3 plantas en macetas blancas

Nuestra conciencia ecológica hace tiempo que ha despertado. El ritmo que ha cogido la destrucción del planeta nos ha alertado a todos y nos ha puesto en guardia. Hay que hacer algo para evitar que, en pocos años, los mares sean de plástico, el cambio climático destroce el mundo tal y como lo conocemos, y todos vivamos en un entorno menos bello y, lo más importante, mucho menos saludable y con fecha de caducidad. Sostenibilidad es la palabra mágica para evitar este apocalipsis. Y no es difícil de llevarla a la práctica. Podemos empezar por un sencillo cambio de hábitos en nuestro día a día. Ya es hora de que empecemos a escuchar lo que el planeta necesita. Solo cuidándolo más, él nos cuidará a nosotros.  

Érase una vez… 

El actual concepto de sostenibilidad apareció por primera vez en el Informe Brundtland, también llamado Nuestro futuro común. Este documento fue elaborado para las Naciones Unidas el 1987 y en él, se alertaba por primera vez de las consecuencias medioambientales negativas que podía generar el desarrollo económico y la globalización tal y como estaba evolucionando sin ningún tipo de respeto por el medioambiente y olvidando parte de la población mundial. A la vez, el informe planteaba soluciones para proteger nuestro entorno y procurar un desarrollo social y un crecimiento económico en sintonía con el planeta. 

¿Pero qué es realmente la sostenibilidad? 

La sostenibilidad es proteger los recursos naturales del planeta porque no son inagotables. Pero también es promover el desarrollo social persiguiendo una mayor calidad de vida y la protección de la salud y la educación de todas las comunidades del mundo, no solo de unos cuantos privilegiados. Y por supuesto, la sostenibilidad es apostar por un crecimiento económico equitativo y que no dañe el medioambiente en todos los rincones del planeta.  

8 claves para ser más sostenibles en casa 

Todos podemos vivir en una casa más ecológica. A veces, es solo cuestión de hacer pequeños cambios en nuestros hábitos del día a día.  Vamos a ver qué podemos hacer en casa para llevar una vida más eco friendly

  1. La sostenibilidad nos dice que los recursos naturales del planeta no son infinitos. Esto implica que debemos hacer un uso más razonable del agua y la electricidad, y apostar por las energías renovables. Desterrar bañeras y cambiarlas por duchas, añadir perlizadores a los grifos para reducir el consumo sin perder confort o aprovechar el agua de la lluvia, son solo tres de los muchos trucos que puedes llevar a cabo para ahorrar agua en casa. Y sistemas como instalar placas solares o aprovechar la luz del sol para cargar lámparas solares también pueden ayudarte a reducir la factura eléctrica de forma considerable. 
  2. Recupera, recicla y reutiliza todo lo que puedas: desde comida hasta ropa. Hay que reducir nuestra huella ecológica porque el ritmo de gasto de recursos que llevamos no le deja tiempo al planeta para recuperarse y los residuos que dejamos detrás de nuestro consumo lo van ahogando más y más.  
  3. Minimiza o destierra el uso de plásticos. Es absolutamente viable. En la compra, por ejemplo, abandona las bolsas de plástico y opta por cestos de fibras vegetales y por bolsas pequeñas de lino para hacer compras a granel. En cuanto a las botellas de plástico, sustitúyelas por botellas de vidrio reutilizables y a las de plástico, dales un nuevo uso. Aquí encontrarás ideas para reutilizar tus botellas de plástico  y evitar la contaminación. 
  4. Si necesitas comprar muebles para tu casa, ¿por qué no plantearte decorar con muebles realizados con materiales reciclables y reciclados? Es el caso de los muebles de palets, con los que puedes hacer desde sofás hasta camas, y que le darán a tu casa un aire boho informal y cálido a la vez. 
  5. También en los pequeños detalles puedes apostar por la sostenibilidad, eligiendo piezas realizadas en materiales naturales como las fibras vegetales, la madera en bruto sin barnices, el barro, el algodón y el lino orgánicos, etc. Ecodiseño al servicio del bienestar y la salud.  
  6. Muévete más a pie, pedaleando, en transporte público o en vehículo eléctrico. Conseguir una movilidad más sostenible es básico si queremos un aire más respirable y un futuro para el planeta. Las políticas medioambientales que están aplicando los distintos países en este terreno persiguen una reducción del tráfico rodado considerable, puesto que es uno de los agentes más contaminantes que tenemos. Pero también tú puedes actuar para reducir al máximo la emisión de CO2 y otros gases contaminantes, y a la vez, cuidar de tu salud y ponerte en forma.  
  7. Regala ecología:  Porque no solo puedes cambiar tus hábitos del día a día sino también ayudar a que aquellos que te rodean también los cambien. Así, puedes desde regalarles detalles decorativos o piezas de mobiliario realizadas con materiales naturales y evitando el despilfarro de recursos, hasta regalarles pequeños vehículos eléctricos para aumentar el parque de aquellos que persiguen un transporte mucho más sostenible.  
  8. Y por supuesto, si tienes la suerte de poder hacer tu propia casa desde cero, asesórate con expertos en biomimética, un sistema de construcción y creación que se inspira en la Naturaleza persiguiendo el máximo ahorro energético, la optimización de materiales y recursos, y minimizando el desperdicio al máximo. ¿Se puede ser más sostenible?  

Actuar pensando en la sostenibilidad hoy es actuar pensando en el futuro de todos. 

¿Te importa la sostenibilidad y el medio ambiente?