Madre con su bebé

El gran entusiasmo por recibir a un nuevo miembro de la familia se refleja muchas veces en el cuidado y dedicación que mostramos durante la preparación y decoración de una nueva habitación de bebé. Pero cuando tenemos que embarcarnos en tan importante tarea por primerísima vez, son muchas las dudas que nos acechan… ¿Qué tipo de cuna necesitará mi bebé? ¿es necesaria un cambiador o puedo poner simplemente una colchoneta sobre la cómoda? ¿y qué colores o materiales son los más adecuados? Sigue los consejos que hemos preparado para saber cómo decorar la habitación de un bebé y tenlo todo listo para el momento más esperado.

¿Qué cuna elegir para la habitación del bebé?

No todo el mundo sabe por dónde empezar ni cómo decorar la habitación de un bebé. Lo ideal es montar una habitación completa para tu bebé, pero, por supuesto, también convendrá tener un espacio en tu dormitorio para acogerle durante los primeros meses. Estos son los dos tipos de cuna que te recomendamos:

1. Una minicuna colecho para los primeros meses 

Probablemente, tu bebé preferirá dormir muy cerquita de ti para sentirse arropado y seguro. Para ello, las cunas de colecho son uno de los mejores inventos. Este tipo de cunas permite retirar uno de los laterales y fijar la cuna a nuestra cama como si la primera fuese una extensión de la segunda. Muchos bebés no consiguen conciliar el sueño cuando los dejamos solitos en la cuna. Una cuna colecho te permitirá echarte a dormir junto a él y calmarle con tu presencia hasta que se quede completamente dormido.

2.Una cuna más grande con barrotes ajustable a diferentes alturas

Cada bebé es un mundo. Puede que tu bebé descanse tranquilo en su propia habitación desde su nacimiento, aunque en la mayoría de los casos el paso de tu dormitorio a su habitación suele ocurrir a partir de los 4 meses. Por lo que es muy importante tenerlo todo listo para cuando llegue el momento. Probablemente, el bebé utilizará esta cuna más grande hasta los 3 o 4 años. A partir de ese momento, el niño habrá alcanzado suficiente madurez para dormir en la cama.

En la actualidad existen cunas colecho, con barrotes ajustables en altura, suficientemente grandes para cubrir ambas etapas del bebé.

En cualquier caso, a la hora de hacerte con una cuna puede resultar más cómodo si incluye ruedecitas. Ello te permitirá mover la cuna más fácilmente de un sitio para otro, según tus necesidades. Las ruedecitas también te resultarán muy útiles para sacar la cuna al salón para las siestas diurnas del bebé.

¿Un cambiador o una colchoneta sobre una cómoda?

Al pensar cómo decorar la habitación de un bebé, no podemos olvidar el cambiador. Ahora bien, ¿por qué nos decantamos? ¿por un mueble cambiador o por una cómoda a la que podamos ponerle una colchoneta encima? Vamos a verlo.

Puntos a favor de la mesa cambiador:

  • Puede ajustarse a la altura de cada usuario
  • Vienen con estantes o espacios de almacenamiento donde tenerlo todo a mano: desde pañales a cremitas o ropa.
  • Algunas incluyen bañera; así tendrás dos soluciones en una.

Puntos a favor de la colchoneta cambiador sobre la cómoda:

  • Ahorro de espacio. En un mismo mueble podrás cambiar al bebé y almacenar toda su ropita y accesorios, ganando en metros, que podrás utilizar para que el bebé tenga más espacio para el juego y el gateo.
  • Ahorro de dinero. Por el mismo motivo, ahorrarás presupuesto, pues en la misma cómoda, que necesitarás para guardar toda su ropita, también podrás cambiarle.

Sea cual sea tu elección, te recomendamos colocar el cambiador en una esquina, de manera que la pared haga de tope y evite caídas. De esa forma tendrás mayor seguridad cuando cambies al bebé.

Cómoda y estantes vs armario 

A la hora de plantearnos cómo decorar la habitación de un bebé, lo tenemos claro: mejor una cómoda con cajones que un armario, puesto que la ropita del bebé es pequeña y suele almacenarse plegada. Además, si la utilizas como cambiador, tendrás todo a mano cuando estés aseándole.

Los estantes son también un elemento muy presente y útil en las habitaciones de bebé. Te servirán para colocar peluches, libros de cuentos y elementos decorativos, o para tener a mano algunos básicos imprescindibles sin tener que abrir puertas y cajones. Para tenerlo todo más ordenado sobre los estantes, puedes utilizar bonitas cestas y cajas que te sirvan, además, como elemento decorativo.

La mecedora: un clásico muy beneficioso

Si tienes espacio para una agradable y cómoda mecedora, tu bebé y tú lo agradeceréis. El bebé se sentirá más seguro, pues asociará ese balanceo a su apacible etapa en el vientre materno y, por tanto, se dormirá mucho más rápido. Está demostrado, además, que mecer al bebé, entre otros muchos beneficios, agudiza su sentido del ritmo y del equilibrio, y le ayuda a ajustar su respiración y su ritmo cardiaco.

Una vez ya tenemos claros los muebles que queremos para crear el mejor entorno para el bebé, vamos a por los elementos que conformarán la decoración de su habitación: los colores, los materiales, la luz…

Colores suaves para lograr armonía

El blanco y los colores claros crean un atmósfera agradable y armoniosa en la habitación del bebé. Los pastel, el delicado beige o una escala de grises suaves son algunos de los colores más populares para conseguir esa armonía.

Conseguido ese oasis de serenidad y calma que tanto necesitan los bebés nada más nacer, te recomendamos, además, añadir algunos detalles coloridos y con formas diferentes para estimular sus sentidos. Puede ser a través de cuadros en la pared, con un móvil de cuna, con vinilos sobre las paredes o techos…

Luces regulables

Si hablamos de cómo decorar la habitación de un bebé, es imprescindible pensar en las lámparas. Una lámpara de techo regulable es perfecta para la habitación del bebé. Te permitirá regular la intensidad de la luz de acuerdo con tus necesidades, y podrás dejar una luz tenue para cambiar el pañal del bebé por la noche sin perturbarlo en exceso.

Una pequeña lámpara nocturna de silicona muy ligera, para poder mover de un sitio a otro, te permitirá también disponer de un punto de iluminación tenue. Te será muy útil para, por ejemplo, localizar el chupete entre las sábanas u observar la posición de tu bebé mientras duerme. Además, algunas se apagan solas pasados unos minutos.

Por otra parte, y puesto que previsiblemente el bebé dormirá en tu dormitorio los primeros meses, también debes considerar la posibilidad de añadir un flexo regulable fijado a la pared al lado de la cabecera de tu cama. Así podrás alcanzar el botón para bajar la intensidad de la luz o apagarla por completo mientras sigues recostada durmiendo al bebé.

Parqué y alfombras para el suelo

Si tienes la opción de elegir el tipo de suelo para la habitación del bebé, sin duda, el parqué de madera o bambú será una de las mejores opciones. Es fácil de limpiar y permitirá que el bebé pueda gatear sobre un suelo que le aporte calidez. Así mismo, las alfombras y, en particular, las de espuma, son fantásticas para proporcionar al bebé una superficie suave para sus primeros desplazamientos. Son blandas y, al mismo tiempo, antideslizantes y, por lo tanto, más seguras que otro tipo de superficies.

Ya lo ves, cómo decorar la habitación de un bebé no es difícil, pero sí merece la pena estar atento a todas las necesidades que podéis tener tanto él como vosotros para que la experiencia sea lo más acertada y bonita posible.