Descuentos de hasta -70% ¡Regístrate!

Copas de vino con vidrio esmerilado

Existen diferentes técnicas que se pueden probar con el vidrio, y una de ellas es el esmerilado. Si eres un adicto a la decoración, seguro que te suena este término. El vidrio esmerilado es una de las técnicas de tendencia, que permite que un vidrio translúcido se vuelva más opaco. Podrás ver esta técnica en diferentes elementos decorativos e incluso podrás hacerlo en casa. ¡Te enseñamos todo lo que debes saber!

¿Qué es el vidrio esmerilado o el vidrio mate?

El uso de cristales esmerilados o en vidrio mate se ha extendido ya que garantizan mayor privacidad y una estética mucho más elegante. Con el paso del tiempo, muchos cristales tienden a rayarse, sin embargo el cristal esmerilado es bastante resistente. Se obtiene a través de un tratamiento específico al ácido, lo que permite que el vidrio finalmente tenga un acabado mate. El vidrio de este tipo se puede emplear tanto en espacios con demasiada luz para suavizarla, para dividir zonas o para obtener más intimidad en el baño.

Lámparas y bombillas de vidrio esmerilado

Este tipo de esmerilado permite que las bombillas puedan distribuir la luz de forma uniforme, y que al mismo tiempo no dañen los ojos. También las lámparas cuentan con este tipo de material. Las lámparas de vidrio esmerilado ayudan a que la luz sea mucho más suave y cálida. Se pueden usar tanto lámparas de techo, de sobremesa o apliques. Por lo general, el vidrio esmerilado en lámparas tiene un toque retro. Las lámparas más populares son las que tienen formas redondeadas y unos pequeños toques dorados.

Cómo dividir espacios usando el vidrio

Los vidrios esmerilados también se pueden usar para dividir espacios. Hay dos zonas bastante habituales para emplear este tipo de material: la cocina y el baño. En el caso de la cocina, por ejemplo, la división con este material va bien si queremos contar con un espacio abierto de salón comedor pero con una pequeña división. De esta forma, si vienen invitados y no quieres que vean la cocina, el vidrio esmerilado te permitirá contar con mayor intimidad.

En el cuarto de baño, vemos este material sobre todo en la ducha. Muchas mamparas están hechas de vidrio esmerilado para que la zona de la ducha cuenta con más privacidad, ya sea de forma total o parcial.

Vidrio esmerilado en el dormitorio

Los vestidores integrados en el dormitorio se hacen cada vez más populares. Es una opción muy buena sobre todo en casas que cuentan con menos metros cuadrados. Cuando queremos crear un vestidor en el dormitorio tenemos varias opciones, por ejemplo dejar esta zona descubierta o añadir un separador. Gracias a una división entre la zona del vestidor y el resto del dormitorio, todo el espacio se verá mucho más limpia. Las cristaleras o puertas correderas son algunas de las alternativas más populares. En lugar del vidrio convencional existen otras opciones como el vidrio esmerilado. Este tipo de vidrio opaco te dará mucha más intimidad en el vestidor.

Cómo esmerilar el vidrio paso a paso

El vidrio esmerilado es una opción muy versátil, elegante y que permite que tengamos en casa unas pequeñas zonas con más calidez o intimidad. Si quieres contar con esta opción en casa existen algunas opciones algo más económicas, por ejemplo usando un spray específico de vidrio esmerilado. Lo podrás encontrar en multitud de superficies o pequeñas ferreterías:

  1. Comienza limpiando bien la superficie que quieras esmerilar, por ejemplo con agua o un paño húmedo con alcohol.
  2. Una vez ya tengas la superficie bien limpia y esté completamente seca, hay que proteger los bordes del cristal. Por ejemplo, si vas a hacerlo en una ventana protege los marcos con una cinta de carrocero.
  3. Cuando lo tengas listo, es hora de usar el spray. Este tipo de productos funciona mucho mejor en cristales totalmente transparentes.
  4. Agita bien el producto y reparte bien por todo el cristal. Si es conveniente añadir algunas capas más, puedes hacerlo.
  5. Antes de que el producto se seque quita la cinta.
  6. Si te cansas de este efecto, puedes quitarlo fácilmente con acetona. Y volverás a tener el cristal como antes, ¡así de sencillo!