rincon de lectura

El saber ocupa lugar. A menudo acumulamos libros y más libros, así que debemos darles el sitio que merecen. Con estos trucos sobre cómo hacer una biblioteca en casa podrás realizar la librería de tus sueños, práctica y decorativa a partes iguales. Vacía, selecciona, organiza y decora. Con estos sencillos pasos (y algunos secretos de estilismo que te desvelamos) lograrás tu objetivo.

Cómo hacer una biblioteca en casa paso a paso

En el salón, el estudio o el pasillo. Estas tres son las ubicaciones más habituales para una biblioteca en casa. Su diseño, tamaño y distribución dependerán del espacio donde se cree, pero se pueden establecer ciertos rasgos comunes que te serán útiles para realizar tu librería.

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El mobiliario

Desde una gran librería de pared a pared y de techo a suelo, pasando por soluciones intermedias, como dos librerías simétricas a lado a lado del televisor o la chimenea, estanterías bajas, hasta ligeras columnas verticales donde parece que los libros floten. El mobiliario a medida, en lugares como el pasillo, la escalera o una buhardilla, aprovecharán hasta el último milímetro sin entorpecer el paso.

Materiales para una librería

De madera, con estructura metálica o de obra. Estos son los tres materiales básicos que pueden conformar la base de tu biblioteca en casa. Su elección dependerá del estilo que desees para el ambiente. Las de DM lacado, para un estilo moderno. Las de madera maciza, para un look natural. Las tipo vitrina para un estilo clásico o campestre. Las metálicas, para un aire industrial. Una estantería de obra es para toda la vida y transmitirá una imagen rústica según el acabado de pintura que elijas.

¿Fusión o contraste?

Si quieres que tu biblioteca se camufle con la pared que la acoge, busca un sistema tipo estantes flotantes anclados a pared o un mobiliario pintado del mismo color que el muro. Si por el contrario, buscas que destaque, usa un color que contraste con el del resto de paredes.

Cómo organizar una estantería con libros

  1. Primer paso para organizarla: ahora que ya tienes la base o estructura para tus libros, deberás sacarlos todos y valorar los que se van (para regalar, donar o al reciclaje) y los que se quedan. Conserva solo aquellos que te hayan gustado, los que te han aportado momentos y enseñanzas útiles. En definitiva, los que quieras que sigan contigo y tu familia.
  2. Selecciona y categoriza. El siguiente paso es hacer montones según la temática, por colores, por orden alfabético. Establece categorías para hacer que tu biblioteca sea práctica y accesible.
  3. El reto de la hoja en blanco. Ahora, ante ti, tienes un lienzo en blanco que deberás rellenar con criterio, tanto práctico como estético. En el equilibrio reside el éxito.
  4. Colocar los libros se puede considerar todo un arte. Hay distintos tipos de organización para una biblioteca doméstica:
  5. Organiza tus libros por colores para crear distintas gamas cromáticas y dar una sensación de orden.
  6. Gíralos y en vez de exhibirlos por el lomo, hazlo por las páginas. Conseguirás un efecto muy neutro y unificado, gracias a los tonos en distintos blancos. Para espacios minimalistas.
  7. Combina libros dispuestos en vertical con otros, los más grandes y voluminosos, en horizontal. Este tipo de disposición otorga dinamismo.
  8. Organiza tus libros por orden alfabético o por temáticas, a lo biblioteca pública.

Consejo Westwing: ¡Dale vida con los complementos! Piezas de cerámica, madera, fotos, ilustraciones o flores. Decora las estantería de tu biblioteca con algo más que libros, para darle ritmo y personalidad.

Trucos de estilo para una biblioteca en casa moderna

Ahora que tienes a los protagonistas de tu biblioteca colocados, es hora de acompañarlos con objetos que completen el conjunto:

  1. Objetos de tus viajes

    Son recuerdos que te transportan a lugares y momentos especiales, así que no los escondas. Colócalos al lado de los libros o guías de viajes para darles más sentido.

  2. Fotos que te aporten felicidad

    una imagen vale más que mil palabras, así que las fotografías pueden ser acompañantes perfectas para tus libros.

  3. Vegetación

    una biblioteca en casa se convierte en algo vivo gracias a la incursión de ciertas pausas en verde, con plantas crasas o helechos cuyas hojas caigan en cascada por la librería.

  4. Toques de color

    son imprescindibles para crear focos de atención en una librería grande. Objetos cerámicos vistosos, ilustraciones únicas o piezas artesanales te ayudarán a darle personalidad.

  5. Mantén el orden con un sistema efectivo

    el orden es un hábito que no debe desaparecer en tu librería. Si sacas un libro, asegúrate de devolverlo a su lugar. Y si entra uno nuevo, haz que otro salga, para no llenar y llenar hasta el caos. Una librería ordenada, decora.

  6. Papel pintado de fondo

    si buscas darle un giro a tu librería de siempre, opta por forrar su fondo con un papel pintado. Su imagen cambiará por completo.

  7. Sujetalibros decorativos

    son elementos prácticos y decorativos que te ayudarán a mantener el orden. Los hay con diseños muy originales, que imprimen carácter.

  8. Iluminación

    ¡Ilumínala! O bien con focos cenitales, instalados en la parte superior de tu librería, o bien con una o dos lamparitas portátiles que funcionan con batería y no necesitan cable ni estar enchufadas a una toma de corriente. Así añadirás puntos de luz y crearás un ambiente acogedor de noche en esta zona.

Truco: ¿Conoces la regla de tres? No, la de matemáticas, no. Sino la de decoración. Está comprobado que queda mejor agrupar piezas, detalles o materiales de tres en tres. Las imágenes con números impares provocan que el ojo se vea obligado a moverse entre los objetos y resulte así mucho más interesante. Y es que a nuestro cerebro le es más fácil encontrar el centro, el equilibrio, en un grupo de tres.

Soluciones para una biblioteca en casa pequeña

Si no tienes espacio en tu salón o pasillo para una gran biblioteca, te ayudamos a buscarle un rincón:

  • En la cocina: tus libros de recetas pueden estar en una bonita alacena o vitrina. Si no tienes espacio para este tipo de muebles, puedes recurrir a pequeños estantes o ponerlos directamente sobre la encimera, en un rincón.
  • En el baño: instala estantes ligeros cerca de la bañera o el inodoro, para garantizar momentos de lectura placenteros.
  • Columnas verticales en rincones de lectura: este tipo de módulos dejan los libros a mano, como flotando. No roban apenas espacio en el suelo.
  • Una pequeña hornacina a ambos lados de la cama: si te gusta leer antes de irte a dormir, unas hornacinas en los laterales del cabecero te ayudarán a tener tus libros a mano, sin ocupar.
  • Finos estantes para una biblioteca en el cuarto de los niños. Los libros se colocan de cara, y no de lomo, y a la altura de los peques, para hacerlos totalmente accesibles y que escojan ellos los que deseen.
  • En el salón, tres simples baldas de DM pintado en blanco o del mismo tono que el muro, instaladas de pared a pared, son la solución ideal que no ocupa mucho, ni visual ni espacialmente. Las baldas pueden tener unos 40 cm de fondo y si colocas la última a 70 cm del suelo, podrá hacer de mesa de escritorio. CONSEJO: las baldas de más de 80 cm de largo necesitan refuerzos.
  • Estanterías para separar ambientes: en las casas pequeñas, crear separaciones sutiles y prácticas entre zonas es un recurso acertado. Una librería practicable desde sus dos caras es mejor que un tabique.