un detalles que encontrarás.  

¡Feliz decoración!